EN BUSQUEDA DE LA VERDAD

QUE SE NOS OCULTA

Un informe preliminar del Comisionado Nacional

de los Derechos Humanos sobre el

Proceso de Desclasificación

 

 

 

 por

Dr. Leo Valladares Lanza

Susan C. Peacock

 

HONDURAS, C.A.

 

 

 

 

 

Agradecimientos

La publicación de este informe es el resultado del esfuerzo de un equipo de personas y organizaciones a nivel mundial, quienes siguen trabajando juntos para desenmascarar la verdad acerca de las violaciones de derechos humano s en Honduras. El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, está profundamente agradecido por el apoyo interdisciplinario que ha recibido en sus esfuerzos de desclasificación.

El Programa Paz y Cooperación Internacional de la Fundación "John D. and Catherine T. MacArthur" merece palabras especiales de agradecimiento, por el generoso financiamiento al Comisionado, para facilitar la investigaci&oa cute;n y la publicación de este informe. El financiamiento de la Fundación MacArthur, posibilitó al Comisionado, buscar, compilar y analizar la información en materia de derechos humanos disponible en los Estados Unidos; princi palmente documentos desclasificados del gobierno estadounidense.

El apoyo técnico proveído por el Programa de Ciencia y Derechos Humanos de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), mejoró la capacidad del Comisionado para manejar cantidades masivas de i nformación sobre violaciones a los derechos humanos. El representante de la AAAS, Stephen A. Hansen, merece también palabras especiales de elogio por el diseño y la exitosa implementación de un sistema sofisticado de bases de d atos sobre textos completos.

De igual manera ha sido fundamental en nuestros esfuerzos de documentación la calurosa hospitalidad que el Archivo de Seguridad Nacional dió a la investigadora del Comisionado en los Estados Unidos. El Comisionado les agra dece a los analistas Kate Doyle, Peter Kornbluh y a todos los empleados del archivo por haber compartido su gran conocimiento en la búsqueda y análisis de los documentos desclasificados como fuente de información en materia de derecho s humanos.

La familia del Padre James Carney ha sido diligente al conducir su propia investigación de las circunstancias de la muerte de su familiar. La voluntad de compartir la información que ellos han recogido a lo largo de la d&e acute;cada pasada ha sido de mucha ayuda para nosotros.

Agradecemos también la cooperación en la investigación del ex-embajador Jack R. Binns, Alejandro Hernández, Adam Isacson, Latin American Working Group, el Padre Joseph E. Mulligan, CELS, SOA Watch, la Colecci ón de Paz de la Universidad de Swarthmore, Osiris Villalobos, Gwen Wilbur, Sally Hanlon y Paul Jeffrey.

Asimismo, agradecemos el trabajo y dedicación en la traducción y revisión de la versión en español de Xiomara Bú, Yovanny Argueta, Elia Ruth Velásquez y todo el personal del Comisionado N acional que apoyó la elaboración de este informe.

 

 

 

 

 

PRESENTACION

 

 

"Conoce la verdad y la verdad os hará libre."

Estas palabras del Evangelio de San Juan, están grabadas en la entrada principal de la CIA, en las afueras de Washington, D.C. Es cierto que las libertades básicas humanas y el proceso de discernir la verdad están unidas. El conocimiento de la verdad es liberador.

El derecho a conocer la verdad es un derecho humano y un principio fundamental de la democracia. En una verdadera democracia, los ciudadanos conocen lo que su gobierno hace en su nombre, y pueden destituir autoridades electas y no elect as, responsables de actos de injusticia o abusos perpetrados.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras, cree que encontrando la verdad y documentando los sucesos muchas veces trágicos del pasado reciente en Honduras, la democracia se fortalecerá. Cuando lo que h a estado escondido sea conocido; cuando lo que ha estado en la oscuridad es sacado a la luz; cuando las personas digan la verdad y actúen con valor; entonces podremos asegurar que los derechos humanos básicos de todos los hondureñ os serán respetados. La transformación de Honduras en una sociedad más democrática, se basa en la habilidad de su gente, en la voluntad y el espiritu para conocer y confrontar la terrible verdad con la herencia de violaciones a los derechos humanos.

Han transcurrido cuatro años desde que el Comisionado publicó "Los Hechos Hablan por sí Mismos", un informe preliminar sobre los abusos en materia de derechos humanos ocurridos en Honduras en la década de los ochenta. Desde la publicación de este informe, el Comisionado continuó documentando los abusos del pasado, apoyando a su vez los esfuerzos del Ministerio Público para seguir y sentenciar a los responsables. Las investigaciones del Comisionado de los Derechos Humanos aún están en marcha son complejas y multifacéticas. Buscar la verdad y decirla requiere diligencia, persistencia y perseverancia.

Este informe plantea particularmente las investigaciones del Comisionado en el esfuerzo crítico de obtener documentos, antes secretos, y ahora "desclasificados" de los Gobiernos de los Estados Unidos y Argentina como una fuente i mportante de información en materia de derechos humanos. Esta información, procedente de gobiernos extranjeros, se complementa con la que se obtenga en Honduras de los testimonios de los testigos, de los sobrevivientes de abusos, de detenido s ilegalmente y torturados, y de ex-militares hondureños.

El informe se divide en tres capítulos:

1. Una descripción de los esfuerzos para obtener información en materia de derechos humanos de los Gobiernos de los Estados Unidos y Argentina;

 2. Un análisis de alguna de la información que ya es de conocimiento público en el caso de la desaparición y obvia muerte del padre James Francis Carney;

3. Reflexiones sobre los esfuerzos para obtener información en materia de derechos humanos, y recomendaciones sobre los pasos a seguir en el futuro.

El Comisionado se compromete a sí mismo, en el momento en que el nuevo presidente Carlos Roberto Flores se prepara a asumir el poder, a seguir trabajando con otras autoridades del país en el proceso de documentación y revelación de la verdad, sobre el abuso a los derechos humanos cometidos tanto en el pasado como en el presente.

 

 

 

 

INTRODUCCION

En "Búsqueda de la Verdad que se nos Oculta" es el segundo informe preliminar del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras. El informe plantea un derecho fundamental y elemental -el derecho a la verd ad. Trata un tema controversial y sensible- la desclasificación de documentación de gobiernos extranjeros que contienen información sobre abusos a los derechos humanos en Honduras en los años ochenta. Estos abusos incluyen la desaparición de más de 184 personas, entre ellos, la de un ciudadano estadounidense, el Padre James Francis Carney, conocido en Honduras como "Padre Guadalupe".

El Comisionado Nacional ó el Ombudsman de Derechos Humanos, es una institución constitucional hondureña, dirigida actualmente por el Dr. Leo Valladares Lanza, quien ha estado recopilando información tanto de las víctimas como de los perpetradores de los abusos a los derechos humanos que se cometieron durante los años ochenta. Para complementar sus investigaciones, en los últimos cuatro años ha buscado documentación en Ho nduras, así como en otros dos paises involucrados en este período como lo es Argentina, y, el más importante, los Estados Unidos; ambos paises estuvieron involucrados en los operativos de seguridad en Honduras durante la guerra de los "contras" en Nicaragua.

El Comisionado descubrió que los documentos gubernamentales fueron simplemente "desaparecidos" al igual que las víctimas de violaciones a los derechos humanos. Honduras como en la mayoría de los paises latinoamerica nos, no cuenta con leyes específicas para conservar los archivos del Estado, ni disposiciones que regulen el proceso legal para conocer públicamente los documentos clasificados como secretos. Los hondureños desafortunadamente, no tene mos en este momento el derecho legal de acceder a la información interna sobre las actividades de las autoridades.

Los esfuerzos del Comisionado para encontrar documentos en su propio país relativos a los múltiples abusos del pasado han sido infructuosos. Después de una ardua investigación el Comisionado logró loca lizar en Tegucigalpa dichos archivos de inteligencia militar, sin embargo, se encontró con las gavetas vacías de los archivadores y la explicación que se le argumentó fue que por razones de espacio los documentos militares se q uemaban cada cinco años.

En vista de tal situación a las autoridades hondureñas no les quedó otro recurso que investigar dichas violaciones mediante solicitudes de información a los Gobiernos de los Estados Unidos y Argentina quienes colaboraron muy de cerca con los militares hondureños en los años ochenta.

Dado que agentes argentinos habían colaborado de cerca con el alto mando de Honduras, entrenando contras nicaragüenses en territorio hondureño a principios de la década de los ochenta, el Comisionado Val ladares solicitó formalmente la cooperación del Gobierno de Argentina, y viajó a Buenos Aires en octubre de 1996. Lamentablemente, el Gobierno de Argentina hasta ahora no ha proporcionado ningún documento que responda a la soli citud hondureña.

Los Estados Unidos, un país con el sistema más avanzado de conservación de archivos y la más completa legislación sobre libertad de información en el mundo, ofrecían mayores oportunidades y esperanzas que Argentina para desclasificar documentación sobre violaciones a los derechos humanos en Honduras. Por otra parte, durante la administración Reagan, la CIA, el Pentágono, y otras agencias de inteligencia de los Estados Unidos trabajaron estrechamente con los militares hondureños.

En junio de 1995, una serie de artículos en The Baltimore Sun revelaron la participación directa de la CIA en la creación y entrenamiento del Batallón 3-16 -la unidad militar hondureña a quien se le atribuye la mayor responsabilidad por las violaciones a los derechos humanos en la década de los ochenta- asimismo los documentos revelaron que los Estados Unidos tenían conocimiento de estos abusos. La serie de artículos de The Sun generó varias investigaciones internas en la CIA, que motivaron la revisión de cientos de documentos importantes, y la elaboración de un informe al Inspector General de la CIA sobre la relación que existía entre la a gencia y los militares hondureños.

El Capítulo I de este informe describe los contínuos y exhaustivos esfuerzos del Comisionado para tener acceso a esta documentación claramente relevante. La administración del presidente Bill Clinton que prev iamente había autorizado la desclasificación de importantes documentos sobre El Salvador y Guatemala, prometió en varias cartas diplomáticas apoyar a las autoridades hondureñas. En diciembre de 1997, el presidente Clinto n dió su palabra al afirmar que documentos claves de la CIA serían entregados "antes de que termine el año".

Algunos documentos fueron desclasificados, el Departamento de Estado entregó más de 2,500 páginas de cables y memorandos que según indicaron los encargados, reflejaban una búsqueda completa en sus archivos; el Departamento de Defensa entregó 34 documentos, pero han reiterado que aún queda por buscar más información; la CIA entregó 36 documentos sobre el caso del Padre Carney y 94 documentos sobre los casos de cinco hondureños.

El proceso que se ha realizado para obtener documentos de los Estados Unidos ha sido extremadamente frustrante. Mucho se ha prometido y poco es lo que se ha cumplido. Por ejemplo la CIA, todavía no entrega el reciente informe a s u Inspector General y muchos de los documentos que han sido entregados a la fecha no se refieren a las solicitudes del Comisionado, ó, como en el caso de la CIA, están completamente tachados.

Por ello podemos decir que las páginas censuradas son una metáfora -no sólo las secciones tachadas de texto son negras, sino también las violaciones que quedan ocultas en ellas-.

El Gobierno de los Estados Unidos a veces en forma vacilante ha decidido ayudar al Comisionado, porque comprende que la transición a un régimen civil sólidamente establecido requiere del conocimiento de los hechos d el pasado. En la práctica estas investigaciones forman parte de un proceso más amplio de consolidación de la democracia que se está llevando a cabo en Honduras. Este proceso va acompañado de sueños y esperanzas, p ero el mismo se ha visto ensombrecido debido a que los hechos ocurridos en la década pasada aún están en la impunidad. En las conclusiones del informe preliminar sobre los desaparecidos, "Los Hechos Hablan por sí Mismos", publi cado en 1993, el Ombudsman hondureño expresó al respecto que: "Es necesario conocer la verdad y hacer justicia. Sólo después de conocer la verdad es posible el perdón y la reconciliación".

Es urgente que la verdad se revele para que este proceso pueda continuar. El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos ha hecho ver esta urgencia a las autoridades de los Estados Unidos por lo que el informe que presentamos tiene como propósito reiterar la necesidad del apoyo de la administración Clinton para la desclasificación de documentación sobre violaciones a los derechos humanos en Honduras. A pesar de las demoras inexplicables, el Comisionado d e buena fe, sigue esperando y tiene muchas expectativas de que la entrega de los documentos se realice en un futuro muy próximo.

*** *** ***

Este informe está estructurado en tres capítulos, y varios anexos que contienen los textos completos de las solicitudes de desclasificación, la correspondencia diplomática, y una cronología de los esfu erzos que ha realizado el Comisionado durante cuatro años para obtener información en materia de derechos humanos de los Gobiernos de los Estados Unidos y Argentina.

El Capítulo I proporciona una introducción al proceso de desclasificación de los Estados Unidos e identifica el proceso legal y los resultados de varias solicitudes de la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA) sobre Honduras presentadas por la familia del padre James Carney, The Baltimore Sun, y el ex-Embajador Jack R. Binns. También se explica en este capítulo las solicitudes de -gobierno a gobierno- para tener acceso a la documentaci&oacu te;n interna, y la información recibida hasta la fecha.

El Capítulo II es un análisis de la documentación obtenida en el caso del padre James Carney. Además los documentos narran el desarrollo de la "Operación Patuca" -un operativo militar hondureñ ;o para localizar y eliminar un grupo de insurgentes con quienes viajaba Carney en el momento de su desaparición-. De igual manera el capítulo revisa las múltiples versiones contenidas en los documentos y en otras evidencias sobre las circunstancias de la muerte del padre Carney.

El Capítulo III resume las reflexiones del Comisionado y formula las recomendaciones para continuar con el proceso de desclasificación, tanto por la institución, como por otras autoridades hondureñas.

El informe concluye con observaciones breves sobre la importancia de develar la verdad histórica de lo ocurrido, y de esa forma fortalecer la transición de la sociedad hondureña a una democracia plena y responsable de sus ciudadanos y ciudadanas.

  

 

 

Capitulo I

 

 

Descripción del Proceso de Desclasificación

Llevar a cabo una investigación sobre los abusos en materia de derechos humanos que tuvieron lugar en el pasado es como ir colocando o ensamblando las piezas de un gran rompecabezas. Ejemplo de lo anterior son los esfu erzos de investigación realizados por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y otras autoridades de Honduras .

Un rompecabezas tiene muchas piezas, que deben ser colocadas y configuradas de tal manera que pueda ser resuelto. En materia de investigación sobre derechos humanos, la información debe ser recogida de una variedad de fuen tes, como los testimonios de los testigos oculares, documentos legales y exhumaciones con el propósito de colocar las piezas juntas, a fin de encontrar la verdad, sobre los sucesos que ocurrieron en el pasado.

Los documentos que el Gobierno de los Estados Unidos ha desclasificado y que son ahora accesibles públicamente, constituyen una fuente muy importante de información para los investigadores hondureños en materia de d erechos humanos. Estos, a su vez, pueden ayudar a proveer unas pocas piezas del gran rompecabezas en casos históricos de violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, los documentos por sí solos, no pueden dar un cuadro completo acerca de los crímenes que fueron cometidos.

El Gobierno de los Estados Unidos es muy meticuloso en el registro y cuidado de sus archivos; posee claras regulaciones, las cuales guían la información de cómo debe ser documentada, cómo ésta debe ser protegida y si puede estar disponible o no al público.

Durante la década de los ochenta, la presencia de los Estados Unidos en Honduras, como en el resto de los paises de Centro América fue significativa. El mundo puede estar seguro que cuando los Estados Unidos percibí an que sus intereses estaban en juego, reunían y sistematizaban gran cantidad de información. Muestra de lo anterior son los archivos en los siguientes casos :

• Las audiencias del Congreso de los Estados Unidos sobre Iran-Contra;

• La Comisión de la Verdad en El Salvador;

 

• La Junta Inspectora de Inteligencia, nombrada por el presidente de los Estados Unidos, en las investigaciones sobre Guatemala;

estos casos nos proporcionan una idea del tipo y ámbito de la información que era recogida rutinariamente por los Estados Unidos.

No cabe duda que los archivos del Gobierno de los Estados Unidos contienen una amplia información sobre Honduras, y que alguna de ella podría ser de extrema ayuda para los investigadores de derechos humanos.

En el transcurso de los años, varias peticiones de desclasificación han sido sometidas al Gobierno de los Estados Unidos, para obtener información sobre violaciones a los derechos humanos en Honduras. Estas solicitu des de desclasificación caen dentro de dos amplias categorías:

a) Las que se acogen bajo la Ley sobre la Libertad de Información (The Freedom of Information Act-FOIA) y,

b) Las solicitudes que se hacen de gobierno a gobierno .

Este capítulo describe en detalle el proceso de desclasificación para cada tipo de solicitud que a la fecha han sido presentadas.

 

A. Solicitudes dentro del marco de la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA)

La Ley sobre la Libertad de Información (FOIA), fue decretada en 1966 por el Congreso de los Estados Unidos y entró en vigencia en 1967. En ella se establece por primera vez una declaración de derechos pa ra que "cualquier persona" pueda acceder a los archivos de las agencias federales del Gobierno de los Estados Unidos. El establecimiento de la Ley FOIA tiende a controlar la secretividad gubernamental, mediante el establecimiento de los requerimientos en materia de información al público.

La premisa subrayada por la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA), consiste en que todos los archivos de las autoridades federales, deben ser accesibles a todo el público a menos que se haya establecido previamente u na excepción específica. La sección 552 (b), de dicha ley, enumera nueve excepciones, que permiten a las agencias del Gobierno de los Estados Unidos negar el acceso a los documentos o archivos, atendiendo a las regulaciones establecid as. Estas excepciones aparecen en el Anexo D de este informe.

Desde su promulgación, la Ley FOIA ha sido enmendada tres veces. Las enmiendas hechas tenían como objetivo principal cuestiones de orden administrativo y en el ámbito de las excepciones de dicha ley. Se estableciero n plazos administrativos dentro de los cuales el peticionario tiene que proceder y el tiempo en que las peticiones tienen que ser procesadas, caso contrario el solicitante puede demandar. Las agencias cobrarán solamente los costos reales de la b&ua cute;squeda y la copia de documentos y en ciertos casos no cobrarán. Se estableció el principio de la parte separable, que consiste en que siempre que alguna parte del material esté dentro de las excepciones era protegido; el resto de l material tiene que ser entregado.

Esta ley incluyó varios requisitos sobre las denegaciones por parte de las autoridades con la intención de facilitar apelaciones. Los peticionarios que se acogen a la Ley FOIA, tienen que agotar sus recursos administrativo s antes de demandar y obtener la información por esta vía.

A la fecha tres solicitudes dentro del marco de la Ley FOIA han proporcionado información sobre violaciones a los derechos humanos en Honduras:

La primera solicitud fue presentada por ciudadanos estadounidenses, quienes solicitaron información sobre las circunstancias que rodearon la desaparición de un individuo (caso Carney).

La segunda solicitud fue presentada por el periódico, The Baltimore Sun que buscó información sobre un determinado período de tiempo y que a la vez documentó de manera pertinente los acontecimie ntos y la situación de las personas específicas.

La tercera solicitud fue realizada por Jack R. Binns, un diplomático retirado, nombrado por el presidente y quien ahora deseaba conocer los documentos elaborados durante sus años de servicio como Embajador en Hondur as.

Examinamos a continuación en forma detallada el proceso de desclasificación para cada una de estas solicitudes:

 

Solicitud de la Familia Carney

Desde la desaparición del padre James Francis Carney, conocido también como "Padre Guadalupe", ocurrida en septiembre de 1983, su familia ha persistido en sus esfuerzos para determinar su destino.

Virginia Carney Smith, poco tiempo después de darse cuenta que su hermano había desaparecido, envió en octubre de 1983, una carta manuscrita al Gobierno de los Estados Unidos solicitando información sobre el caso.

Los cables desclasificados del Departamento de Estado y la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa indican que la solicitud fue recibida. A esta solicitud le fue asignada bajo la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA), la identificación 83030361. Sin embargo, la señora Smith no obtuvo ninguna respuesta del Gobierno de los Estados Unidos en relación a su solicitud, y ningún documento le fue entregado.

Dada la falta de interés y carencia de sensibilidad por parte del Gobierno de los Estados Unidos, el 25 de agosto de 1984, miembros de la familia Carney (Maureen Frances Carney, Virginia Carney Smith, Eileen Carney Connolly, John Patrick Carney, y W. Joseph Connolly), elevaron su solicitud vía Ley FOIA a través de su abogado, Peter A. Schey, a las siguientes agencias o autoridades:

• Agencia Central de Inteligencia (CIA)

• Departamento de Estado (DOS)

• Departamento de Justicia-Oficina de Política Legal (DOJ/OLP)

• Oficina Federal de Investigación (FBI)

• Departamento del Ejército (ARMY)

• Departamento de la Naval (NAVY)

• Departamento de la Fuerza Aérea (AIR FORCE)

• Agencia de Seguridad Nacional (NSA)

• Departamento de Defensa (DOD)

• Agencia de Defensa de Inteligencia (DIA)

A esta solicitud, de acuerdo a las regulaciones establecidas en la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA), le fue asignada el número de identificación 840322. La familia Carney en respuesta a su solicitud recib ió algunos documentos, cuyo contenido son descritos con mayor detalle en el Capítulo II.

Sin embargo, la entrega de más de 300 documentos fue denegada, en su totalidad o en parte, por varias agencias de los Estados Unidos, argumentando e invocando las excepciones que la Ley FOIA establecía por razones de segur idad nacional y política exterior.

De todas las agencias del Gobierno de los Estados Unidos, la CIA fue la que menos colaboró en relación a la petición hecha por la familia Carney. En respuesta a la solicitud de desclasificar documentos que indicaran :

"la intervención o no intervención del personal de la Agencia Central de Inteligencia... en la interrogación e investigación de delitos en contra del "Padre Guadalupe, ocurrida en Honduras, en agosto o septiembre de 1983", la CIA declaró que "el hecho de la existencia o no existencia de documentos en el que se pudiese revelar una conexión confidencial o encubierta de la CIA o en conexión con los intereses que estos documentos ten&i acute;an era clasificada". La CIA posteriormente clarificó que la denegación de la petición solicitada por la familia Carney, no implicaba "ni confirmaba, ni negaba sobre la existencia de tales documentos."2

De los documentos ofrecidos que llegaron a conocerse durante la revisión de la CIA, 118 no fueron entregados y 14 eran fragmentos bajo las excepciones establecidas por la Ley FOIA. La liberación de información de la CIA contenida en un documento del FBI, también fue denegada.

Bajo los términos de la Ley FOIA, la familia Carney continuó buscando la liberación de documentos que no le fueron entregados. Para lograr este objetivo, su abogado procedió a interponer las apelaciones admin istrativas a las diferentes agencias, argumentando que la información había sido inapropiadamente excluída. En estas apelaciones la familia Carney solicitó los índices de Vaughn que contienen una lista detallada de los d ocumentos excluídos en relación a las excepciones a que pueden recurrir o argumentar las agencias del Gobierno de los Estados Unidos.

Las apelaciones de la familia a la CIA, DOJ-OLP, NSA, DIA y NAVY fueron rechazadas de plano. Las apelaciones a DOS y ARMY produjeron la entrega de información adicional, en algunos casos documentos completos fueron entregados, y en otros solamente fragmentos. Sin embargo, las apelaciones proporcionaron muy poca información sustancial.

A estas alturas, todas las posibilidades administrativas para la solicitud vía FOIA de la familia Carney habían sido agotadas, sin obtener resultados satisfactorios. El 4 de Febrero de 1988, amparándose en las leyes de Privacidad y la Libertad de Información (FOIA), la familia del religioso interpuso un recurso de "injunctive relief". Con el cual se buscaba:

1. Prohibir a las agencias del Gobierno de los Estados Unidos retener archivos, que habían sido solicitados bajo la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA); y,

2. Forzar la liberación de archivos inapropiadamente retenidos a la familia.

Todas las agencias enlistadas fueron demandadas. La demanda fue llevada a la Corte del Distrito Federal, en el Distrito Central de California, en Los Angeles. (No. CV 88-0602-MRPT). El caso fue asignado a la honorable jueza de la Corte Distrital de los Estados Unidos, Mariana R. Pfaelzer. En el transcurso de los procedimientos, los solicitantes dejaron sin lugar la demanda contra la NAVY, AIR FORCE, NSA, OLP y DOD.

En respuesta a la demanda, la CIA invocó tres excepciones al respecto de:

• Seguridad Nacional;

• Reglas internas de la agencia; y

• Los memorandos inter e intra agencias

Para los 53 documentos, que ellos no entregaban y estaban en disputa. ( Anexo D contienen las excepciones de la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA). La CIA también interpuso una apelación de "Summa ry Judgment", en la que aducía que la familia Carney, no había suministrado pruebas de peso que fundamentaran claramente la acusación de retención inapropiada de documentos por parte de la CIA.

La familia (los demandantes), en respuesta a la posición de la CIA (la demandada), sometieron dos apelaciones ante la Jueza Venetta S. Tossopulos:

• La primera en oposición a la presentada por la CIA de "Summary Judgment"; y

• La segunda para que procediera a realizar revisiones a puertas cerradas antes de tomar su determinación, "Revisión en Cámara" .

El 28 de febrero de 1991, la Magistrada Venetta S. Tassopulos, concluyó que "ahí no existen bases para acceder a la solicitud sobre los documentos no entregados". Además, ella encontró "que el demandado ha es tablecido adecuadamente que la información retenida está excluída según la Ley FOIA".3 Recomendó que se admitiera la apelación de la CIA para la etapa sumarial del juicio, fallando en contra de la familia Carney.< /P>

A pesar de las diligencias que durante muchos años efecturaron los familiares del Padre Carney, las agencias del Gobierno de los Estados Unidos, desde un inicio, tomaron la decisión de que el caso ya estaba cerrado. Una no ta manuscrita sobre una conversación telefónica del 19 de agosto de 1985 señala que: "el caso del Padre Carney fue transferido hace 6 meses a POL (oficial político de la embajada). El caso está cerrado. Esta oficina n o quiere que el caso se mantenga abierto… nosotros no le estamos diciendo ésto a la familia"4.

Es admirable la persistencia de la familia Carney en su búsqueda por encontrar la verdad que se les oculta.

 

La Solicitud de The Baltimore Sun

El editor del diario estadounidense The Baltimore Sun, John Carroll se intrigó por un cable noticioso en relación a "Los Hechos Hablan por Si Mismos", un informe preliminar sobre las desapariciones forzad as en Honduras, publicado por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de ese país. El editor asignó a los reporteros Gary Cohn y Ginger Thompson para investigar la información. Ellos siguieron la pista de la historia por 14 me ses, un compromiso inusual para un periódico estadounidense.

 

The Baltimore Sun publicó en junio de 1995, una serie de cuatro reportajes investigativos, que ganaron varios premios. En el trabajo periodístico se reportaron los hallazgos, no solo sobre el conocimiento, sino tambi&e acute;n sobre la complicidad de los Estados Unidos en las violaciones de los derechos humanos en Honduras.

Como parte de sus esfuerzos por conseguir información para dicha serie el 26 de mayo de 1994, The Baltimore Sun solicitó información en el marco de la Ley FOIA. La solicitud de The Sun cubrió el período de 1979 hasta abril de 1994, e incluía:

"Toda la información relacionada con el origen, estructura, miembros y funciones del Batallón 3-16. Toda información relacionada a la asistencia y entrenamiento proporcionado por el Gobierno de los Estados Unidos y otros a los miembros del Batallón 3-16; así como cualquier información relacionada con las posibles violaciones a los derechos humanos cometidas por miembros del Batallón 3-16."

De manera específica solicitó toda la información referente al caso de Inés Consuelo Murillo (desaparecida temporal), y de las actividades del General Gustavo Alvarez Martínez y el mayor Ricardo Z&uacu te;niga Morazán. La solicitud también buscaba "todos los documentos e información requerida por el Dr. Valladares".5

Pasó casi un año y ningún documento fue entregado en respuesta a la petición de The Baltimore Sun, en relación a su solicitud vía Ley FOIA. El diario perdió la paciencia y contrat& oacute; a la firma de abogados Baker y Hostetler, y amenazó con demandar a la CIA para obtener los documentos. Al día siguiente, un paquete de catorce documentos desclasificados fue enviado al periódico.

Transcurrió el tiempo y el 24 de enero de 1997, la CIA en respuesta a la solicitud envió dos manuales de entrenamiento:

• Manual de Interrogación de Contrainteligencia Kubark (1963)

• Manual de Explotación de Recursos Humanos (1983)

 

Solicitud del Embajador Jack R. Binns

El ex-embajador de los Estados Unidos, Jack R. Binns sirvió en Honduras durante el período comprendido del 10 de octubre de 1980 al 31 de octubre de 1981. Retirado ahora del servicio exterior está escribi endo sus memorias. Para asegurarse de la exactitud de ellas, Binns quiso revisar los documentos clasificados y no clasificados que habían pasado por la embajada durante su gestión.

Binns envió una carta solicitando información al Departamento de Estado, el 12 de agosto de 1995. Posteriormente conoció de la disposición del presidente sobre la revisión contemplada en la Ley FOIA, q ue le permitía como ex-nombrado presidencial y embajador gozar de una dispensa especial que consistía en acceder a los documentos del gobierno del tiempo en el que había prestado sus servicios. Binns hizo uso de dicha reserva y el Dep artamento de Estado le permitió leer y tomar notas en forma limitada de los documentos clasificados del período en que se desempeñó como embajador. Después de examinar los documentos el 27 de octubre de 1995, Binns remit ió una solicitud, vía FOIA, al Departamento de Estado, la que enfocaba exclusivamente su tiempo en Honduras. (Anexo A, texto completo de la solicitud).

La solicitud de Binns en el marco de la Ley FOIA, (No. de Control 9600652) fue tramitada en forma preferencial en relación al status como ex-nombrado presidencial. El 22 de agosto de 1996, recibió una respuesta formal a su solicitud. Esta vez el Departamento de Estado entregó varios documentos a Binns, la mayoría de los cuales fueron cables que habían sido intercambiados entre la Embajada de Tegucigalpa y la Oficina Central de Washington, D.C. Apesar d e que los cables cubrían un ámbito grande de temas, la información valiosa sobre violaciones a los derechos humanos fue suprimida.

Al mismo tiempo, a Binns se le informó que algunos documentos fueron retenidos parcial o totalmente y que otros requerían de una coordinación interagencial antes de tomar una decisión de si estos documentos p odían ser entregados o no. Hubo poca claridad en relación a que documentos se referían y cuantos eran.

Por esta razón y para poder apelar, el 27 de agosto de 1996, Binns solicitó un listado de los documentos que no le habían sido entregados, de acuerdo a las disposiciones de orden ejecutivo No. 12958. ( Anexo D, para explicación de excepciones de la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA). Cuando la oficina encargada de hacer cumplir la Ley FOIA informó a Binns que una "política" les impedía a ellos proporci onarle tal lista, él consideró dicha excusa "muy extraña o más bien completamente absurda".6

 

En la consiguiente apelación que data del 11 de octubre de 1996, Binns alegó que:

"dado el hecho que yo conozco el número y el carácter general de todos los documentos en cuestión, la negativa del Departamento de liberar esta información parece tener como único propósito el o bstaculizar la capacidad del peticionario para apelar las decisiones sobre retención de documentos".7

Dada esta situación, Binns remitió veinticuatro páginas a un solo espacio enumerando en orden y poniendo el título a cada cable que había sido retenido, así como una descripción inferida sobre el contenido y el argumento de porqué cada uno de dichos documentos debería ser liberado. La especificidad de esta solicitud de apelación era verdaderamente impresionante.

La solicitud del embajador Binns para escribir sus memorias fue exitosa. El panel de revisión de solicitudes hizo su decisión y documentos previamente retenidos le fueron entregados.

 

 

B. Solicitudes de Gobierno a Gobierno

De acuerdo a las regulaciones, la Ley FOIA establece que "cualquier persona" puede presentar una solicitud para la desclasificación de información al Gobierno de los Estados Unidos. "Cualquier persona" ha sido interpretada por los tribunales de los Estados Unidos (Stone contra Export-Import Bank de los Estados Unidos, 1977 y 1978) como cualquier ciudadano extranjero, gobiernos extranjeros y corporaciones; por ende, el Gobierno de Honduras o un ciud adano hondureño puede presentar una solicitud FOIA.

Las autoridades hondureñas sopesaron cuidadosamente la opción de presentar una solicitud FOIA, y decidieron no hacerlo, por considerar las restricciones en materia de tiempo; ya que estas solicitudes son tramitadas de acue rdo al orden de llegada. Dada la tremenda cantidad de solicitudes pendientes significaba para cualquiera esperar varios años antes de obtener una respuesta.

Los funcionarios hondureños necesitaban una respuesta más expedita que la que se podía obtener vía FOIA. El tiempo es esencial en estas investigaciones, y las autoridades de Honduras no querían esperar muchos años para obtener la información en materia de derechos humanos.

Existe un precedente para la pronta respuesta de los Estados Unidos, a las solicitudes de gobierno a gobierno, pues tales solicitudes son manejadas más expeditamente y con mayor rapidez que las solicitudes acogidas a travé s de la Ley FOIA.

Dada la urgencia de obtener información para las investigaciones que se estaban realizando en materia de violaciones a los derechos humanos y para el enjuiciamiento de los violadores, las autoridades hondureñas, entre ella s el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y el Ministerio Público, optaron por presentar sus solicitudes de gobierno a gobierno, tanto a los Estados Unidos como a Argentina.

 

 

Solicitud del Comisionado Nacional

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras, Dr. Leo Valladares, presentó una solicitud inicial para obtener información de los Estados Unidos, en materia de violaciones a los derechos humanos, e l 15 noviembre de 1993, como apoyo a la preparación de "Los hechos hablan por sí mismos", un informe preliminar sobre la desaparición forzada de personas en Honduras. La respuesta del Gobierno de los Estados Unidos fue positiva. En un a carta recibida por el Senador Claiborne Pell, el Presidente Bill Clinton señaló que:

"Nosotros estamos en la disposición de ayudar al Dr. Valladares, sin embargo, no es factible revisar todos los documentos en materia de derechos humanos en Honduras desde 1980 para obtener el material relacionado con más d e 140 casos de desapariciones, como el Dr. Valladares lo ha solicitado".

Al Comisionado se le exigió que debía precisar más su solicitud.

El 21 de diciembre de 1993, el Dr. Valladares presentó su segunda petición, precisando aún más lo solicitado al Gobierno de los Estados Unidos. Valladares dio al entonces embajador de los Estados Unidos, Will iam Pryce, una carta a la que incorporó "una lista de preguntas sobre tópicos acerca de los cuales se requería información del Gobierno de los Estados Unidos". Esta lista incluyó preguntas sobre temas generales, as&iacut e; como sobre casos específicos de violación a los derechos humanos. De nuevo la administración Clinton expresó su voluntad de cooperar, pero le respondió que la lista de solicitudes era todavía demasiado amplia.< /P>

Valladares presentó una tercera solicitud de desclasificación sumamente abreviada al Embajador Pryce, el 1 de agosto de 1995. La información a solicitar recayó sobre:

a) Seis casos de violaciones a los derechos humanos,

b) Información sobre el General Gustavo Alvarez Martínez

c) Información sobre el Batallón 3-16.

Esta solicitud fue dirigida a seis agencias del Gobierno de los Estados Unidos:

• Agencia Central de Inteligencia

• Departamento de Defensa

• Agencia de Defensa de Inteligencia

• Ejército de los Estados Unidos

• Consejo de Seguridad Nacional

• Departamento de Estado

El texto de esta solicitud está contenido en el Anexo A de este informe.

 

Solicitudes del Ministerio Público

Las solicitudes de desclasificación de gobierno a gobierno fueron también presentadas en junio de 1995, por las autoridades del Ministerio Público de Honduras.

El 13 de junio de ese mismo año el Fiscal General, Angel Edmundo Orellana Mercado, escribió una carta al embajador Pryce, notificándole que los investigadores de derechos humanos de Honduras estaban dando prioridad al caso de la desaparición forzada del Padre James Carney. Solicitó formalmente al Departamento de Estado y a otras agencias del gobierno estadounidense la información concerniente a ese caso. (Anexo A, para el texto de esta ca rta).

Dos días después, Sonia Marlina Dubón de Flores, entonces Fiscal Especial de Derechos Humanos del Ministerio Público en Honduras, envío al Embajador Pryce una solicitud detallada de 19 puntos resumidos en:

• El involucramiento de la CIA en Honduras

• El Batallón 3-16

• El Departamento de Investigaciones Especiales

• Operativos específicos de la Policía Militar

• Actividades de inteligencia y contra inteligencia de varios ciudadanos hondureños.

También solicitó información sobre los casos de desaparición de:

• Miguel Francisco Carías

• Padre James Francis Carney

• Roger Samuel González y

• Nelson Mackay Chavarría.

( Anexo A, para el texto de esta solicitud).

 

C. Respuesta del Gobierno de los Estados Unidos

La administración Clinton inició sus pasos en el proceso de dar respuesta a las tres solicitudes de gobierno a gobierno presentadas por Honduras al nombrar a John Hamilton, Asistente Adjunto del Departamento de Estado para Asuntos Interamericanos, para coordinar con otras agencias estadounidenses la desclasificación en materia de derechos humanos sobre Honduras. Hamilton constituyó un grupo de trabajo con representantes de las distintas agencias pa ra trabajar sobre la desclasificación de documentos; adicionalmente la CIA, formó su propio grupo de trabajo.

Desde la presentación de las solicitudes, el Comisionado de los Derechos Humanos, ha estado en comunicación permanente con representantes del Gobierno de los Estados Unidos. Reiteradamente ha preguntado sobre los avances d e la desclasificación, urgiendo que se acelere y se le entreguen en forma expedita los documentos.

El Dr. Valladares, ha realizado cinco viajes a Washington para discutir cara a cara con los asesores presidenciales, oficiales de las agencias y miembros del Congreso los avances del proceso de desclasificación. Dichos esfuerzos están documentados en la cronología que se encuentra en el Anexo B de este informe.

El Gobierno de los Estados Unidos ha prometido reiteradamente que las solicitudes de gobierno a gobierno son tratadas seriamente y que se entregarán más documentos sobre violaciones a los derechos humanos "muy pronto".< /P>

Sin embargo, los hechos son más elocuentes que las palabras, la respuesta ha sido terriblemente lenta, la cantidad de información sustantiva y relevante en materia de violaciones a los derechos humanos recibida por el Comisionado es escasa, situación que es totalmente decepcionante. Las promesas del Gobierno de los Estados Unidos de cooperar y hacer expedita la desclasificación de información realmente útil, son palabras vacías.

¿Qué información solicitada de gobierno a gobierno ha sido proporcionada hasta la fecha? La respuesta de cada agencia es analizada a continuación.

Departamento de Estado (DOS)

De todas las agencias del Gobierno de los Estados Unidos, la que "más información" ha proporcionado es el Departamento de Estado (DOS), quienes han entregado tres paquetes por separado de documentos descl asificados a las autoridades hondureñas.

El primer paquete con seis documentos, fue entregado al Comisionado Valladares, el 15 de setiembre de 1995, por el Señor Hamilton, pero ésto no significa mucho ya que al valorar la información recibida muchos de los documentos ya eran del dominio público o contenían muy poca información sobre violación a los derechos humanos de la solicitada en la petición de gobierno a gobierno. Los documentos fueron entregados previamente a Th e Baltimore Sun y a la familia del Padre James Carney en respuesta a su solicitud vía Ley FOIA.

En febrero de 1996, fue entregado el segundo paquete que contenía cerca de 600 páginas relacionadas únicamente con el caso del Padre James Carney. Nuevamente estos materiales ya habían sido entregados a la fa milia Carney en respuesta a su solicitud vía Ley FOIA. Los documentos consistían en su mayoría en cables que habían sido intercambiados entre la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa y los oficiales del Departamento de Estado en Washington, D.C.

El tercer juego de documentos fue entregado el 25 de septiembre de 1996, contenía 2,033 páginas. De nuevo, los documentos fueron en su mayoría cables. Esta documentación trataba un amplio margen de temas o as untos que tenían relación con el Gobierno de Honduras (campañas electorales, corrupción relacionada al manejo de los fondos de proyectos de AID, la deserción del coronel Leonidas Torres Arias, etc).

El Departamento de Estado, señaló que ya había entregado todos los documentos que tenían los cuales respondían a la solicitud de gobierno a gobierno hecha por Honduras; aunque los documentos que el Dep artamento de Estado (DOS), entregó los que hacen mención sobre el General Alvarez, o de los seis casos de desclasificación que el Comisionado solicitó, en realidad los mismos contienen muy poca información en materia de derechos humanos que den respuesta a los asuntos específicos de dicha solicitud.

Los documentos del Departamento de Estado (DOS) proveen pocas pistas, pero ayudan a comprender el contexto en que se desarrollaron las violaciones a los derechos humanos en Honduras. Su utilidad es limitada. Por ejemplo, en el caso de l os documentos sobre el General Alvarez Martínez, es interesante conocer lo que él les dijo a las delegaciones del Congreso de los Estados Unidos que visitaban Honduras, o en sus conferencias de prensa. Estos son antecedentes sin importancia que no suministran la ayuda esperada en lo relacionado al involucramiento del mismo General en los casos de violación a derechos humanos, sus conexiones con el Escuadrón de la Muerte, Batallón 3-16, ni sus relaciones con las Fuerzas A rmadas de Argentina. En síntesis la información suministrada no es relevante.

 

Departamento de Defensa de los Estados Unidos (DOD)

De todas las agencias del Gobierno de los Estados Unidos, el Departamento de Defensa ha sido el que menos información ha proporcionado en respuesta a las solicitudes de desclasificación presentadas por las autor idades hondureñas. Un total de 34 documentos fuertemente tachados ocultando aproximadamente la mitad del texto, fueron entregados al Comisionado el 13 de marzo de 1997.

Después de recibir la documentación las autoridades hondureñas, quedaron con la duda de si éste era todo el material que entregaría el Departamento de Defensa. Por eso el 10 de junio de 1997, el Dr. Va lladares envió una carta a la Secretaria Adjunta Asistente de Defensa para Asuntos Interamericanos, María C. Fernández-Greczmiel para aclarar la duda anteriormente expuesta. En su carta el Dr. Valladares planteó:

"¿No serán enviados más documentos del DOD en respuesta a mi solicitud? o ¿He recibido ya todos los documentos que ustedes intentaban entregarme?. Si hay más documentos tramitándose como usted dice, por favor especifique una fecha, en la cual puedo yo recibirlos." ( Anexo C, para el texto completo de esta carta.)

El 18 de junio de 1997, Fernández-Greczmiel le envió su respuesta al Dr. Valladares, manifestando lo siguiente:

"Después de hacer una revisión inicial de documentos, el Departamento de Defensa inició otro inventario detallado, que involucra a todas las agencias dentro del DOD, para determinar si se encuentran documentos adici onales, los cuales puedan responder a su solicitud. Este proceso todavía está en camino.

Esperamos pronto recibir los resultados de dicha búsqueda, pero es difícil predecir con exactitud la fecha, cuándo y qué documentos se obtendrán. Por favor tenga la seguridad de que este proceso est&aa cute; siendo atendido tan rápido como nos es posible, yo tengo la esperanza que podremos remitirle la información a más tardar a principios de julio por medio del Departamento de Estado". ( Anexo C para el texto completo de est a carta)

La fecha prometida llegó y se fue. Han transcurrido varios meses desde julio sin recibir una comunicación adicional del Departamento de Defensa, sobre la situación de sus esfuerzos en el proceso de desclasificaci ón hondureño.

Recientemente, en diciembre de 1997, Clinton indicó en una carta que la entrega de documentos del DOD iba a llevarse a cabo "antes de que termine el año", y tampoco cumplió con la fecha prometida.

El Dr. Valladares, fue informado que algunos documentos del Ejército de los Estados Unidos y del Consejo de Seguridad Nacional serían procesados desde el Pentágono. Ningún documento de estas entidades ha sido entregado. Aclaramos que podemos estar equivocados en este juicio, porque algunos de los documentos entregados por el Pentágono están tan tachados que es difícil reconocer su procedencia.

 

La Agencia Central de Inteligencia (CIA)

La Agencia Central de Inteligencia (CIA), ha entregado dos paquetes de documentos a las autoridades hondureñas. El primero constaba de 36 documentos (124 páginas relacionadas con el caso Carney), más un " Resumen de documentos de la CIA - sobre el Padre Carney". La entrega se realizó el 13 de marzo de 1997.

El 29 de agosto de 1997 la CIA entregó un segundo paquete conteniendo 94 documentos (313 páginas), que daban cuenta de los cinco casos restantes contemplados en la solicitud del Comisionado. Estos documentos están e xcesivamente tachados de manera que ocultan la información, pues enfatizan más sobre la organización y actividades de grupos izquierdistas en Honduras que sobre los secuestros, detenciones ilegales, torturas y asesinatos extrajudicial es que fueron perpetrados por las autoridades hondureñas para reprimirlos; asuntos donde urge tener más información.

A pesar de las fechas tentativas que el Presidente Clinton estableció para la entrega de información, la CIA ha retrasado la entrega de estos documentos en materia de abusos a los derechos humanos a las autoridades hondure ñas.

El 13 de junio de 1997 en una carta dirigida a 51 miembros del Congreso de los Estados Unidos, Clinton escribió que:

"La CIA espera entregar material en derechos humanos relacionados con el General Alvarez Martínez a principios de septiembre y sobre el Batallón 3-16 a finales de noviembre".

En diciembre de 1997, Clinton escribió otra carta indicando que la entrega de este material se llevaría a cabo "antes de que termine el año".

Pese a estas promesas presidenciales la CIA aún está retrasando la entrega de información relacionada a las violaciones de derechos humanos en Honduras. Muestra de ello, es que los plazos han transcurrido sin ofrece r, hasta le fecha, ni por deferencia ninguna explicación a las autoridades hondureñas.

 

D. Solicitud al Gobierno de Argentina

Además de las solicitudes de gobierno a gobierno dirigidas a los Estados Unidos, las autoridades hondureñas solicitaron información en materia de violaciones a los derechos humanos, al Gobierno de Argenti na. La razón de esta solicitud obedecía a que Argentina estuvo involucrada en operativos militares y de entrenamiento dentro del territorio hondureño, durante el período en cuestión.

El Comisionado informó a los medios de comunicación sobre la necesidad de desclasificar documentos en Argentina que mostraran el vínculo entre los Estados Unidos y los gobiernos militares de ese país, en oper aciones encubiertas y de anti-insurgencia en Centro América.

En ocasión de la visita a Honduras del Presidente Carlos Saúl Menem, en mayo de 1996, él expresó su voluntad de desclasificar los documentos que estuvieran en poder del Gobierno de Argentina, relacionados con violaciones a los derechos humanos en Honduras, particularmente sobre la terrible práctica de la desaparición forzada de personas.

Valladares Lanza, a través de una carta, oficializó su solicitud a Menem, el 2 de septiembre de 1996, en la cual el Comisionado solicitó al presidente de Argentina lo siguiente:

"Ordene a las autoridades respectivas de su país poner a nuestra disposición toda la documentación, ya sea pública o que actualmente sea considerada como secreta "clasificada", con el objeto de determinar qu& eacute; fue lo que ocurrió en Honduras". ( Anexo C para el texto completo de la carta).

La carta enviada por el Dr. Leo Valladares al Presidente Menem comprendía los siguientes aspectos:

1) La presencia de militares argentinos en Honduras entre 1980 y 1990.

2) La venta de armamento y entrenamiento en contrainsurgencia a las Fuerzas de Seguridad hondureñas.

3) Rol argentino en la organización y entrenamiento de los llamados "contras" nicaragüenses (Fuerza Democrática Nicaragüense, FDN y otras de su conocimiento), en territorio de Honduras.

4) Naturaleza del acuerdo tripartito entre Argentina, Honduras y los Estados Unidos (1981) para apoyar y promover a la "contra" nicaragüense con base de operaciones en Honduras.

5) Responsabilidad de varias entidades militares y de inteligencia para la coordinación de las operaciones militares argentinas en Honduras.; y

6) Financiamiento de las actividades militares argentinas en Honduras. (Anexo A para ver el texto de la carta).

No habiendo respuesta de las autoridades de Argentina, a mediados de octubre de 1996, el Dr. Valladares viajó a Buenos Aires para entrevistarse con funcionarios argentinos y conocer el estado actual de su solicitud. La Sub Secret aria de Derechos Humanos del Gobierno de Argentina, Alicia Pierini, le dijo que no existían documentos oficiales acerca de las operaciones militares represivas que ocurrieron en Honduras en el pasado. Pierini enfatizó que:

"También nosotros buscamos reconstruir la verdad histórica sobre la nefasta Doctrina de la Seguridad Nacional".8

Afortunadamente el Dr. Leo Valladares no regresó con las manos vacías, durante dicha visita él recogió un pequeño paquete de documentos y fotografías, la mayoría relacionadas con las acti vidades de Rafael López Fader con la "contra nicaragüense" en Honduras. López Fader había sido acusado de participar en el secuestro y extorsión de Oswaldo Fabio Sivak en Argentina. López Fader en su d efensa, argumentó que era imposible que él hubiese cometido el alegado crimen porque en el tiempo que ocurrió, él se encontraba en Honduras en una misión secreta.

López Fader, declaró que mientras operaba como un agente secreto del Ejército de Argentina en Honduras, él utilizó el seudónimo de Raúl Enrique Martínez. Aunque estos hechos im plican el involucramiento argentino en misiones secretas en Honduras, puede ser ésta una práctica que probablemente fue muy documentada, pese a ello hasta la fecha no se ha recibido información.

El Comisionado desde la presentación de la solicitud hasta la fecha no ha recibido ninguna respuesta del gobierno argentino.

 

 

 

Notas

1 "Solicitud No. 8303036 bajo la Ley sobre la Libertad de la Información de Virginia Smith", Cable no clasificado No. 306596 del DOS, del Secretario de Estado de los Estados Unidos en Washington, D.C. a la Embaja da de los Estados Unidos en Tegucigalpa, Desclasificación Carney del DOS (Identificación del Caso: 95279701, 30 de enero de 1996), Documento E9, 27 de octubre de 1983, dos páginas, y "Solicitud No. 8303036 bajo la Ley sobre la Liberta d de la Información de Virginia Smith sobre el Padre Carney, "Cable no clasificado No. 015634 del DOS del Secretario de Estado de Estados Unidos en Washington, D.C. a la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa, Desclasificación Carney del DOS (Identificación del Caso: 95279701, 30 de enero de 1996), Documento E22,18 de enero de 1984, una página.

2 "Denuncia por injunctive relief bajo la Ley FOIA (Libertad de Información) y la Ley de la Privacidad", Corte del Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Central de California, número de acción 8800602 MRP KIX , 4 de febrero de 1988, pág. 12.

3 "Informe y Recomendaciones (Agencia Central de Inteligencia)"; Corte del Distrito de los Estados Unidos, Distrito Central de California, No. CV 88-0602- MRP(T), pág. 63.

4 Nota manuscrita sobre una conversación telefónica con Lincoln Benedicto, Desclasificación Carney del DOS ( Identificación del Caso No. 95279712, 2 de febrero de 1996), Documento C-189, 19 de agosto de 1985, pág. 1.

5 "Documentos sobre la desaparición del padre Carney," Cable de uso oficial limitado No. 151003, del Secretario de Estado Warren Christopher en Washington D.C. a la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa. Desclasificaci&oa cute;n Carney del DOS (Identificación del Caso: 95279703, 02 de febrero de 1996,) Documento E92, pág. 2-3.

6 Carta de Jack Binns al Subsecretario de Estado para Asuntos Públicos, Presidente, Panel para la Revisión de Apelaciones, Departamento de Estado de los Estados Unidos, 11 de octubre de 1996, pág. 1.

7 Ibid, pág. 1-2.

8 "Reconocen haber intervenido en ‘guerra sucia", El Pregonero (Washington, D.C.), 24 de octubre de 1996, pág. 16.

 

 

 

 

CAPITULO II

 

 

El Caso Carney :

Un análisis de la información obtenida a partir

de los documentos desclasificados

 

La desaparición forzada de una persona es un crimen terrible. El destino de la persona desaparecida, está cubierto para siempre por el misterio. Los seres queridos rezan, están angustiados y temen lo peor. Deben sop ortar la pena de la pérdida y la incertidumbre; no existen restos mortales para darles sepultura. En Honduras, 184 casos de desapariciones fueron documentados por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos. Entre ellos escogimos un caso ilustr ativo, el del sacerdote estadounidense, James Francis Carney; sobre el cual el Gobierno de los Estados Unidos, ha desclasificado más información que sobre cualquier otro.

Esto se debe a una combinación de varios factores importantes, entre ellos el hecho de que el Padre Carney es el único ciudadano estadounidense entre los desaparecidos. Amado por muchos campesinos y trabajadores, y odiado por algunos de los más poderosos hombres de Honduras, el Padre Carney fue una figura pública, de valor en el país por casi dos décadas. Desde 1983, han sido realizadas por sus familiares y colegas Jesuítas, numerosas ini ciativas ante los Gobiernos de Honduras y Estados Unidos, quienes han buscado saber el destino del Padre Carney logrando mantener el caso con alto perfil.

El material desclasificado en relación al Padre Carney examinado en este capítulo, nos ilustra sobre el tipo de información contenida en los documentos y archivos del Gobierno de los Estados Unidos, informació ;n que es de interés para los investigadores de violaciones a los derechos humanos en Honduras. También, se identifica información oculta y se levantan en razón de los documentos desclasificados preguntas que aún est&aac ute;n sin respuesta. En el Capítulo III se hacen recomendaciones de como proceder en este caso con las investigaciones.

 

 

¿Quién fue el Padre Carney?

James Francis Carney, nació en Chicago, Illinois, el 28 de octubre de 1924. De 1943 a 1946 se alistó en el ejército de los Estados Unidos y sirvió en Francia e Inglaterra. Después de la Segu nda Guerra Mundial regresó a los Estados Unidos, donde, en 1948, entró al noviciado Jesuíta en Floriosant, Missouri.

Ordenado sacerdote en 1961 , fue asignado a una misión Jesuíta en Honduras, en la que sirvió por espacio de casi veinte años. El Padre Carney, "Padre Guadalupe", se naturalizó ciudadano hondure& ntilde;o en septiembre de 1974, renunciando a su ciudadanía estadounidense.

El 17 de noviembre de 1979, Carney fue expulsado de Honduras por el gobierno militar del General Policarpo Paz García. Un telegrama del Departamento de Estado de aquel período indica que Carney fue:

"Considerado como alguien controversial por el GOH (Gobierno de Honduras), a razón de sus fuertes sentimientos sobre la justicia social y su trabajo con los campesinos".1

Poco tiempo después, en una nota diplomática del 24 de noviembre de 1979, el Gobierno de Honduras informó a la Embajada de los Estados Unidos que había sido revocada la ciudadanía hondureña al P adre Carney.

A pesar de las peticiones de la jerarquía oficial de la iglesia y de 25 mil firmas de personas, los intentos del Padre Carney para legalizar su retorno a Honduras fueron rechazados. Durante este tiempo fue asignado como sacerdote a la Parroquia de San Juan de Limay en la provincia de Estelí en Nicaragua.

En julio de 1983, al pasar la frontera de Nicaragua a Honduras, el Padre Carney renunció a la Compañía de Jesús y decidió acompañar como capellán a un pequeño grupo de guerrilleros del Partido Revolucionario de Trabajadores Centroamericanos (PRTC), dirigido por el doctor, José María Reyes Mata.

El Padre Carney desapareció a mediados del mes de septiembre de 1983. Se han divulgado múltiples versiones sobre su muerte que involucran seriamente a oficiales militares hondureños; así como la complicida d de personal estadounidense. Por ejemplo, Florencio Caballero, un ex-miembro del Batallón de Inteligencia Militar 3-16, testificó que soldados hondureños capturaron a Carney y a otros guerrilleros del PRTC en una operación militar denominada "Patuca". Carney fue llevado a una base de suministros de los contras nicaragüenses denominada "El Aguacate", donde fue interrogado. Posteriormente fue lanzado desde un helicóptero. Caballero reveló que durant e una reunión de planificación sobre la llamada "Operación Patuca", el Jefe de las Fuerzas Armadas, General Gustavo Alvarez Martínez dió las órdenes para desaparecer a Carney. Agregó en su mismo testimonio que personal estadounidense, incluyendo a un hombre a quien conoció solo como "Mr. Mike" estaba presente en aquella reunión donde Alvarez le ordenó al mismo hombre asesinar a Carney después de que lo interrogara.

 

Solicitudes de desclasificación presentadas

El Gobierno de los Estados Unidos ha recibido solicitudes enmarcadas en la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA), y de gobierno a gobierno para obtener información sobre violaciones de derechos humanos en relación al caso del Padre Carney.

La familia del Padre Carney, como parte de sus investigaciones sobre las circunstancias que rodearon su muerte, presentaron en octubre de 1983 y en agosto de 1984 solicitudes FOIA . Su hipótesis era que el Gobierno de los Estados Unidos debía tener información sobre el caso Carney, hipótesis que fue reforzada por las conversaciones sostenidas en la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa. De hecho, un telegrama desclasificado informa acerca de la primer a visita de los familiares de Carney a la Embajada de los Estados Unidos el 28 de septiembre de 1987, indicando que:

"EMBOFFS (Oficiales de la Embajada) aseguraron que el Gobierno de Honduras hubiese informado a la embajada de cualquier información que tuviera sobre el Padre Carney."2

Por más de una década, la familia de Carney, ha insistido en la búsqueda de información sobre el caso de su hermano, invirtiendo considerable tiempo y recursos económicos. Ellos utilizaron su derecho d e acceso a información del Gobierno de los Estados Unidos, através de la Ley sobre la Libertad de Información (FOIA). Este proceso ha sido descrito en detalle en el Capítulo I de este informe.

Además de la solicitud FOIA presentada por la familia Carney, el Gobierno de Honduras, presentó de gobierno a gobierno, tres solicitudes más en el caso Carney. Las dos primeras se originaron en el Ministerio P&uacut e;blico de Honduras:

La primera fue presentada el 13 de junio de 1995, cuando el Fiscal General de Honduras, Dr. Edmundo Orellana Mercado, dirigió una carta al entonces embajador de los Estados Unidos, William T. Pryce, en la que explicaba que la inv estigación del caso Carney era de prioridad para la Fiscalía Especial de Derechos Humanos. El fiscal Orellana solicitó:

"Toda la información que esté en el Departamento de Estado y otras agencias del gobierno sobre la desaparición forzada del Padre Carneige (sic) sea entregada a nosotros". (Anexo A, para el texto completo de l a carta).

Dos días después, la entonces Fiscal Especial de Derechos Humanos, Sonia Marlyna Dubón de Flores, mandó una segunda solicitud aún más específica, requiriendo al embajador Pryce, informaci ón sobre 19 diferentes temas. Entre estos Dubón solicitó:

"Los informes y documentos de la CIA con respecto a la muerte del sacerdote Jesuíta, de nacionalidad estadounidense James Francis Carneige (sic), conocido como "Padre Guadalupe". (Anexo A, para el texto completo de esta solicitud.)

El caso Carney, también fue uno de los seis casos sobre los cuales el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Leo Valladares Lanza, solicitó información en una petición formal, que entregó person almente al Embajador Pryce el 1 de agosto de 1995. El Comisionado solicitó:

"Todos los archivos referentes a la desaparición del Padre James Francis Carney conocido como "Padre Guadalupe". (Anexo A, para el texto completo de esta solicitud).

 

Las guerrillas del PRTC y

la "Operación Patuca"

El Padre Carney sirvió como capellán a un grupo de aproximadamente cien personas, entre hombres y mujeres, pertenecientes al Partido de Trabajadores Revolucionarios de Centro América (PTRC), quienes atrav esaron a pie la frontera de Nicaragua hacia Honduras, aproximadamente el 19 de julio 1983. La presencia de Carney en este grupo fué confirmada en las notas del diario del líder del grupo, Dr. José María Reyes Mata, quien narra el viaje de los guerrilleros a una región montañosa de Honduras.3 Cuando Reyes Mata fue ejecutado por los soldados hondureños, su diario fue recuperado, aunque algunas páginas faltaban.

Una traducción en inglés del diario preparado por el Servicio Extranjero de Información Audiovisual (FBIS), fue desclasificado por la CIA. El diario hace varias veces referencias a "Mario", seudónimo con el q ue se conoció al Padre Carney. El 15 de agosto, el texto del diario dice:

"...Mario, el que se presumía ser el más débil de todos ha alcanzado el barranco a una distancia de 600 metros del campamento."4

Esta es la última mención de Mario en el diario.

El PRTC fue considerado como una seria amenaza a la seguridad nacional de Honduras. "La infiltración desde Nicaragua de una fuerza guerrillera entrenada en Cuba hacia una región remota en Honduras en 1983" fue consi derada como "la amenaza más importante a la seguridad internacional" según lo establece un informe enviado en 1988 al Inspector General de la CIA donde se afirma que:

"La infiltración de la guerrilla fue una evidencia preocupante de que La Habana y Managua tenían la intención de introducir una guerra de guerrillas a Honduras."5

Una operación militar completa fue montada contra el grupo PRTC.

 

Pasajes de documentos estadounidenses, anteriormente secretos, proporcionan una respuesta parcial a las interrogantes claves referentes al destino de las guerrillas del PRTC entre ellas:

¿Cuándo comenzaron las Fuerzas Armadas de Honduras a monitorear los movimientos de los guerrilleros del PRTC?

¿Cuándo se dieron cuenta los militares hondureños de la presencia del Padre Carney en dicho grupo?

¿Cómo fueron tratados los guerrilleros del PRTC por parte de los militares hondureños, cuándo fueron capturados y cuándo desertaron?

¿En qué medida hubo un involucramiento de los Estados Unidos en la detección, rastreo y eliminación del grupo PRTC?

¿Qué sabían los funcionarios del gobierno estadounidense sobre el bienestar y la ubicación del Padre Carney? y

¿Cuándo supieron sobre ello?

 

Detención de los guerrilleros del PRTC.

El 1 de agosto de 1983, dos guerrilleros del PRTC desertaron cerca del pueblo de Catacamas, y se entregaron al ejército hondureño. De acuerdo a un telegrama desclasificado del Departamento de Estado:

"Cuando el GOH (Gobierno de Honduras) por primera vez se dio cuenta de la presencia de este grupo guerrillero en el país fue por la llegada de algunos desertores a Catacamas el 1 de agosto. Ellos compartieron información c on la oficina del Agregado de Defensa de los Estados Unidos. La oficina del Agregado de Defensa de los Estados Unidos no tenía información sobre la presencia de este grupo en Honduras, con anterioridad a esta fecha."6

Inmediatamente después de la aparición de los desertores, los militares hondureños montaron la "Operación Patuca" en Olancho, con el objeto de localizar, capturar y eliminar a los guerrilleros del PRTC.

Las fuerzas especiales del ejército hondureño de la "Operación Patuca" llegaron a Nueva Palestina, Olancho, y establecieron su cuartel e iniciaron su misión de contrainsurgencia el 4 de agosto de 1983. Al d&i acute;a siguiente, un grupo de Rangers del Fort Lewis, Estado de Washington (unidad militar especializada del Ejército de los Estados Unidos), descendieron en paracaídas en Olancho. Ellos permanecieron ahí hasta el 16 de agosto, parti cipando en lo que el Pentágono denominó una "operación simulada de contra insurgencia" con las fuerzas hondureñas 7. Todo esto fue parte de los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Honduras, los que fueron desc ritos como sigue en un informe desclasificado de las investigaciones del Sub Comité de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos:

"Big Pine II" (Ahuas Tara II), operación que duró desde agosto de 1983 a febrero de 1984. Este ejercicio, en el cual participaron cerca de 6 mil soldados estadounidenses, del Ejército, Fuerza Naval, la Marina y el p ersonal de la Fuerza Aérea , en una maniobra por tierra y mar. Incluyó un aterrizaje anfibio a través de una unidad marina anfibia en la costa norte, un ejercicio de entrenamiento combinado de fuerzas de unidades hondureñas y f uerzas especiales del Ejército de los Estados Unidos en un ejercicio de contrainsurgencia en una remota área de Honduras, y un ejercicio combinado de la división de artillería de la 101 División aéreo transportado ra y el Ejército de Honduras."8

Mientras duró la "Operación Patuca", un importante número de miembros de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos estuvo presente en Honduras.

 

Informes estadounidenses de la "Operación Patuca"

Documentos desclasificados de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) indican que el monitoreo de la "Operación Patuca" fue observado de cerca. La DIA en un detallado informe de inteligencia, recogió informa ción sobre el grupo del PRTC y sobre su modus operandi. El reporte de inteligencia incluyó:

• El nombre, seudónimo, rango y lugar de origen de todos los guerrilleros (de los desertores y de todos los que estaban en fila);

• Las fechas y los lugares hacia los cuales desertaron algunos guerrilleros o donde fueron capturados, heridos o asesinados;

• El número exacto y la organización de la guerrilla;

• Datos demográficos y moral de la guerrilla;

• La localización de aquellos guerrilleros que aún estaban en las filas;

• Los tipos de entrenamiento recibidos por la guerrilla;

• La cantidad de provisiones (armas, equipo y comida) que la guerrilla tenía;

• La localización y contenido de los depósitos de armas;

• El inventario del equipo, documentos, grabaciones y armas, decomisadas a la guerrilla.

La DIA documentó la participación de las siguientes unidades militares hondureñas en esta operación:

• Escuadrón de Fuerzas Especiales;

• Compañía del Quinto Batallón de Infantería;

• Compañía del Noveno Batallón de Infantería; y

Compañía del Décimo Sexto Batallón de Infantería 9

Documentos desclasificados indican que es probable que interrogadores del Batallón de Inteligencia Militar 3-16 (MIB), conocido más comúnmente como Batallón 3-16, participaron en la "Operación Patu ca". Un documento desclasificado del Pentágono describió la organización y las funciones de este Batallón de Inteligencia Militar 3-16 y señaló:

"Que el Batallón de Inteligencia Militar tiene acceso a una gran cantidad de información y tienen la responsabilidad adicional de apoyar al batallón de las Fuerzas Especiales y a Los Cobras. El escuadrón de o peraciones especiales actúa como coordinador en todo lo que se requiera apoyo, tal como comunicaciones, inteligencia, planificación, programación y puede proveer personal si fuere necesario. Además el MIB Batallón de Int eligencia Militar ahora parece ser la primera agencia para interrogar a los subversivos capturados o detenidos."10

Intercambio de información de inteligencia

Poco tiempo después de la desaparición de Carney, el 28 de septiembre de 1983, sus familiares visitaron la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa por primera vez. Un cable desclasificado informó so bre las visitas, señalando que:

"EMBOFFS (Oficiales de la Embajada) de los Estados Unidos denegaron haber dado al GOH (Gobierno de Honduras) información de inteligencia a ser usada en la "Operación Patuca" en Olancho.

El mismo cable mencionó que: EMBOFFS también hicieron notar a la familia Carney, que su juicio en relación a la información del Gobierno de los Estados Unidos sobre el Gobierno de Honduras era excesiva y les aconsejaron que en sus reuniones con los funcionarios de GOH, recordaran el hecho de que Honduras era un país soberano." 11

Sin embargo, dos meses más tarde, la Embajada de los Estados Unidos comentó sobre el resultado de la investigación de la familia Carney en relación al destino de su hermano que:

"Estados Unidos y los militares hondureños regularmente comparten información de inteligencia. Obedeciendo a la naturaleza de sus deberes, y como asunto profesional y de precaución a la seguridad personal, no se per mite que los agregados de defensa fueran públicamente identificados como fuente alguna de información oficial."12

 

Estas aparentes contradicciones aumentan la especulación acerca del rol exacto de los asesores militares de los Estados Unidos y Agentes de la CIA en la "Operación Patuca". ¿Qué tan genuina fue la preocupaci&oacu te;n del Gobierno de los Estados Unidos por el respeto de la soberanía de Honduras?.

 

Actividades de los asesores militares estadounidenses

Varios documentos anteriormente secretos hacen rápida referencia a la presencia del personal militar estadounidense en las operaciones de contraguerrilla en Olancho, como se indica en este ejemplo :

" ... el 13 de septiembre de 1983, otros nueve guerrilleros desertores fueron personalmente observados por un miembro de la DAO (Oficina del Agregado de Defensa) reuniéndose con sus familias por una hora." 13

Otros documentos indican una participación estadounidense mucho más directa en la operación. En una carta a la familia Carney del 7 de diciembre de 1983, el Departamento de Estado declaró que :

"Durante la operación de militares hondureños contra los guerrilleros, el Agregado de Defensa estadounidense asistió a la interrogación de los guerrilleros. Este es un aspecto normal de una relación de compartir inteligencia militar tal como actualmente existe entre Estados Unidos y Honduras. El Agregado de Defensa estadounidense no recuerda haber oído que un ciudadano estadounidense fuera parte del grupo guerrillero."14

Parece que personal estadounidense asistió también con operaciones sicológicas destinadas a la población civil en la región donde el grupo PRTC estaba operando. Un informe de inteligencia indica que do s desertores guerrilleros fueron filmados declarando que:

"El 25 de agosto, Sánchez y Colindres hicieron una grabación en el estudio de Relaciones Públicas de las Fuerzas Armadas, llamando a sus compañeros a rendirse. El mensaje fue copiado y enviado a Olancho donde fue puesto al aire desde vehículos y una CESSNA 85 de la FAH (Fuerza Aérea Hodureña), equipado con un amplificador y altoparlantes." 15

Más adelante en el texto se reconoció que:

"Miembros de DAO (Oficina del Agregado de Defensa) proporcionaron las preguntas para la sesión con Sánchez/Colindres, y vieron como les formularon las pregunatas a la pareja la primera vez cuando los estaban filmando. La c opia adjunta es la versión no censurada, que será editada de alguna forma antes de ser entregada al público". 16

Anotaciones al final del informe muestran que copias de la videograbación fueron adelantadas a la DIA en Washington.

¿Dónde está ahora esta videograbación?

¿Contiene información sobre derechos humanos que pueda ayudar a dictaminar sobre el destino del Padre Carney y otros guerrilleros del PRTC?

¿Si es así, por qué no ha sido entregada a las autoridades hondureñas?

 

Conocimiento de Estados Unidos sobre la presencia de Carney

El gobierno estadounidense insistentemente ha pretendido decir que no tenía conocimiento de la presencia de Carney en el grupo del PRTC, hasta que la "Operación Patuca" había casi finalizado. Una secci&oa cute;n de un telegrama desclasificado subtitulado "Conocimiento de la Embajada del Involucramiento de Carney", explicó que :

"El 16 de agosto los diarios locales comenzaron a informar sobre la "Operación Olancho". El 19 de agosto, algunos de los detenidos informaron que ... había otro sacerdote católico conocido como "Mario" en el grupo.. . el diario informó que los servicios de inteligencia habían identificado a este otro sacerdote como "Padre Guadalupe" (SIC) (El Heraldo)... la siguiente referencia al sacerdote(s) en el grupo salió el 10 de septiembre (La Pren sa, El Heraldo) repitiendo algo de lo ya mencionado, agregando que el "Padre Guadalupe" era canadiense de acuerdo con los guerrilleros. El 15 de septiembre La Tribuna informaba en un artículo página 12 sobre la aparente captura de Rey es Mata y del escape del USC ( ciudadano estadounidense Carney) como había sido mencionado en el informe a la familia. ...aún en la conferencia de prensa del 19 de septiembre al "Padre Guadalupe" no se le mencionó como USC.... el equipo de la embajada no hizo vinculación entre sacerdote cita "Padre Guadalupe" termina cita, y USC, hasta que los artículos de septiembre fueron publicados. Nosotros no notamos referencia en el artículo del 15 de septiembr e de La Tribuna, sino después de algún tiempo de la publicación. El artículo que mencionó a Carney se encuentra en la página 12 y la referencia a Carney estaba escondida en el último párrafo. Miembro s de la embajada, recordaron su expulsión de Honduras en 1979, y se dieron cuenta inmediatamente de la posibilidad de la ciudadanía estadounidense al publicarse en el periódico, el 20 de septiembre, y desde este momento la embajada em pezó a monitorear la situación desde la perspectiva de un posible involucramiento de un USC. El Agregado de Defensa, no recuerda haber oído del involucramiento de un USC en la interrogación de los guerrilleros detenidos anterio rmente a esa fecha. Por esto debería estar claro que la embajada no inició acción alguna antes del 20 de septiembre."17

Si de hecho, el gobierno etadounidense no detectó la presencia de Carney en el grupo PRTC hicieron caso omiso de pistas anteriores. Por ejemplo, un cable del 30 de agosto de 1983 de la oficina del Agregado de Defensa en Tegucigal pa a la DIA en Washington, D.C. enlistó los seudónimos y nombres reales de todos los guerrilleros del PRTC. Esta lista incluyó una entrada que dice:

"Mario (posiblemente sacerdote. Nombre es o Fausto Milla o Guadalupe y se cree que es de 60 a 65 años de edad)".18

La alegación del Agregado de Defensa estadounidense de que interrogaciones de desertores del PRTC, en agosto y septiembre, por oficiales militares hondureños, no habían rendido información sobre la presencia del Padre Carney en el grupo guerrillero difícilmente puede ser aceptada. De hecho, Ronald Glass, anteriormente un Agregado asistente del ejército quien acompañó al Agregado de Defensa en agosto de 1983, durante los inte rrogatorios de los desertores del PRTC, ha puesto en tela de duda esa pretensión. En una entrevista en mayo de 1997 con uno de los colegas jesuitas del Padre Carney, Glass afirmó enfáticamente que:

"Los desertores hablaron de un sacerdote estadounidense quien estuvo con ellos... a lo mejor nosotros hubiésemos tenido información sobre él antes de haber abandonado Tegucigalpa para ir allá."19

 

Tratamiento a los guerrilleros sospechosos

El personal estadounidense en el campo caracterizaron el tratamiento hacia los guerrilleros desertores como humano, y notaron que:

"Los guerrilleros desertores dijeron que estaban agradecidos al ejército hondureño por tratarlos bien, alimentarlos, y permitirles dormir". 20

Tal vez los desertores recibieron un mejor tratamiento que los guerrilleros capturados. Documentos desclasificados contienen referencias que son bastante inquietantes sobre el destino de los guerrilleros capturados. Por ejemplo, en una carta del 11 de noviembre de 1983 dirigida a familiares de Carney, el General Alvarez Martínez, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, explicó que:

"Los otros seis detenidos quienes no fueron entrevistados por la familia Connolly-Carney estaban participando durante aquellos días en operaciones de patrullaje con la Fuerza Especial Patuca, como guías para encontrar dep& oacute;sitos de armas escondidas. Para nuestro asombro, aquellos individuos en quienes depositamos mucha confianza, el 3 de octubre de 1983, al amanecer trataron de escapar en grupo, poniendo en peligro las vidas de todos los elementos del patrullaje caus ando una escaramuza en la cual perdieron sus vidas." 21

Es presumible que los guerrilleros capturados estaban desarmados y vigilados por un número de soldados hondureños. Dada esa circunstancia, "una escaramuza" con el resultado de la muerte de todos los guerrilleros no parece ser lógica. Las circunstancias que rodean la muerte de estos guerrilleros capturados debería ser investigada con mayor profundidad.

Otro informe elaborado por el capitán del ejército estadounidense, Ronald L. Glass y aprobado por el coronel de la Fuerza Aérea, Dale W. Bollert, es superficial, pero da lugar a más preocupaciones en lo que s e refiere a violaciones a los derechos humanos. Este da los nombres y los seudónimos de otros seis guerrilleros y después declara en forma directa que:

"Hubo señales mezcladas entre la HO INTEL (Inteligencia hondureña) la DIN (Dirección de Investigación Nacional) sobre el status de "capturado" de estos seis individuos. Otro informe sugiere que ellos no est&a acute;n en custodia de la DIN, sino que fueron identificados y escaparon. Si ellos están en custodia de la DIN, el valor del interrogatorio podría ser significativo y podría servir a los propósitos HO (hondureños) de man tener a los individuos en una casa segura y mantener su status en duda." 22

¿Fueron detenidos los guerrilleros sospechosos en forma ilegal sin acusación formal?

¿Significa "escape" un eufemismo para disimular el hecho que fueran ejecutados de manera premeditada?

¿Asistió el personal estadounidense de la Oficina del Agregado de Defensa a los interrogatorios de estas personas?.

El Comisionado no logra entender como hubiese servido a Honduras mantener el status de las personas detenidas en "duda", excepto, por supuesto, que esto fuera una recomendación sutil para "desaparecer" a estos guerr illeros sospechosos. El destino de estos individuos deberá ser investigado.

Uso de helicópteros estadounidenses

El 9 de septiembre de 1983, cinco helicópteros UH-60 blackhawk del Batallón de Aviación 101 de Fort Campbell, Kentucky, fueron vistos volando sobre el oriente de Honduras. El 20 de septiembre de 1983, ofi ciales estadounidenses vinculados con la "Operación Patuca" dijeron al noticiero CBS que:

"Los blackhawks estaban transportando a tropas hondureñas en el área de combate y realizando vuelos de reconocimiento para ellas." 23

El Pentágono denegó este informe.

Más tarde, el Departamento de Estado expuso la versión oficial del Gobierno de los Estados Unidos sobre los acontecimientos en una carta a la familia Carney, declarando:

"El 9 de septiembre cinco helicópteros estadounidenses transportaron 50 tropas hondureñas de Dulsuna a un lugar ubicado al noreste de Dulce Nombre de Culmí. Los dos puntos están dentro de la jurisdicció ;n de La Mosquitia, departamento de Gracias a Dios, colindando con el departamento de Olancho. Como parte de un ejercicio de entrenamiento de movilidad aérea, helicópteros estadounidenses que estaban operando en el área para llevar pr ovisiones a los refugiados, fueron también autorizados a llevar a cabo una petición del gobierno hondureño, a fin de que soldados del 5to. Batallón hondureño fuesen transportados a Wanpursirpe. La intención del go bierno hondureño era emplear a estos soldados para evitar que los guerrilleros escaparan por la parte inferior del Río Patuca, a la región de La Mosquitia. Estos soldados hondureños no participaron en actividades de combate con tra los guerrilleros, pues ellos estaban a una distancia de 150 kilómetros de la región Cordillera entre Ríos en Olancho, donde las escaramuzas tuvieron lugar." 24

Si ésta versión es verdadera se podría eximir a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de involucramiento directo en el combate que ocurrió el 9 de septiembre. Pero su veracidad no está clara. Un art&ia cute;culo, publicado en la revista The Nation citó a un alto oficial militar hondureño, no identificado, quien estaba cerca, insistiendo que:

"asesores militares estadounidenses jugaron un rol de comando y control en las acciones de contrainsurgencia, pasando información por la radio a las tropas en tierra."25

Finalmente, el oficial del ejército hondureño en comando de la Fuerza Especial Patuca descartó cualquier alegación de involucramiento estadounidense en el área de combate. En una conferencia de prensa el 19 de septiembre de 1983, él declaró:

"Este es un problema hondureño. Fue creado por Honduras y los hondureños tienen que luchar con ello. No existen asesores estadounidenses o tropas trabajando con la Fuerza Especial Patuca. Esta operación fue planific ada por nuetro alto comando y ha sido realizada por tropas hondureñas. No existen estadounidenses aconsejándonos. No tenemos aquí ningún equipo o helicópteros estadounidenses. Todos los recursos que utilizamos aquí ; en esta área pertenecen al ejército hondureño. Las tropas estadounidenses en el país están involucradas en el Big Pine II. No hay estadounidenses en esta área. Esto es un área de combate operacional. Las maniobras se están realizando en otro lado". 26

Dada la evidencia de documentos desclasificados y otras fuentes, nosotros sabemos que esto es una mentira descarada.

 

Involucramiento de la CIA

La CIA negó enfáticamente su involucramiento en la "Operación Patuca". Un informe de 1988 sobre una investigación del Inspector General de la CIA, estableció:

"La Oficina del Cónsul General (OGC) no encontró información que sugiera el involucramiento activo de la agencia en la planificación o ejecución de los esfuerzos de contra-insurgencia de los militares hondureños contra el grupo guerrillero que acompañó al Padre Carney desde Nicaragua hasta Honduras... Nuestra conclusión es que la agencia solamente supo el destino del Padre Carney después de los hechos, y no ha tenido conocimiento previo de su presencia en el grupo guerrillero y ningún involucramiento en su desaparición".27

 

Testimonio de Florencio Caballero

El sargento retirado de las Fuerzas Armadas hondureñas, Florencio Caballero Bonilla, fué una de las fuentes primordiales de información sobre el caso Carney y otros casos de abusos a los derechos humanos. Caballero desertó del aparato hondureño de Inteligencia Militar 3-16 en junio de 1986, y más tarde compartió información en diferentes foros, algunos públicos y otros confidenciales. Esta sección examina e l testimonio de Caballero y la respuesta del Gobierno de los Estados Unidos en relación al caso Carney.

En 1987, miembros de la familia Carney hicieron contacto con Caballero para entrevistarse con él en Canadá, donde el exmilitar había buscado asilo político. Caballero dijo a la familia Carney que las ó rdenes de ejecutar al Padre Carney y al líder de la guerrilla PRTC, Dr. José María Reyes Mata, venían directamente del General Gustavo Alvarez Martínez. Caballero señaló que el personal de los Estados Unido s, incluyendo a un agente de la CIA conocido como "Mister Mike" estaban presentes cuando recibieron las órdenes del General Alvarez. Este testimonio contradice las declaraciones oficiales de que el personal de los Estados Unidos no estaban informad os del involucramiento de Carney con el PRTC hasta que la "Operación Patuca" se desarrolló.

Caballero, que estaba asignado a Nueva Palestina, dijo que él personalmente no había visto al Padre Carney, sin embargo, declaró que había escuchado de segunda mano, que el Padre Carney había sido capt urado y conducido a El Aguacate, un campamento cerca de Catacamas, departamento de Olancho, que fué manejado por la CIA para los "Contras" nicaragüenses. Caballero sostuvo que instructores de la CIA y del Pentágono, quienes entre naron a los contras, estaban presentes en "El Aguacate" durante la detención del Padre Carney. El informó a la familia que Carney fué subsecuentemente torturado y luego fue lanzado "vivo desde un helicóptero" sobr e la selva hondureña.

Caballero, dijo además que él había visto el diario y algunos objetos religiosos que habían pertenecido al Padre Carney. El indicó que este diario fue más tarde entregado al Capitán Ch&aa cute;vez Hernández, quien era el segundo del comando en el Batallón 3-16, después del Mayor Alexander Hernández.

En enero de 1988, Caballero testificó en la Corte Interamericana de Derechos Humanos en San José, Costa Rica, en el histórico caso de la familia de Angel Manfredo Velásquez Rodríguez contra el Estado d e Honduras.

También, Caballero compartió su testimonio con el periodista James Le Moyne, quien lo citó extensamente en su artículo titulado "Testificando sobre tortura" en el The New York Times Magazine, el 5 de junio de l988. En relación al caso Carney, el artículo de LeMoyne declara:

"Florencio Caballero dijo que interrogó a un sacerdote estadounidense, Padre James Carney quien apoyó al grupo guerrillero y que fue capturado con un grupo de 96 rebeldes, quienes se habían infiltrado a Honduras des de Nicaragua, después de haberse entrenado en Cuba. Caballero señaló que el Padre Carney y casi 70 de los guerrilleros capturados fueron ejecutados."28

¿Caballero vio e interrogó al Padre Carney o no? esta discrepancia necesita ser clarificada. El artículo de la revista proporcionó detalles acerca de lo que expresó Caballero de haber sido entrenado por la CI A:

"Yo fui llevado a Texas junto con otros 24, por seis meses entre 1979 y 1980", así me lo informó Caballero, "Ahí estuvo un Capitán del ejército estadounidense y hombres de la CIA. El instructor en Jefe de la CIA fue Mr.. Bill."... Caballero agregó que en Texas los estadounidenses "me enseñaron la interrogación, con el fin de terminar la tortura física en Honduras. Ellos nos enseñaron a nosotros métodos psicol&o acute;gicos---para estudiar temores y debilidades de un prisionero. Dejarlo parado, no dejarlo dormir, mantenerlo desnudo y aislado, poner ratas y cucarachas en sus celdas, darles mala comida, servirles animales muertos, hecharles agua fría encima, cambiar de temperatura. Cuando yo regresé a Honduras, estadounidenses, chilenos y argentinos me entrenaron en asaltos, bombas y explosivos, "según recuerda Caballero". "Después me integré a una unidad de inteligencia como inte rrogador. Nosotros capturamos e investigamos a subversivos." Afirmó Caballero que "ocasionalmente un agente estadounidense de la CIA visitaba a escondidas la cárcel donde él trabajó, y a él le dieron informes escritos de interrogación sobre prisioneros". 29

Las alegaciones sobre las actividades criminales de la CIA, hechas por Caballero, en el artículo de LeMoyne, causaron una gran agitación de investigaciones del gobierno estadounidense. El 9 de junio de 1988, el Inspector G eneral de la CIA, ordenó una investigación sobre las declaraciones de dicho artículo. El Comité de Inteligencia del Senado llamó al Director Adjunto para Operaciones de la CIA, Richard Stolz, a una audiencia a puertas ce rradas sobre la capacitación de interrogadores hondureños y manuales de entrenamiento por la CIA. Después de esta audiencia y dos sesiones más a puerta cerrada con empleados del SSCI, el 14 y 17 de junio de 1988, el Comit&eacut e; acordó suspender más cuestionamientos hasta que se hubiese concluído la investigación del Inspector General. Aunque la fecha exacta es todavía secreta, durante este proceso empleados de la SSCI se entrevistaron con Ca ballero.

Aunque fragmentos significativos de la información están todavía tachados, parte de las transcripciones de la audiencia del Comité de Inteligencia y de la entrevista de miembros del Comité con Caballer o fueron entregadas al The Baltimore Sun en marzo de 1995, en respuesta a una solicitud FOIA. Partes separadas de un memorándum al Inspector General de la CIA del 24 de agosto de 1988, sobre el tema de "Investigación de las Alegacione s del Artículo del The New York Times del Involucramiento de la CIA con Oficiales Hondureños Acusados de Abusos de Derechos Humanos", fueron entregadas en agosto de 1997.

 

Entrenamiento por parte de la CIA

Documentos desclasificados muestran una gran confusión sobre ¿si Caballero recibió entrenamiento de la CIA o no?, y ¿si así fue cuándo?.

Los hallazgos de la investigación del Inspector General en 1988 refutaron el testimonio de Caballero. En la página 3, del memorándum, se reporta que:

"Nosotros no encontramos en los archivos de la CIA nada sobre entrenamiento de hondureños (o de otros), en Texas durante el tiempo indicado (1979-1980),...(tachado) no hay ninguna mención del sargento Caballero en n ingún archivo de la CIA; hasta que él comenzó a dar entrevistas y a testificar sobre alegados abusos de derechos humanos." 30

Sin embargo, más adelante en el mismo documento, en una discusión sobre la interrogación de Inés Consuelo Murillo, una joven abogada hondureña, y supuesta subversiva, quien fue detenida ilegalmente, si n formularle cargos, el documento relata la llegada de un oficial del servicio temporal enviado por la CIA para ayudar con la interrogación de Murillo:

"El Oficial TDY (Servicio Temporal) fue presentado por el DCOS (Jefe Adjunto de la Estación) a los dos interrogadores de la Unidad Especial. Uno de ellos era "Rony" de quien la Sra. Murillo afirmó que la torturó, y a quien previamente había conocido en un viaje a San Pedro Sula. El oficial TDY consideró a "Rony" como el más inteligente y capaz del personal hondureño de HRE (Explotación de Recursos Humanos) con quien ya había trabajado. ("Rony" se identifica en el artículo de LeMoyne como Marco Tulio Regalado, quien está registrado en los récords de la CIA como compañero de estudio de Caballero)..." 31

Un informe emitido por la CIA el 3 de junio de 1988, anticipando la publicación del artículo de LeMoyne indicó que:

"Florencio Caballero recibió entrenamiento de Recursos Humanos (técnicas de interrogación), patrocinado por la CIA entre el 8 de febrero y el 13 de marzo de 1984. (Las fechas en el artículo 1979-1980 s on incorrectas). Nosotros no tenemos ninguna evidencia para confirmar que él ha participado en actividades de escuadrones de la muerte o que él, ha tratado de esconder esas alegadas actividades de la CIA. La agencia no reconoció dicho involucramiento en tales actividades. (tachado)".32

La segunda página del referido informe está completamente tachada.

Más tarde en el mismo mes, en la audiencia del SSCI, el Oficial de la CIA Richard Stolz testificó que:

"De hecho Caballero ha asistido a un curso de la CIA sobre explotación o interrogación de recursos humanos (tachado) del 8 de febrero al 13 de marzo de 1983. A la fecha no hemos encontrado ningún récor d de cualquier entrenamiento de la CIA para él (tachado). Hemos revisado con el Departamento de Defensa, y ellos tampoco tienen nada en sus archivos. El curso en cuestión (tachado) fue impartido por (tachado). El curso c onsistía en tres semanas de instrucción en el aula de clases, seguido por dos semanas de ejercicios prácticos, que incluyó la interrogación de prisioneros verdaderos por parte de los estudiantes". 33

¿Recibió Florencio Caballero entrenamiento por parte de la CIA o no? ¿Si es así, en qué año? ¿En 1983 o en 1984?.

Basado en las propias declaraciones de Caballero y sobre otras fuentes, el Comisionado piensa que las fechas de 1983 para el entrenamiento en la CIA, de Florencio Caballero son correctas. Si este es el caso, Caballero hubiera completado su entrenamiento de interrogación un día después de la captura de Inés Murillo. Parece sensato presumir, por esa razón que los "ejercicios prácticos", pudieron haber implicado la interrogación d e Inés Murillo, algo que Caballero reconoció en su testimonio. También, ésto señalaría el hecho que Caballero completó exitosamente su entrenamiento de interrogación, antes del inicio de la "Operaci& oacute;n Patuca" y de la "desaparición" del Padre Carney. Si éste fuera el caso, se corroborarían partes del testimonio de Caballero, de manera que se concibe que Caballero estaba en la posición de interrogar a Carney y/o leer informes interrogatorios que estaban en los archivos.

 

Estados Unidos refuta a Caballero

Desde la primera vez que se dió a conocer el testimonio de Caballero, los Estados Unidos le han restado importancia y han cuestionado su exactitud.

 

Antes de la publicación del artículo de LeMoyne en el The New York Times Magazine, el SubSecretario de Defensa, Fred C. Ikle, escribió al Senador Tom Harkin, diciéndole que:

"En consideración de las alegaciones de ejecuciones realizadas por militares hondureños, la Embajada de los Estados Unidos en Honduras, ha investigado estas acusaciones y encontró que eran alegaciones injustificadas fundamentadas principalmente en el testimonio de una sola persona, Florencio Caballero. Además de ésto, varias agencias del USG (Gobierno de los Estados Unidos) han revisado sus archivos y en igual forma, no encontraron evidencias para conf irmar las acusaciones hechas por el Sr. Caballero." 34

Un testimonio jurado de Caballero fue recibido por representantes de la Fiscalía Especial de Derechos Humanos del Ministerio Público de Honduras, en Toronto, Canadá, en noviembre de 1996. Este es el último te stimonio dado por Caballero antes de su muerte en julio de 1997. Este testimonio permanece reservado hasta que sea presentado como evidencia ante los tribunales hondureños.

 

Cronología de las múltiples versiones sobre

la causa de la muerte de Carney

Además del testimonio de Florencio Caballero, han circulado públicamente otras versiones sobre la muerte del Padre Carney. Estas versiones se presentan en esta sección en orden cronológico.

 Los días 14 y 15 de septiembre de 1983, informes de la prensa hondureña declararon que las Fuerzas Armadas de Honduras, asistidas por asesores militares estadounidenses, habían rodeado y capturado un nú mero de guerrilleros del PRTC en Olancho, entre ellos al Padre Carney y al Dr. José María Reyes Mata. Estos informes declararon además que el Padre Carney murió de una enfermedad gastrointestinal, y que se realizó una au topsia a su cadáver. Al día siguiente, el 16 de septiembre de 1983, los militares hondureños negaron estos informes.

El 19 de septiembre del mismo año, hubo una conferencia de prensa en Nueva Palestina, departamento de Olancho, en la cual fueron mostrados a los reporteros, las vestimentas religiosas del Padre Carney , un cáliz de madera y su Biblia. El comandante de la Fuerza Especial Patuca del ejército hondureño, mayor Leonel Luque Portillo, anunció que el Padre Carney había muerto de inanición en la selva, más tarde voceros militares se retractaron de aquella explicación, diciendo que la muerte del Padre Carney no podía ser confirmada.

Sin embargo, unos días después, el 22 de septiembre de 1983, un telegrama de la embajada estadounidense dirigido al Departamento de Estado, contenía otras versiones, se informó que :

"La embajada ha recibido informes todavía no confirmados, que Carney fue disparado y muerto durante un choque armado con las Fuerzas Armadas de Honduras".35

El mismo texto se repuso en forma actualizada:

"Al momento de remitir el telegrama, la embajada supo por parte de altos oficiales militares del GOH (gobierno hondureño), que Carney no estuvo involucrado en el choque armado con las fuerzas hondureñas el 18 de septiembre y que aún podría estar vivo. Durante la interrogación uno de los guerrilleros capturados declaró que la última vez que vio a Carney, éste sufría de una severa desnutrición y no creía que Carn ey estuviera vivo, al momento el GOH no puede confirmar la muerte de Carney y su paradero es desconocido". 36

En una conferencia de prensa en la ciudad de México, en octubre de 1983, la Comisión Cristiana de Derechos Humanos de Honduras declaró que uno de los "desertores", presentes en la conferencia de prensa del 19 de sep tiembre de las Fuerzas Armadas de Honduras, Oswaldo Castro, había dicho a su familia, que dos consejeros estadounidenses, el teniente West Blank, encargado de inteligencia en la Base de " El Aguacate", y el mayor Mark Kelvi, segundo en el comando, estaban presentes en la interrogación del Padre Carney. Castro, según el informe, sostuvo que la interrogación tuvo lugar en las celdas subterráneas de la base "contra" El Aguacate, la que utilizaban como bodega para alm acenar materiales bélicos. Castro, según el informe, declaró que el General Alvarez participó directamente en varias sesiones de la interrogación. Despues de que los prisioneros fueran ejecutados cuando trataron de "e scapar", su familia entregó la información a la Comisión Cristiana de Derechos Humanos. La prematura muerte de Castro significó que los familiares de Carney nunca pudieron encontrarse y entrevistarse con él, as&iacut e; como ellos lo hicieron con otros quince guerrilleros desertores.

Un memorándum desclasificado indica que por lo menos un miembro del Congreso se reunió con oficiales de la CIA, cuyos nombres no se mencionan, para ser informado sobre la posible causa de la muerte del Padre Carney. El rep resentante William S. Broomfield fue avisado que:

"(tachado) él podía asegurar al Sr. Broomfield que la CIA no tenía nada que ver con el deceso del sacerdote".37

A pesar de esas declaraciones "sinceras" al congresista, la familia de Carney no recibió ninguna respuesta oficial de parte de la CIA sobre el destino del religioso, hasta cuatro años más tarde. El 7 de abril de 1988, el entonces director de la CIA, William Webster escribió :

"Estoy satisfecho de que la CIA no estuviera involucrada en la desaparición y obvia muerte del Padre James Carney en Honduras. De la información que tengo parece que lo más probable es que el Padre Carney pereci&oac ute; en la selva hondureña de hambre y por exposición a la inclemencia del tiempo. Aunque nosotros no sabemos exactamente que pasó con el Padre Carney, quiero asegurarle que no tenemos información o evidencia de que él f ue torturado o ejecutado". 38

Dos meses más tarde, el 16 de junio de 1988, el Comité de Inteligencia del Senado, la autoridad que provee supervisión de las actividades de la CIA en Honduras, sostuvo audiencias a puertas cerradas sobre los manual es de interrogación usados en Honduras. La única pregunta sobre el caso Carney la dirigió William Cohen, ahora Secretario de Defensa, al Director Suplente de Operaciones de la CIA Richard Stolz:

"Senador Cohen:... Puede la CIA confirmar la forma en que murió el Padre Carney?.

Sr. Stolz: No Señor,... nosotros entendemos (pausa del interlocutor) nosotros no sabemos la respuesta a esta pregunta. Yo hablé brevemente con el embajador Negroponte el martes y otra vez ayer, y la mejor informació n que al parecer todos tienen es que él murió de (pausa del interlocutor), que un número de ellos fueron liberados y que estaban en la selva en alguna parte y murieron. Pero yo no sé nada más que ésto. Yo no s&eac ute; si fue asesinado por las autoridades hondureñas. Simplemente no sabemos..." 39

La transcripción de la audiencia indicó que no le exigieron a Stolz aclarar sus respuestas vagas y confusas.

Un resumen de cuatro páginas, que la CIA preparó para acompañar su entrega de documentos relacionados con Carney en Marzo 1997 esboza tres posibles escenarios al respecto de su destino. La primera "versión co múnmente aceptada" es "que el Padre Carney no fue capturado sino que murió de severa desnutrición"40. Esta versión se basa en las interrogaciones hechas a los guerrilleros y lo que aparece en el diario de Reyes Mata.

El resumen señala que "una segunda versión es que el Padre Carney fue capturado y posteriormente ejecutado por militares hondureños, versión que no puede ser descartada, considerando informes recientes que in dican que unidades militares hondureñas capturaron y ejecutaron a un número de insurgentes" 41. Esta versión se basa en parte del testimonio de Florencio Caballero.

La tercera versión, presentada por la CIA, es la más inmoral y preocupante y supone que Carney "fue ejecutado por militares hondureños, pero agrega, que él fue torturado y después desmembrado". La CIA asegura que esta versión es "no corroborada" y "basada en información de segunda mano de un activista izquierdista con una agenda política particular" 42

El 29 de agosto de 1997, la CIA liberó un documento redactado en forma muy completa con el título "Revisión y Hallazgos del Grupo de Trabajo Honduras". Aunque 25 de 37 páginas fueron retenidas completamente y la fecha del documento fue tachada, al parecer fue elaborado al final del 96 o a inicios del 97. A pesar de toda la tinta negra, es el mejor resumen accesible al público de los análisis actuales de la CIA sobre el caso Carney. El Grupo de T rabajo Honduras de la CIA señaló que:

"Algunos informes sugieren la posibilidad que Carney... como los militares hondureños sostuvieron o pretendieron desde 1983, que murió de hambre en la selva. Otra información pone en tela de duda la explicació ;n de los militares hondureños y vuelve difícil descartar la posibilidad de que militares hondureños capturaron a Carney, junto con el rebelde dirigente Reyes Mata y otros guerrilleros, lo interrogaron y lo ejecutaron. Al mismo tiempo no hay un informe que sugiera que la CIA estaba involucrada en la desaparición o muerte de Carney."43

Mientras la CIA todavía niega vehementemente su involucramiento en el caso Carney, es significativo que la agencia ahora reconoce que los militares hondureños pueden haber jugado un rol importante en su muerte.

 

Información recibida del Gobierno de los Estados Unidos

En el transcurso de varios años el gobierno estadounidense ha desclasificado documentos referentes a la desaparición del Padre Carney de una manera esporádica. Esta sección presenta la cronolog&iac ute;a de la entrega de estos documentos y analiza su contenido.

La primera información sobre el caso Carney fue desclasificada en respuesta a las solicitudes FOIA y la subsiguiente demanda por parte de la familia Carney, antes de que el Gobierno de Honduras enviara su solicitud de informaci&o acute;n en 1993. Aunque los documentos fueron liberados por el Departamento de Estado, CIA, USIS, Departamento de Defensa y Ejército, la mayoría del material recibido se originó en el Departamento de Estado.

A principios de 1995 vía solicitud FOIA, The Baltimore Sun, se suma a los esfuerzos de la familia Carney, y obtienen dos nuevos documentos en referencia al caso Carney.

El primer conjunto de documentos desclasificados entregados a las autoridades hondureñas por el gobierno estadounidense, fue remitido el 15 de septiembre de 1995, al Dr. Valladares por el Secretario Adjunto del Asistente del Subs ecretario del Departamento de Estado para Asuntos Interamericanos, John Hamilton. Todos estos documentos contenían información sobre el caso Carney. El Dr. Valladares en un principio se entusiasmó, sin embargo cuando descubrió que todos estos documentos habían sido desclasificados se decepcionó; pues esta información ya la había obtenido con anterioridad del The Baltimore Sun y de los familiares de Carney.

En febrero de 1996, el Departamento de Estado entregó 588 páginas sobre el caso Carney, en respuesta a las solicitudes del gobierno hondureño. Nuevamente el material del Departamento de Estado ya había sido e ntregado a la familia Carney y había sido examinado por investigadores hondureños de derechos humanos.

El 10 de marzo de 1997, la CIA (126 pág.) y el Departamento de Defensa (3 pág.), entregaron a miembros de la familia Carney nueva información referente a la desaparición del Padre Guadalup e. Días después estos mismos documentos fueron entregados a las autoridades hondureñas.

En estos documentos la mayor parte de las páginas estaban tachadas. Sólo se hicieron públicos unos fragmentos de la mayoría de los documentos.

La cantidad de material contenido en esa entrega, que durante tanto tiempo se había esperado, fue muy decepcionante. El DOD desclasificó un total de 4 párrafos, contenidos en 2 documentos (No. 6 y No. 7). Nin gún documento tiene fecha, pero parece que los dos fueron escritos en 1995. El título del documento No.6, "Fuerzas Armadas de Honduras-- Derechos Humanos y Corrupción" era particularmente importante para los investigadores en derechos humanos, pero de este documento, salvo un párrafo, el resto de las dos páginas estaban completamente tachadas.

Es inconcebible que el DOD sólo tenga cuatro párrafos de material para entregar sobre el caso Carney en sus archivos. Un memorándum del 26 de octubre de 1996 de Ralph V. Novak del DOD a Donald McConville, del Departamento de Estado indica que 260 cajas de material están siendo revisadas para encontrar material en respuesta a las solicitudes de desclasificación del gobierno hondureño. ( Anexo C, para completar texto de este m emorándum.)

¿No existían otros documentos sobre el caso Carney en estas cajas? ó

¿Decidió el DOD no entregar otros documentos sobre Carney que aparecieron durante su búsqueda?

Si la segunda tesis es cierta, sería una ayuda para el Gobierno de Honduras el ser informado de los términos generales sobre por qué se determinó que tanto material no podía ser entregado.

En marzo de 1997, la CIA, entregó 36 documentos (126 páginas) sobre el Padre Carney. Otra vez estos documentos contenían escasa información sobre violaciones a los derechos humanos. Mucha de la informaci&oacu te;n ya había sido obtenida por los investigadores en derechos humanos. Por ejemplo, la CIA, "desclasificó" su correspondencia con la familia del Padre Carney. También entregó varios documentos de "fuente abierta" los que contenían los textos de artículos que ya habían aparecido en los medios de comunicación escritos.

Aunque los 36 documentos entregados por la CIA contenían poca información nueva, se encontraron algunas discrepancias. Tres de los 36 documentos entregados al gobierno hondureño ya habían sido entregados a la Familia Carney en junio de 1985, como resultado de su apelación FOIA a la CIA.44

Cuando el Comisionado hondureño de derechos humanos revisó cuidadosamente ambas versiones de los documentos, encontró que en 1997 algunas de las fechas estaban tachadas, mientras que en 1985 los documentos entregado s a la familia Carney tenían las fechas. También encontró que en algunos casos, la información entregada en 1997 estaba menos tachada que en 1985, por lo que por primera vez se conocieron nuevas líneas del texto.

La utilidad de los documentos de la CIA para los investigadores hondureños en derechos humanos fue disminuyendo por el hecho de que frecuentemente, aún, la fecha del documento estaba tachada. Además, la mayorí ;a de los documentos con fechas eran de los años 90. No existen casi documentos del período de 1983, inmediatamente después de la desaparición y muerte de Carney. El documento No. H1-4 entregado por la CIA en marzo de 1997, es el único documento de 1983, que se refiere directamente al caso Carney. Los otros documentos de 1983, reproducen el texto de la prensa sobre el caso Carney o los análisis de la CIA de su contenido.

¿Por qué no ha sido entregada esa información de derechos humanos de los ochenta.?

De los documentos entregados, está claro que en los 90, la CIA revisó y entrevistó "fuentes" que ya habían contactado en la década anterior. Sin embargo, los documentos que se refieren a las ent revistas de los años ochenta con las mismas "fuentes" no han sido entregados, ¿Por qué no?. Obviamente la información contenida en dichos documentos podría ser más clara y más precisa, ya que las "fuente s" pudieron olvidar detalles con el paso del tiempo.

El 29 de agosto de 1997, la CIA entregó otro juego de 94 documentos a autoridades hondureñas. De dicho juego, dos documentos (H2-93 y H2-94) hacen mención del caso Carney. En la totalidad de ambos documentos, la inf ormación sobre el Padre Carney está censurada. El texto del documento H2.94, "Revisión y Hallazgos de el Grupo de Trabajo Honduras (Tachado)," contiene una sección titulada "Padre Carney y Reyes Mata (Tachado)". S olamente una fracción de esta sección, parte de seis párrafos en dos páginas fueron reveladas. Páginas enteras de la sección fueron denegadas totalmente.45

Porciones de cuatro párrafos del documento H2-93 relacionado con el Padre Carney fue entregado.46

La CIA ha entregado a las autoridades hondureñas un total de 38 documentos los cuales contienen información sobre el caso Carney. Es difícil creer que la CIA haya divulgado toda la información pertinente sobr e violaciones a los derechos humanos que está en sus archivos.

¿Si en el curso de la búsqueda la CIA encontró material que responde a la solicitud de las autoridades hondureñas y no fueron entregados, ¿Cuál fue la razón para que hayan sido retenidos?

El Inspector General de la CIA, Mr. Fred Hitz, recientemente concluyó una investigación de dos años sobre actividades de la CIA en Honduras, en los años ochenta. Lamentablemente el informe del 5 de septiem bre de 1997 es clasificado.47

Sin duda, este informe contiene datos de violaciones a los derechos humanos, sobre el caso Carney y otros aspectos que pueden responder a las solicitudes pendientes de desclasificación de las autoridades hondureñas. Este e s un acto vergonzoso (en el ámbito diplomático), pues ninguno de los hallazgos del informe han sido compartidos con el Gobierno de Honduras.

 La pobreza de documentos y la abundancia de tinta negra en ellos, denota la clara renuencia del Gobierno de los Estados Unidos por entregar información sobre violaciones a los derechos humanos sobre el Padre Carney y los de más casos.

¿Por qué existe tanta resistencia para proporcionar esta información a las autoridades hondureñas y al pueblo de los Estados Unidos?

 

Notas

1 "GOH supuestamente deporta a sacerdote Jesuíta". Telegrama no clasificado No. 06554 de la Embajada de los Estados Unidos en Honduras al Departamento de Estado en Washington D.C., Desclasificación Carney del DOS ( Identificación del caso No. 95279107, 1/31/96), 20 de noviembre, de 1979, Documento C1I, una pág.

2 "El caso del bienestar y la ubicación del Padre James Francis Carney AKA Padre Guadalupe", Telegrama desclasificado No. 10766 de la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa al Secretario de Estado en Washington, D.C.,. Doc umento entregado al Dr. Leo Valladares por el Señor John Hamilton el 15 de septiembre de 1995/ 30 de septiembre de 1983, pág.4).

3 Forma alternativa de deletrear Mata y Matta se encuentra en los documentos del Gobierno de los Estados Unidos.

4 Servicio Extranjero de Información Audiovisual, traducción al inglés del diario guerrillero, desclasificación Carney de la CIA (3/97). Documento H1-23, fecha desconocida, pág. 18.

5 Desclasificación Honduras de la CIA (8/97), Documento H2-93, Memorándum para el Inspector General de la CIA sobre " Investigación de las alegaciones del involucramiento de la CIA con oficiales hondureños ac usados de abusos a los derechos humanos del artículo del New York Times", 24 de agosto de 1988, pág. 7.

6 "Caso de bienestar y ubicación, Caso : Padre James Francis Carney, AKA Padre Guadalupe". Telegrama no clasificado No. 12515 de la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa al Secretario de Estado de los Estados Unidos en Wa shington, D.C., Documento entregado al Dr. Valladares por el señor John Hamilton, el 15 de septiembre de 1995/ 14 de noviembre de 1983, pág. 7.

7 "Los Estados Unidos en Honduras: misteriosa muerte del Padre Carney", por George Black y Anne Nelson, The Nation, pág.83.

8 Informe del viaje a Centro América del Sub Comité de Investigación de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, desclasificación El Salvador-Gilman (8/94), pág.11.

9 "(U) IIR 6 841 0259 83/ Actualización sobre los operativos de la contra guerrilla en Olancho, 13 de septiembre de 1983". Telegrama de prioridad No. 10020 de la Oficina del Agregado de Defensa en la Embajada de los Estados Unido s en Tegucigalpa a la Agencia de Inteligencia de Defensa en Washington, D.C., Desclacificación Familia Carney de la DIA, Serie IIR 6 841 0259 83, 14 de septiembre de 1983, pág.1.

10 "Organización de Inteligencia de Honduras", desclasificación del DOD (3/97), documento No. 4, fecha tachada, pág.4.

11 "Caso del bienestar y ubicación acerca del Padre James Francis Carney AKA Padre Guadalupe". Telegrama no clasificado No.10766 de la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa al Secretario de Estado de los Estados Unidos en Washington, D.C., documento entregado al Dr. Leo Valladares por el señor John Hamilton el 15 de septiembre de 1995/ 30 de septiembre de 1983, pág. 5.

12 "Caso del bienestar y ubicación: Padre James Francis Carney AKA Padre Guadalupe," Telegrama no clasificado No.12515 de las Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa al Secretario de Estado de los Estados Unidos en Washingt on, D.C. Documento entregado al Dr. Leo Valladares por el señor John Hamilton el 15 de septiembre de 1995, 14 de noviembre de 1983, pág.5.

13 "(U) IIR 6 841 0259 83/ Actualización sobre los operativos de contra guerrillas en Olancho - 13 de septiembre de 1983". Telegrama no clasificado No. 10020 de la Oficina del Agregado de Defensa de la Embajada en Tegucigalpa a l a Agencia de Inteligencia de Defensa en Washington, D.C. Desclasifícación Familia Carney de la DIA, Serie IIR 6 841 0259 83, 14 de septiembre de 1983 pág. 2.

14 Desclasificación Carney del DOS (Identificación del caso: 95279701, 1/31/96), Documento E33B, Carta a los doctores Eileen y Joseph Connolly de David L. Hobbs, 7 de diciembre de 1997, pág. 2-3.

15 "(U) IIR 6 841 0242 83/ Continuación sobre desertores guerrilleros," Telegrama no clasificado No. 09347 de la Oficina del Agregado de Defensa en Tegucigalpa a la Agencia de Inteligencia de Defensa en Washington, D.C., Serie: ( U) IIR 6 841 0242 83, 30 de agosto de 1983, pág. 8.

16 Ibid pág. 9.

17 "Caso de bienestar y ubicación: Padre James Francis Carney AKA Padre Guadalupe". Telegrama no clasificado No. 12515 de la Embajada en Tegucigalpa al Secretario de Estado en Washington, D.C., Documento entregado al Dr. Leo Vall adares por el señor John Hamilton el 15 de septiembre de 1995/ 14 de noviembre de 1983, pág. 8 - 9.

18 "(U) IIR 6 841 0242 83/ Continuación sobre desertores guerrilleros". Telegrama no clasificado No. 09347 de la Oficina del Agregado de Defensa en Tegucigalpa a la Agencia de Defensa de Inteligencia en Washington, D.C. Serie: (U ) IIR 6 841 0242 83, 30 de agosto de 1983, pág. 4.

19 "Clinton debería ayudar a encontrar al jesuíta desaparecido" por Joseph E. Mulligan, S.J., Detroit Sunday Journal 15 de junio de 1997, pág. 13.

20 "(U) IRR 6841 0242 83/ Continuación sobre desertores guerrilleros," Telegrama no clasificado No. 09347 de la Oficina del Agregado de Defensa en Tegucigalpa Honduras a la Agencia de Defensa de Inteligencia en Washington, D.C., Serie: (U) IIR 6841 0242 83, 30 de agosto de 1983, pág. 8.

21 Carta a la señora Virginia Smith del señor David L. Hobbs del Centro de Emergencia de Ciudadanos del Departamento del Estado. Desclasificación Carney del DOS (Identificación de caso: 95279709, 02/01/96). D ocumento C132, Carta no clasificada 84, pág. 2.

22 "(U) IIR 6 841 0259 83/ Actualización sobre los operativos de contraguerrilla en Olancho- 13 de septiembre de 1983". Telegrama de prioridad No. 10020 de la Oficina del Agregado de Defensa en la Embajada de Tegucigalpa a la Age ncia de Defensa de Inteligencia en Washington, D.C. Desclasificación Familia Carney de la DIA, Serie IIR 6 841 0259 83, 14 de septiembre de 1983, pág. 2.

23 "Los Estados Unidos en Honduras: la muerte misteriosa del Padre Carney," por George Black y Anne Nelson, The Nation, pág. 83.

24 Desclasificación Carney del DOS (Identificación del caso: 95279701, 1/31/96), Documento E33B, Carta a los doctores Eileen y Joseph Connolly de David L. Hobbs, 7 de diciembre de 1983, pág. 3. Una mención un poco más detallada de la transportación de soldados hondureños en los helicópteros estadounidenses aparece en "Caso de Bienestar y Ubicación: Padre James Francis Carney AKA Padre Guadalupe". Telegrama no clasificado No. 12515 de la Embajada en Tegucigalpa al Secretario de Estado en Washington, D.C., Documento entregado al Dr. Leo Valladares por el señor John Hamilton, 15 de septiembre de 1995/ 14 de noviembre de 1983, pág. 8-10.

25 "Los Estados Unidos en Honduras: La Muerte Misteriosa del Padre Carney," por George Black y Anne Nelson, The Nation, pág. 84.

26 "Honduras: Oficial detalla acciones antiguerrilleras en Olancho PA201708," Cable no clasificado FBIS CHIVA CHIVA FBIS en Washington, D.C., Desclasificación Familia Carney de la DIA (4/86), 20 de septiembre de 1997, pág. 1.

27 Desclasificación Honduras de la CIA (8/97), Documento H2-93. Memorándum para el Inspector General de la CIA sobre "Investigación de alegaciones del involucramiento de la CIA con oficiales hondureños acusad os de abusos de derechos humanos" del artículo del New York Times, 24 de agosto de 1988, pág. 23-24.

28 "Testificando sobre tortura", por James LeMoyne, The New York Times Magazine, 5 de junio de 1988, pág. 46-47.

29 Ibid, pág. 62.

30 Desclasificación Honduras de la CIA (8/97) Documento H2-93, Memorándum para el Inspector General de la CIA sobre "Investigación de las Alegaciones del involucramiento de la CIA con oficiales hondureños acu sados de abuso a los derechos humanos" del artículo del New York Times, 24 de agosto de 1983, pág. 3.

32 Desclasificación Carney de la CIA (3/97), Informe Específico Secreto: artículo del The New York Times Magazine por James LeMoyne titulado, "El Escuadrón de la Muerte del Ejército Hondureño: ¿ Cuanto Sabían los Estados Unidos?", Documento H1-15, 3 de junio de 1988, pág. 1.

33 "Audiencia sobre el Manual de Interrogación Honduras. Desclasificación de The Baltimore Sun, Senado de los Estados Unidos, Transcripción de Procedimientos desde el Comité de Inteligencia del Senado, Alto S ecreto, 16 de junio de 1988, pág. 14.

34 Desclasificación de DOD, (3/97). Documento No. 2, Carta Secreta NOFORN del Subsecretario de Defensa para Política Fred C. Ikle al Senador Tom Harkin, 6 de julio de 1987, pág. 1-2.

35 "Caso de la muerte del Padre Carney AKA "Padre Guadalupe". Cable no clasificado DOS No. 10309 del Embajador Negroponte de la Embajada en Tegucigalpa al Secretario de Estado en Washington, D.C., desclasificación Carney de DOS ( Identificación del caso No. 9527901, 31 de enero de 1996), Documento E4, 22 de septiembre 83, pág. 2.

36 Ibid, pág..3-4.

37 "Reunión con el congresista William S. Broomfield (R. Michigan) referente a la muerte del Padre James Carney en Honduras". Memorándum para el archivo. Desclasificación familia Carney (6/85). Documento No. 5, 13 d e marzo 1984, pág. 2-3

38 Desclasificación CIA Carney. Carta del Director de la CIA a los señores W. Joseph y Eileen Connolly. Documento H1-14 del 7 de abril de 1988, una pág.

39 Audiencia sobre el manual de interrogación Honduras, Desclasificación de The Baltimore Sun, Senado de los Estados Unidos, Transcripción de Procedimientos desde el Comité de Inteligencia del Senado, Alto Se creto, 16 de junio 1988, pág. 18 - 19.

40 "Resumen de Documentos de la CIA sobre Padre Carney," Desclasificación Carney de la CIA (3/97) 4 de marzo de 1997, pág. 1.

41 Ibid.. pág.2.

42 Ibid, pág.2.

 

43 "Revisión y Hallazgos del Grupo de Trabajo Honduras". Desclasificación Honduras de la CIA (8/97). Documento H2-94, fecha censurada, pág. 14.

44 Documentos H1-2, H1-4 y H1-13 del paquete de documentos entregados a las autoridades hondureñas en marzo de 1997 fueron previamente desclasificados para la Familia Carney como Documentos No. 2, No. 3 y No. 8 respectivamente en junio de 1985.

45 "Revisión y Hallazgos del Grupo de Trabajo Honduras," Desclasificación Honduras de la CIA (8/97), Documento H2-94, fecha censurada, pág. 14 - 17.

46 "Desclasificación Honduras de la CIA (8/97), Documento H-2-93, Memorándum para el Inspector General de la CIA sobre "Investigaciones de las alegaciones del Involucramiento de la CIA con Oficiales Hondureños Acusa dos de Abusos a los Derechos Humanos del artículo del New York Times," 24 de agosto de 1988, pág. 22-24.

47 "Carta del Senador de los Estados Unidos Carl Levin a la Sra. Virginia Smith, 3 de noviembre de 1997, una página. La fecha de el informe del Inspector de la CIA no es clara. La carta del Senador Levin da dos diferentes fechas, 5 de septiembre y 27 de agosto.

 

 

 

CAPITULO III

Reflexiones y Recomendaciones

A.. El proceso de desclasificación

 

La naturaleza lenta y entorpecedora del proceso de desclasificación ha provocado una fuerte decepción a los investigadores hondureños en derechos humanos. La autoridades hondureñas creyeron que obtendrí ;an una respuesta rápida a sus solicitudes de desclasificación de información presentadas de gobierno a gobierno a los Estados Unidos y Argentina. Desde que las solicitudes fueron presentadas, ha transcurrido mucho tiempo sin obtener una respuesta satisfactoria tanto en cantidad como en contenido de la información en materia de derechos humanos.

Hoy pensamos que pudo haber sido una mejor ruta para Honduras, haber tramitado su solicitud al Gobierno de los Estados Unidos vía Ley FOIA. Si bien ese procedimiento puede ser lento en generar la información, ahí ex isten normas o disposiciones que establecen los plazos para que las agencias respondan a las solicitudes de desclasificación en un tiempo determinado.

Con una solicitud de gobierno a gobierno, los Estados Unidos determinan si debe ser atendida expeditamente y cuánto tiempo transcurrirá entre la admisión de la solicitud y la entrega de la información.

Otra desventaja que presenta la solicitud de desclasificación de gobierno a gobierno, es que no hay derecho a apelar, cuando las agencias del Gobierno de los Estados Unidos deciden no desclasificar la información. El Gobie rno de Honduras puede hacer una solicitud, pero el proceso de desclasificación en sí mismo es controlado en su totalidad por el Gobierno de los Estados Unidos, quien determina si la información va a ser desclasificada.

La voluntad política de parte del Gobierno de los Estados Unidos influye enormemente en el proceso de las solicitudes vía gobierno a gobierno.

Honduras, ha esperado pacientemente por más de cuatro años, para una entrega de información en materia de derechos humanos. La información entregada hasta la fecha no satisface las expectativas, que fueron pl anteadas de "buena fe" en las solicitudes de gobierno a gobierno. Sin embargo, el Comisionado y otras autoridades hondureñas continúan con sus esfueszos en el proceso de desclasificación.

 

B. Investigaciones sobre el caso Carney

Es importante aclarar y reiterar que la solicitud de desclasificación de información sobre derechos humanos, tiene como meta aclarar las circunstancias específicas que rodearon la desaparición del Padre Carney.

¿Fue él capturado, interrogado, torturado y ejecutado? Si así fue, ¿por quién?

El Comisionado busca información que ayude a identificar a los perpetradores de violaciones de los derechos humanos. No obstante, el número comparativamente grande de documentos desclasificados acerca del caso Carney, la información obtenida es muy escasa, fragmentada y vaga y no proporcionan información útil sobre el contexto en que el Padre Carney desapareció. El Gobierno de los Estados Unidos tiene todavía que entregar informaci&oa cute;n detallada sobre lo que le sucedió al Padre Carney para ayudar a averiguar quien fue el responsable por cada uno de los actos criminales que ocurrieron en la década pasada. La parte medular de la solicitud del Comisionado aún no tiene respuesta.

El Comisionado estima que la información sobre estas violaciones a los derechos humanos está contenida en los documentos excesivamente tachados que han sido entregados a las autoridades hondureñas. Las numerosas tac haduras obstaculizan la capacidad de los investigadores en derechos humanos a descubrir la verdad sobre lo que realmente sucedió al Padre Carney y a otras personas desaparecidas.

Los esfuerzos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y demás investigadores se ven frustrados porque las excepciones del Gobierno de los Estados Unidos impide identificar las fuentes de información, pués e s difícil evaluar y pesar la credibilidad de la información contenida si se desconocen estas fuentes. La situación es aún más problemática, si consideramos que un gran número de documentos desclasificados c ontienen información contradictoria o existen múltiples versiones sobre un mismo suceso.

El Comisionado recomienda que se tomen las siguientes acciones para continuar con la investigación de la "desaparición" del Padre Carney.

 

1. Insistir en la entrega del reciente informe de la CIA

El informe clasificado del Inspector General de la CIA, emitido el verano pasado (1997), sobre la naturaleza de la relación de la CIA con los militares hondureños en la década de los ochenta, es un documento cla ve para los investigadores de derechos humanos; en contacto con el Gobierno de los Estados Unidos, todas las autoridades de Honduras, desde el presidente hacia abajo, deberán enfatizar al gobierno estadounidense la importancia de la desclasificaci& oacute;n tanto en el caso Carney, y de los demás desaparecidos.

 

2. Identificación de los militares hondureños que

participaron en la "Operación Patuca"

El presidente de la República, en su condición de Comandante General de las Fuerzas Armadas de Honduras, deberá ordenar la elaboración de una lista de todos los militares hondureños (comandantes, o ficiales, soldados a pie, y pilotos de helicópteros) quienes participaron en la "Operación Patuca" y entregársela al Comisionado y a la Fiscalía Especial de Derechos Humanos; para que ambas instituciones puedan localizar y entr evistarse con quienes aparezcan en dicha lista y así obtener la información sobre el Padre Carney y los demás desaparecidos.

3. Utilización de la Ley sobre la Libertad de

Información FOIA

Sobre los documentos recibidos por el Gobierno de Honduras, en el caso Carney, provenientes de la CIA y de DOD, que fueron excesivamente censurados; se debería presentar una solicitud FOIA sobre los mismos que aún est& aacute;n en poder de la CIA y DOD, incluyendo aquellos que en su totalidad o parcialmente hayan sido denegados al Estado de Honduras y a la familia Carney. De esta manera se podrán apelar las decisiones de las agencias estadounidenses que han reten ido esta información.

  

C. Recomendaciones finales

Demandar un mayor compromiso de las autoridades hondureñas para que el nuevo gobierno se comprometa con el apoyo de las instituciones democráticas a urgir a las distintas agencias del Gobierno de los Estados Unidos a c umplir con los compromisos contraídos y a no seguir burlando la "buena fe" de las instituciones o personas que han solicitado información en materia de derechos humanos.

Revisar la conceptualización de la Seguridad Nacional que no puede estar en contra de los principios y valores de los derechos humanos que encarnan en la democracia.

Desarrollar una legislación que le permita al país garantizar tanto el derecho como el acceso a la información; que establezca los mecanismos y las regulaciones requeridas que deben acompañar el proceso de de sclasificación. Que en sus capítulos determinen el ámbito de validez de la seguridad nacional, su legitimidad, sus límites y en qué momento la trasgresión provoca el efecto contrario. Dicho proceso de legislaci&oa cute;n debe ser debidamente meditado, pues por la experiencia que nosotros tenemos con la Ley FOIA estadunidense, cuyas excepciones son tan amplias que dejan en poder de las mismas autoridades la libertad de ocultar la información.

La ciudadanía hondureña en general debe luchar contra la impunidad exigiendo a las autoridades hondureñas que digan la verdad.

  

 

 

CONCLUSIONES

Todas las naciones del mundo están examinando su pasado para asegurarse un futuro firme y pacífico. Desde Africa del Sur hasta Europa del Este y América Central, paises en transición vienen estable ciendo comisiones de la verdad, así como procesos judiciales para investigar en forma plena las atrocidades cometidas contra los derechos humanos, para resolver de una vez por todas, legal y/o moralmente. Incluso en democracias establecidas tales c omo Suiza, Canadá y los Estados Unidos están sacando a la luz pública los documentos ocultos de una historia sombría, para la rectificación y reconciliación del pasado con el presente.

Este proceso refleja un principio internacionalmente reconocido: la verdadera democracia ha de forjarse sobre un conocimiento ciudadano de la verdad. Las sensibles heridas del pasado tanto en lo que se refiere a las víctimas como a la misma sociedad, no pueden sanarse sin un conocimiento amplio de esa historia que, con demasiada frecuencia, ha quedado oculta en el secreto. El derecho a la información es un derecho humano fundamental y un pilar que sostiene la vida democr&a acute;tica.

Honduras, en su tránsito de regímenes militares hacia la consolidación de un estado democrático, ha reconocido en este proceso, la importancia de una investigación y reconciliación. Bajo la resp onsabilidad de los militares se cometieron violaciones atroces contra los derechos humanos en la década de los ochenta. Para fortalecer la democracia hondureña y poder investigar estos delitos, en los años noventa, se crearon dos nuev as instituciones: el Ministerio Público, encargado de las investigaciones y de los procesos criminales; y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos u Ombudsman, que recibe las quejas de los ciudadanos, investigando violaciones contra los dere chos humanos. Ambas instituciones tomaron la decisión de investigar las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en Honduras durante la década de los ochenta.

Ha sido y es extraordinariamente difícil en Honduras llevar a cabo esta investigación. Los testigos y víctimas siguen siendo intimidados, dificultando el proceso para obtener testimonios y evidencias. Los militares hondureños, y esto no le sorprende a nadie, se han mostrado reacios a colaborar, y los archivos oficiales del gobierno fueron destruídos.

Los investigadores hondureños por ello, han tenido que acudir a los Estados Unidos, ya que durante la administración Reagan este país jugó un papel clave y a veces protagónico, en Honduras; por eso, el gobierno estadounidense tiene un conocimiento histórico y único de los sucesos ocurridos durante este período. Desde hace cuatro años, el Ministerio Público y el Comisionado Nacional de Derechos Humanos presentaron m&ua cute;ltiples solicitudes ante el Gobierno de los Estados Unidos para que se desclasificaran documentos claves de sus archivos de seguridad nacional, relacionados con las violaciones de derechos humanos en Honduras.

 En este informe se reseñan las solicitudes de desclasificación presentadas por el Ministerio Público y por el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, las cuales no han logrado el éxito esperado. Los E stados Unidos han entregado más de 3 mil páginas, pero muchas de éstas no contienen información sobre los abusos en derechos humanos. Muchos de estos documentos que se entregaron en conexión con el caso Carney, un sacerd ote estadounidense quien trabajaba en Honduras, se encuentran tan tachados que no ofrecen ninguna información. En el fondo de estas páginas censuradas podría estar la información que quizás permitiera a los familiares de l padre Carney, así como a los familiares de las otras personas desaparecidas sacar conclusiones sobre las circunstancias precisas de sus muertes.

Aunque no queda duda que la CIA, el Pentágono, y otras agencias estadounidenses tienen numerosos documentos clasificados en relación a los operativos de inteligencia militar hondureña, así como sobre las viol aciones cometidas contra los derechos humanos, los documentos más importantes en esta materia no han sido entregados. El Comisionado en particular está muy interesado en conocer el informe del Inspector General de la CIA, elaborado en 1997, en el cual se revisa la extrecha colaboración de esa agencia con el Batallón 3-16, la unidad de inteligencia que ha sido sindicada como la principal responsable de las atrocidades cometidas en los años ochenta. El presidente Clinton p rometió que este informe, así como otros documentos de la CIA se desclasificarían antes de concluír 1997. Este informe aún no se ha dado a conocer al público ni a las autoridades hondureñas.

 El Comisionado sigue creyendo en la buena fe y en la sinceridad de la administración Clinton de ayudar en la investigación sobre abusos cometidos contra los derechos humanos en Honduras -aún en el caso de q ue eso implicara una desclasificación de documentos secretos que pudieran revelar un conocimiento estadounidense, así como una posible participación de los Estados Unidos en esas violaciones-. Es imposible dejar de enfatizar sobre la importancia permanente de la colaboración plena de los Estados Unidos en lo que se refiere a este proceso.

La desclasificación de la documentación sobre derechos humanos significará para Honduras una importante contribución para desenmascarar el pasado, reconciliándolo con el presente. El acceso a los docum entos solicitados a los Estados Unidos:

* Ayudará al pueblo hondureño a descubrir las verdad que se le ha ocultado durante tanto tiempo;

* Contribuirá a identificar  a los responsables de estos delitos;

* Impulsará la continuación de los procesos legales, y

* Cerrará un capítulo sombrío en la historia reciente de Honduras.

Los pueblos de Honduras y los Estados Unidos comparten una fe común en los principios que fundamentan la democracia -que el respeto de la dignidad personal y de los derechos humanos son inviolables, y que los gobiernos deben asum ir esta responsabilidad ante sus pueblos. El derecho a la información no solo constituye la mayor protección contra la impunidad oficial, sino una necesidad fundamental para una sociedad que experimentó una conmoción que sacudi ó al país en los años ochenta.

Por todo lo anterior, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos se compromete a continuar hasta el final su investigación. Aunque la búsqueda de la verdad y la justicia sea un proceso doloroso y dilatado, lo que se q uiere es el restablecimiento de la confianza de los ciudadanos y ciudadanas en las nuevas instituciones del Estado hondureño, y así fortalecer la salud moral y política de la nación. El Comisionado Nacional de los Derechos Huma nos tiene la firme esperanza de que los Estados Unidos hará un mayor esfuerzo en este proceso de desclasificación y dar así pleno cumplimiento a sus promesas de respeto a los derechos humanos y la democracia en Honduras.

 

  

 

  

ANEXO A

TEXTO DE LAS SOLICITUDES

Fecha: 13/06/95

Fuente: Ministerio Público, República de Honduras, Oficio No. FDH/220/95

Titulo: Carta al Embajador Pryce del Fiscal General de la República.

Tegucigalpa, M.D.C., 13 de junio de 1995

OFICIO NO. FDH/220/95

Excelentísimo Señor Embajador:

Tengo el honor de dirigirme a usted en ocasión de referirme a las investigaciones que está llevando a cabo la Fiscalía Especial de Derechos Humanos, en relación, con los casos de desapariciones forzadas de pe rsonas ocurridas en nuestro país durante la década de los 80.

Dentro de los casos que se han tomado en forma prioritaria está el del señor JAMES FRANCISCO CARNEIGE, sacerdote de nacionalidad norteamericana, más conocido como el "Padre Guadalupe", quien desapareció luego de ser capturado junto con el doctor Reyes Mata a principios del mes de septiembre de 1983, luego de ingresar al país con procedencia de Nicaragua. Con el propósito de obtener evidencia de apoyo a nuestro trabajo, estamos realizando las inv estigaciones y diligencias pertinentes, y es en ese sentido que nos dirigimos a usted a fin de solicitarle atentamente, nos brinde toda la información que obra en el Departamento de Estado y demás oficinas gubernamentales de los Estados Unid os, sobre la desaparición forzada del Padre Carneige.

Consideramos que la información que se nos proporcione contribuirá con el proceso de investigación y dará mejor solidez a nuestro propósito de ejercitar las acciones judiciales que correspondan.

Agradezco de antemano la atención a lo solicitado, a la vez que aprovecho la ocasión para reiterar a usted el testimonio de mi consideración y respeto.

Atentamente,

[firma]

Edmundo Orellana Mercado

Fiscal General de la República

Excelentísimo Señor

William T. Pryce

Embajador Extraordinario

y Plenipotenciario de los

Estados Unidos de América

Su Despacho

 

Fecha: 15/06/95

Fuente: Ministerio Público, República de Honduras, Oficio No. FEDH-0223-95

Titulo: Carta al Embajador Pryce de la Fiscal Especial de Derechos Humanos.

Tegucigalpa, M.D.C.,

15 de junio de 1995

OFICIO No. FEDH-0223-95

Señor Embajador:

Tengo el honor de dirigirme a usted en ocasión de solicitarle su valiosa colaboración, referente a dirigir petición al Departamento de Estado, de los Estados Unidos de América, para obtener la desclasificaci& oacute;n de la información sobre Desapariciones Forzadas que finalmente nos conduzca a la verdad histórica que buscamos.

Nos permitimos solicitarle en esta ocasión información específica y concreta referente a lo siguiente:

a) Del año de 1982 a 1986, quién o quiénes fungían en la Dirección de la Agencia Central de Inteligencia de Honduras.

b) Qué actividades concretas desarrollaba la CIA en nuestro país.

c) Qué personajes hondureños trabajan conjuntamente con los agentes de la CIA.

ch) Qué oficiales de la CIA participaron en las sesiones de interrogación de detenidos.

d) Qué oficiales hondureños fueron capacitados en este tipo de actividades.

e) Quién ordenó y por qué razones la captura del ciudadano NELSON MACKAY CHAVARRIA.

 

Informes sobre el trasiego de armas en Honduras

g) Información concreta sobre la organización, estructura administrativa y operacional del Batallón 3-16; así mismo noticia de sus miembros desde los años finales de la década de los setenta hasta mil novecientos ochenta y seis.

h) Estructura de mandos dentro de las Fuerzas Armadas de Honduras con respecto al Batallon 3-16.

i) Qué papel desempeñó Papi RAINBOW BAUM respecto a los casos de los ciudadanos hondureños NELSON MACKAY CHAVARRIA y MIGUEL FRANCISCO CARIAS.

j) Quién financiaba las actividades del Batallón 3-16 y las de Contrainsurgencia, Inteligencia y Contrainteligencia militar.

k) Participación de los ciudadanos hondureños Roberto Suazo Córdova, Oswaldo Ramos Soto, Gustavo Adolfo Alvarez Martínez, Walter López Reyes, Juan Blas Salzar (Salazar) Meza, Segundo Flores Murillo, Ca nales Núñez, Billy Fernando Joya Améndola, Luis Alonzo Discua Elvir, Dimas Carbajal Gómez, Daniel Balí Castillo, Juan Evangelista López Grijalba (Grijalva),Juan Ramón Peña Paz, José Isaí ;as Vilorio, Marco Tulio Regalado Hernández, Humberto Regalado Hernández, Mario Asdrúval Quiñónez Aguilar, Santos Inocente Borjas, Luis Alonzo Morán Morel, José Inéz Grádiz Turcios, Pio Flores Goddy, José Blas Peña Paz, Julio César Fúnez Alvarez, y la señora Débora (Déborah) de Moss en las actividades de contrainsurgencia o bien en actividades relacionadas a inteligencia o contrainteligencia, qu e tengan como fin la eliminación física de personas.

l) Nombres de empresarios hondureños que incitaron, apoyaron, financiaron y participaron en los distintos casos de desapariciones forzadas.

ll) Datos sobre el entrenamiento recibido por parte de los soldados hondureños y desertores del batallón 3-16 FAUSTO CABALLERO, FLORENCIO CABALLERO, JOSE BARRERA MARTINEZ.

Nombre de los oficiales que se desempeñaron al mando del Departamento de Investigaciones Especiales, conocida también como Fuerzas Especiales de la Fuerza de Seguridad Pública en los años de 1982 a 1989.

m) Nombres y fechas de los oficiales que se desempeñaron al mando de la unidad denominada Guardia de Presos, ubicado en el Barrio El Manchén de esta ciudad de Tegucigalpa, durante los años de 1982, 1983, 1984 y 1985 .

n) Informe original del operativo policial militar realizado el 8 de julio de 1982 en la colonia Florencia Sur de Tegucigalpa, así como los nombres de los oficiales que dirigieron y estuvieron al mando de ese operativo.

o) Informe original del operativo oficial militar realizado en virtud del incendio al Consulado de los Estados Unidos de América en la ciudad de Tegucigalpa en el mes de abril de 1988, así como de los nombres de los oficia les que dirigieron y estuvieron al mando de ese operativo. Asimismo información referente a la desaparición forzada del ciudadano hondureño ROGER SAMUEL GONZALES [González].

p) Informes o documentos de la CIA con respecto a la muerte del sacerdote jesuita de nacionalidad norteamericana JAMES FRANCISCO GARNEIGE [Carney] , conocido como "Padre Guadalupe".

Agradeciendo de antemano su valiosa colaboración, me suscribo reiterándole mi respeto y consideración.

Atentamente,

[firma]

SONIA MARLYNA DE FLORES

Fiscal Especial de Derechos Humanos

Excelentísimo Señor

WILLIAM T. PRYCE

Embajador Extraordinario y

Plenipotenciario de los

Estados Unidos de América.

 

Fecha: 31/07/95

Fuente: CONADEH, Oficio No. 522-DC/95.

Titulo: Carta de Dr. Leo Valladares Lanza al Embajador William T. Pryce

Tegucigalpa, M.D.C., 31 de julio de 1995

Excelentísimo Señor Embajador:

Tengo el honor de dirigirme a su Excelencia, en ocasión de solicitarle su valiosa colaboración para obtener de su Gobierno, información conducente al esclarecimiento de los hechos violatorios a los derechos humanos ocurridos en nuestro país en la década pasada.

La información que estamos solicitando es de trascendental importancia para las investigaciones que estamos realizando, y para impulsar los procesos judiciales que ha iniciado la Fiscalía Especial de Derechos Humanos.

Nuestro trabajo se enmarca dentro del proceso de lucha contra la impunidad, y es vital para el fortalecimiento de la democracia y la paz en Honduras.

Consideramos que con esta solicitud estamos respondiendo a los requerimientos que nos hiciera la Administración del Presidente Clinton, cuando formulamos nuestra primera petición, en diciembre de 1993, en el sentido de que fuéramos más específicos al señalar los documentos que buscamos. Es por ello que los temas claves los hemos clasificado en tres categorías:

 

1. Documentación concerniente a seis casos de "desapariciones".

2. Documentación concerniente al General Alvarez Martínez.

3. Documentación concerniente al Batallón 3-16.

Para ser más precisos, nos hemos permitido señalar las agencias del Gobierno de los Estados Unidos, en cuyos archivos se puede encontrar la documentación solicitada. También, en lo posible, hemos señal ado períodos y fechas en que se produjeron las informaciones.

En relación con la documentación del Departamento de Estado y de la CIA, deseamos hacer notar, que no pretendemos obtener reportes de cables, o discursos de personas hondureñas, ni reproducciones de artículos de la "Foreign Broadcasting Information Services" (FBIS). Lo que realmente queremos, es encontrar información nueva, que nos permita encontrar la verdad acerca de las violaciones a los derechos humanos, ocurridos en nuestro país en el pasad o, y de esta manera, identificar a los responsables.

Asimismo, no nos interesa saber sobre los métodos o fuentes de inteligencia, sino que buscamos los reportes de la CIA, e información detallada sobre organizaciones militares y paramilitares, y de individuos que son respons ables de los abusos a los derechos humanos.

A continuación encontrará en detalle la petición de información, con copia de dos artículos de periódicos que se refieren a la misma.

Finalmente, deseo aprovechar la oportunidad, Señor Embajador, para expresar a través suyo, mi sincero agradecimiento por el apoyo recibido en nuestra tarea, de parte de la Administración del Presidente Clinton, as&i acute; como de numerosos miembros del Senado y Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

Hago propicia la ocasión para reiterar a usted el testimonio de mi más alta consideración y estima.

[firma]

Leo Valladares Lanza

Comisionado Nacional de los

Derechos Humanos

 

Excelentísimo Señor

WILLIAM T. PRYCE

Embajador Extraordinario y

Plenipotenciario de los

Estados Unidos de América

Su Despacho

 

 Fecha: 31/07/95

Fuente: CONADEH

Titulo: Solicitud de Documentos hecha por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos al Gobierno de los Estados Unidos

TEMAS CLAVES

I. DOCUMENTACION CONCERNIENTE A SEIS CASOS DE "DESAPARICIONES".

II. DOCUMENTACION CONCERNIENTE AL GENERAL ALVAREZ MARTINEZ.

III. DOCUMENTACION CONCERNIENTE AL BATALLON 3-16.

I. CASOS DE DESAPARICIONES

Solicitamos información detallada, reportes, estudios, notas, papeles, cables, memorandums, documentos informativos, puntos de conversación, actas de sesiones, material biográfico y todos y cada uno de los docum entos referentes a seis casos de desapariciones que tuvieron lugar en Honduras a principios de los ochenta.

Específicamente solicitamos información sobre lo siguiente:

1.- Todos los registros concernientes a la desaparición de TOMAS NATIVI GALVEZ. Profesor y líder sindical, Nativí fue sacado de la casa de su esposa y desaparecido por seis hombres enmascarados poco después d e la medianoche del 11 de junio de 1981. También fue capturado su colega sindicalista FIDEL MARTINEZ. La esposa de Nativí, Bertha Oliva, identificó al Capitán Alexander Hernández como uno de los hombres que particip&oacu te; en el secuestro; los demás eran agentes de la DNI. El nicaragüense Ricardo "chino" Lau también pudo haber estado involucrado.

2.- Todos los registros concernientes a la desaparición de JOSE EDUARDO BECERRA LANZA. Becerra Lanza fue desaparecido del centro de Tegucigalpa el primero de agosto de 1982 por agentes de la DNI. Años más tarde, un miembro de la Contra Nicaragüense que había trabajado en Tegucigalpa admitió en una entrevista de prensa haber participado en el asesinato del joven estudiante. El manifestó que el Capitán Alexander Hernández le ent regó a Becerra Lanza con instrucciones que debía ser ejecutado y desaparecido. El manifestó que Hernández le dijo que las órdenes venían del General Alvarez Martínez. Becerra Lanza fue asesinado y su cuerpo enterrado en algún lado entre Tegucigalpa y Choluteca.

3.- Todos los registros concernientes a la desaparición de GERMAN PEREZ ALEMAN. Pérez Alemán fue desaparecido el 18 de agosto de 1982. Seis hombres fuertemente armados capturaron al líder sindical a plena luz del día en una calle transitada en Tegucigalpa. Una patrulla de Seguridad Vial siguió al vehículo al que Pérez Alemán había sido introducido por la fuerza y alcanzó a los secuestradores. El Teniente Segund o Flores Murillo salió del vehículo y se identificó a ellos como un agente G-2, terminando así la persecución del carro patrulla. De acuerdo a un antiguo miembro del Batallón 3-16, los secuestradores llevaron a P& eacute;rez Alemán a Támara, en donde la unidad mantenía regularmente prisioneros en detención clandestina. El 29 de mayo de 1983 la Misión Permanente de Honduras en Ginebra informó al Grupo de Trabajo de la ONU qu e, de acuerdo a la información suministrada por las Fuerzas Armadas de Honduras, la DNI llevaba a cabo una investigación del caso. El gobierno hondureño de nuevo informó al Grupo de Trabajo de la ONU el 31 de agosto de 1983, qu e se conducía una investigación. Las investigaciones no produjeron resultados.

4.- Todos los registros concernientes a la desaparición de INES CONSUELO MURILLO SCHWADERER. El 13 de marzo de 1983, la Abogada y activista política Inés Murillo Schwaderer fue desaparecida de la ciudad de Choloma p or miembros del Batallón 3-16. Sus secuestradores la llevaron a un centro de detención clandestina en San Pedro Sula donde fue severamente torturada. Después de más de un mes, Murillo fue transferida a una instalación mi litar cerca de Tegucigalpa. Las golpizas y abusos continuaron. Durante su encarcelamiento, Murillo reconoció al subteniente Marco Tulio Regalado Hernández entre sus torturadores. También escuchó la voz de un visitante norteamer icano, llamado "Mr. Mike" por los hondureños. (De acuerdo al testimonio dado ante el Congreso en 1988 por el Director Delegado de la CIA para Operaciones RICHARD STOLZ un oficial de la CIA sí visitó a Murillo en su celda durante su de tención por el 3-16). El 31 de mayo, el status de Murillo fue oficialmente reconocido y fue trasladada a la DNI en la capital. La DNI a través del mayor JUAN BLAS SALAZAR MEZA, asumió responsabilidad por su detención, a pesar q ue Inteligencia Militar la había secuestrado, interrogado y torturado. Después de que la detención de Murillo fue hecha pública, ella fue transferida a una prisión estatal "CEFAS" donde permaneció por trece meses hasta su liberación el 5 de julio de 1984.

5.- Todos los registros concernientes a la desaparición del padre JAMES FRANCISCO CARNEY, conocido como "EL PADRE GUADALUPE". Un sacerdote norteamericano trabajando en Centroamérica, el padre Carney (padre Guadalupe) cruz& oacute; la frontera de Nicaragua hacia Honduras en julio de 1983 con una pequeña columna guerrillera liderada por José María Reyes Mata. De acuerdo al testimonio proporcionado por Florencio Caballero, un antiguo miembro del Batall&oac ute;n 3-16, soldados hondureños capturaron a la banda guerrillera en una operación militar denominada "Patuca". Carney fue entonces llevado a la base de suministros de la Contra en El Aguacate, interrogado y lanzado a la muerte desde un heli cóptero. Caballero manifestó que las órdenes para la desaparición de Carney vinieron del Jefe de las Fuerzas Armadas Alvarez Martínez durante una reunión de planificación previa a la realización de l a denominada "OPERACION PATUCA". De acuerdo a Caballero, personal norteamericano estuvo presente en la sesión de planificación, incluyendo uno que él conocía solo como "Mr. Mike", cuando Alvarez ordenó a sus hombres que mataran a Carney y a Reyes Mata después de su interrogación.

6.- Todos los registros concernientes a la desaparición de GUSTAVO ADOLFO MORALES FUNEZ. Un economista y antiguo líder sindical Gustavo Morales fue desaparecido el 18 de marzo de 1984, introducido por la fuerza a una camio neta azul por varios hombres armados. El magistrado de la Corte Suprema de Justicia Luis Mendoza Fugón y una agente de la FUSEP, que hacía guardia en el Ministerio de Relaciones Exteriores, fueron testigos del secuestro el cual ocurrió ; en el centro de Tegucigalpa. Numerosas solicitudes de habeas corpus fueron presentadas en los días siguientes a la detención de Morales, que no fueron de utilidad. A pesar que Mendoza reportó lo que había visto a la prensa, n inguna autoridad solicitó a la Corte Suprema de Justicia que hiciera una declaración oficial. Este caso fue llevado ante el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias.

 

II. GENERAL GUSTAVO ALVAREZ MARTINEZ

Solicitamos información detallada, reportes, estudios, notas, papeles, cables, memorandums, papeles informativos, puntos de conversación, actas de sesiones, material biográfico y todos y cada uno los documentos referentes al General del ejército hondureño Gustavo Alvarez Martínez desde 1980, cuando fue Jefe de la Fuerza de Seguridad Pública (FUSEP), hasta marzo de 1984 cuando fue expulsado como Jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras.

Específicamente solicitamos:

1.- Todos los registros concernientes al trabajo del General Alvarez Martínez en la búsqueda de Información sobre movimientos "subversivos" en Honduras, de 1980 a 1984. Todos los registros que mencionan a Alvarez en referencia al uso de secuestro, desapariciones y torturas en contra de grupos o individuos "subversivos", y en referencia a violaciones a los derechos humanos, operaciones extra-legales, actividades de escuadrones de la muerte y mantenimiento de cá ;rceles clandestinas. Registros concernientes al nombramiento del General Alvarez como miembro de las Fuerzas Armadas en enero de 1982. Todos los registros sobre la creación del General Alvarez en 1982 de la Unidad de Inteligencia Militar conocida como "Batallon 3-16", y registros que mencionen conexiones entre el General y el 3-16, hasta 1984.

2.- Todos los registros que se refieran a conexiones entre el General Alvarez y las Fuerzas Armadas argentinas desde 1980 hasta 1984. Registros sobre una solicitud que Alvarez hizo a los militares argentinos para entrenar fuerzas de pol icías hondureñas en 1980 cuando fue jefe de la FUSEP, y sobre el establecimiento de Alvarez -- con ayuda argentina - de una unidad antisubversiva dentro de la FUSEP llamada "Comando de Operaciones Especiales" (COE). También registros concernientes a las contínuas conexiones entre los argentinos y los militares hondureños durante 1984 inclusive.

3.- Todos y cada uno de los registros que mencionen al General Alvarez en referencia a las desapariciones específicas de Tomás Nativí Gálvez (11 de junio de 1981), José Eduardo Becerra Lanza (1 de agos to de 1982), German Pérez Alemán ( 18 de agosto de 1982), Inés Consuelo Murillo Schwaderer (13 de marzo de 1983), padre James Francisco Carney conocido como padre Guadalupe (julio de 1983) y Gustavo Adolfo Morales Fúnez (18 de marzo de 1984).

 

III. BATALLON 3-16

Solicitamos información detallada, reportes, estudios, notas, papeles, cables, memorandums, papeles informativos, puntos de conversación, actas de sesiones, materiales biográficos y todos y cada uno de los docum entos generados por las agencias de gobierno estadounidenses entre 1979 hasta 1984, inclusive, sobre el Batallón 3-16, una unidad de Inteligencia Militar establecida para monitorear y destruir organizaciones e individuos "subversivos" en Honduras. Además, solicitamos todos y cada uno de los documentos que se refieran a los precursores institucionales del 3-16. Ellos son el "Grupo de los 14", una unidad especial de Inteligencia compuesta por miembros militares hondureños, fundado en 19 79 y disuelto en 1982; y del "Grupo de los 10", una unidad que existió por varios meses en 1982 antes de que el 3-16 fuera creado posteriormente en ese año.

Específicamente solicitamos:

1.- Todos los registros concernientes a los orígenes, estructura, operaciones de planeamiento, entrenamiento, y miembros del Grupo de los 10, Grupo de los 14 y Batallón 3-16, desde 1979 hasta 1984, inclusive. Todos los reg istros que mencionen al Batallón 3-16 y los otros grupos en referencia en cuanto al uso de secuestros, desapariciones y torturas contra organizaciones e individuos "subversivos" y en referencia a violaciones a los derechos humanos, operaciones extr a-legales, actividades de escuadrones de la muerte y el mantenimiento de cárceles clandestinas.

2.- Todos y cada uno de los registros que mencionen al Batallón 3-16 y/o sus precursores en referencia a las desapariciones específicas de Tomás Nativí Gálvez (11 de junio de 1981), José Eduardo Becerra Lanza (1 de agosto de 1982), German Pérez ALemán ( 18 de agosto del 82), Inés Consuelo Murillo Schwaderer (13 de marzo del 83), padre James Francisco Carney conocido como padre Guadalupe (julio de 1983) y Gustavo Adolfo Moral es Fúnez (18 de marzo de 1984).

3.- Todos los registros concernientes a los siguientes individuos quienes fueron miembros del Batallón 3-16, de sus precursores o de otras unidades especiales anti-subversivas de las Fuerzas Armadas de Honduras o de la polic&iacu te;a:

Juan López Grijalva [Grijalba] (G-2)

Alexander Hernández (Batallón 3-16)

Oscar R. Hernández Chávez (Batallón 3-16)

Segundo Flores Murillo (G-2)

Juan Ramón Peña Paz (Batallón 3-16)

Florencio Reyes Caballero (Batallón 3-16)

José Barrera Martínez (Batallón 3-16)

Marco Tulio Regalado Hernández Lara (Batallón 3-16)

Mario Asdrúbal Quiñónez (Batallón 3-16)

Ciro Pablo Fernández C. (Batallón 3-16)

Carlos Peralta (Grupo de los 14)

Luis A. Discua Elvir (Batallón 3-16)

Luis Alonso Villatoro Villeda (Batallón 3-16)

Billy Fernando Joya Améndola (Batallón 3-16)

Vicente Rafael Canales Núñez (Batallón 3-16)

Marco Tulio Ayala Vindel (Batallón 3-16)

Jordi Ramón Montañola (Batallón 3-16)

Inocente Borjas Santos (Batallón 3-16)

Juan Blas Salazar (DNI)

AGENCIAS DEL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Solicitamos que el gobierno de los EUA busque en los archivos de las siguientes agencias los documentos concernientes a los tres temas ya citados:

I. Agencia Central de Inteligencia (CIA)

Específicamente solicitamos que esta agencia busque los siguientes elementos u oficinas:

-Dirección de Inteligencia, Oficina Africana y Latinoamericana de Análisis.

-Centro Nacional de Avaluación [Evaluación] Exterior, Oficina de Análisis Político.

-Oficial Nacional de Inteligencia para América Latina.

-Oficina de Enlace Legislativo.

-Oficina del Inspector General.

-Estación de la CIA, Tegucigalpa.

Además, solicitamos que la Agencia busque información detallada, reportes, estudios, notas, papeles, cables, memorandos, papeles informativos, puntos de conversación, actas de sesiones, material biográfico y todos y cada uno de los documentos creados en el período de 1979 hasta 1984, inclusive, concernientes a varios temas adicionales.

Específicamente solicitamos:

1.- Todos los registros concernientes al entrenamiento y equipo proporcionado por la CIA al Batallón 3-16 y a sus predecesores, incluyendo el entrenamiento proporcionado conjuntamente con miembros de las Fuerzas Armadas Argentina s en un campo en Lepaterique, Honduras. Documentos que deberían incluir un manual de interrogación creado por la CIA para Honduras en 1983, así como una versión "revisada" creada posteriormente. Documentos que deberán in cluír también un reporte del Inspector General de la CIA en 1988 sobre el entrenamiento por parte de la CIA a las Fuerzas Armadas de Honduras.

2.- Una copia de la carta de 1986 escrita por el Director William Casey al Comité de Inteligencia Selecta del Senado describiendo los derechos humanos en Honduras y discutiendo las conexiones entre la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI) a "ELACH" un escuadrón de la muerte de derecha.

3.- Todos los registros creados por la Agencia en respuesta a los relacionados con un artículo del New York Times Magazine escrita por James LeMoyne el 5 de junio de 1988. Este artículo discutía el rol de la CIA en el entrenamiento del ejército hondureño en técnicas de interrogación.

4.- Todos los registros generados por la Agencia en relación a una audiencia ante el Comité de Inteligencia Selecta del Senado un junio de 1988. El director delegado de Operaciones RICHARD STOLZ testificó en esa aud iencia sobre el conocimiento de la CIA sobre un "Manual de Interrogación hondureño" de 1983.

5.- Una copia del memorandum escrito por la CIA el 10 de julio de 1989 al Comité de Inteligencia Selecta del Senado titulado "Estudio Sobre el Entrenamiento de Interrogación en Honduras".

II. Departamento de Defensa (DOD)

Específicamente solicitamos que esta Agencia busque los siguientes elementos u oficinas:

-Oficina del Asistente del Secretario de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional (ASD/ISA), Asuntos Interamericanos.

-Cuerpo Conjunto, J-2, División del Hemisferio Occidental

-Cuerpo Conjunto, J-3, División del Hemisferio Occidental

-Cuerpo Conjunto, J-5, División del Hemisferio Occidental

-Comando Sur de los Estados Unidos, Quarry Heights,

Panamá.

-U.S. MilGp, Tegucigalpa.

-Agrupación de Fuerzas Conjuntas Bravo (JTF-B), Base Aérea, Soto Cano, Honduras.

Además, solicitamos que la Agencia busque información detallada, reportes, estudios, notas, papeles, cables, memorandos, papeles informativos, puntos de conversación, actas de sesiones, material biográfico y todos y cada uno de los documentos creados en el período de 1979 a 1984 inclusive, concernientes a un tema adicional. Específicamente solicitamos:

** Todos los registros producidos en relación a la investigación del Departamento de Defensa sobre los abusos a derechos humanos por las Fuerzas de Seguridad hondureñas, Artículos del New York Times y del Was hington Post citaron la investigación de 1986. Acompañamos copia de estos artículos.

III. Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA)

Específicamente solicitamos que esta agencia busque los siguientes elementos u oficinas:

- Dirección de Investigación, División Europa Occidental/América Latina.

- DIA/DIR-5

- Oficial de Inteligencia de Defensa para América Latina

- Grupo de Inteligencia Conjunto de Centroamérica (CAJIT), Washington, D.C.

- Oficina del Agregado de Defensa, Tegucigalpa.

IV. Ejército de los Estados Unidos

Específicamente solicitamos que esta agencia busque los siguientes elementos u oficinas:

-Oficina del Jefe de Estado Mayor Delegado para Inteligencia

-Oficina del Jefe de Estado Mayor Delegado para Operaciones y Planes (ODCSOPS), División Político Militar, Escritorio Regional para el Hemisferio Occidental.

-Delegado del Inspector General del Ejército.

-Comando de Inteligencia y Seguridad del Ejército de los Estados Unidos (INSCOM), incluyendo la Actividad de Inteligencia Extranjera del Ejército.

-Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales (Aerotransportado), Primer Grupo de Fuerzas Especiales, Fort Bragg, NC.

En particular, solicitamos, el informe de la visita realizada al Batallón 3-16, el 22 de abril de 1984, por el Director de la Escuela y Centro de Investigación Militar de los Estados Unidos, General Sydney T. Weinstein.

V. Consejo de Seguridad Nacional (NSC)

Específicamente solicitamos que esta agencia busque los siguientes elementos y oficinas:

Restricted Inter-Agency Group (Centroamérica)

VI. Departamento de Estado (DOS)

Específicamente solicitamos que esta agencia busque los siguientes elementos u oficinas:

- Archivos Centrales del Departamento de Defensa

- Buró de Inteligencia e Investigación

- Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa

- Otras embajadas de los Estados Unidos cuando sea apropiado (Argentina, México)

Además, solicitamos que la agencia busque información detallada, reportes, estudios, notas, papeles, cables, memorandos, papeles informativos, puntos de reunión, actas de reuniones, material biográfico y todo s y cada uno de los documentos creados en el período de 1979 a 1984, inclusive, concernientes a un tema adicional. Específicamente solicitamos:

1.- Copias y todos los borradores y versiones de los reportes anuales de derechos humanos producidos por la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa de 1980 a 1984 inclusive.

2.- Todos los registros concernientes a la desaparición temporal del periodista Oscar Reyes y de su esposa Gloria, el 8 de julio de 1982. Después de su captura por personal militar, el Embajador Negroponte discutió el caso con el General Alvarez Martínez y la pareja fue eventualmente liberada.

3.- Todos los registros generados en respuesta a la Conferencia de Prensa llevada a cabo en la ciudad de México, en Agosto de 1982, por el Coronel Leonidas Tórres Arias, el expulsado Jefe de Inteligencia de la Fuerzas Arma das de Honduras. Torres Arias discutió las operaciones del Batallón 3-16 con gran detalle incluyendo la conexión de la unidad con varios casos de desapariciones.

4.- Todos los registros concernientes a una reunión en octubre de 1983 llevada a cabo en la mbajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa entre Scott Thayer, un oficial poliítico y miembros del Comité de Familiares d e Detenidos y Desparecidos en Honduras (COFADEH).

5.- Todos los registros sobre la Comisión Especial para Investigar Reclamos sobre desapariciones en territorio hondureño establecida el 14 de junio de 1984 por el General Walter López, Jefe de las Fuerzas Armadas. L os documentos deberán incluír aquellos generados en respuesta al reporte de la Comisión dado a conocer el 17 de octubre de 1985.

6.- Todos los registros creados por esta Agencia en respuesta a/o relacionado con un artículo del New York Times Magazine escrito por James LeMoyne el 5 de junio de 1988. El artículo discutió el papel de la CIA en e l entrenamiento del ejército hondureño en técnicas de interrogación.

7.- Todos los registros concernientes al veredicto emitido en julio de 1988 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos; encontrando al Gobierno de Honduras culpable por la desparición de Angel Manfredo Velásquez Rodr& iacute;guez.

 

Fecha: 27/10/95

Fuente: Jack R. Binns.

Título: Solicitud de Desclasificación al Departamento de Estado de los Estados Unidos del Ex Embajador Jack R. Binns.

27 de Octubre de 1995

 

Señora Margaret P. Grafeld

Directora, Oficina de Libertad de Información,

Privacía y Revisión de Clasificación

Cubículo 1512, N.S.

Departamento de Estado

Washington, D.C. 20520-1512

Estimada Señora Grafeld:

Deseo solicitar acceso a ciertos registros del Departamento de Estado, especificados a continuación, bajo la Ley 22 CFR 171.5. En consideración de que se me permita el acceso a esos registros, yo el abajo firmante certific o que:

A. Yo, Jack R. Binns, soy un Ex-designado presidencial, habiendo sido confirmado por el Senado y habiendo servido en el Departamento de Estado como un Designado Presidencial.

B. Estoy de acuerdo de evitar la divulgación no autorizada de cualquier información clasificada que el Departamento de Estado me proporcione y de observar todos los estatutos y regulaciones relacionados con el cuidado de t al información.

 C. Yo autorizo a los funcionarios apropiados del Departamento de Estado a revisar cualquier apunte o manuscrito que yo tenga con el propósito de determinar si contienen cualquier información que merece clasificaci&oa cute;n en el interés de la seguridad nacional.

D. Estoy de acuerdo que cualquier información clasificada no será distribuida a nadie sin el permiso expreso del Departamento de Estado.

Esta solicitud es para el acceso a unos cables oficiales seleccionados que yo redacté personalmente mientras servía de Embajador de los Estados Unidos en Honduras, durante el período de octubre de 1980 a octubre de 1981, más un cable adicional del Departamento de Estado enviado a la Embajada en Tegucigalpa. Dicho cable contenía mis instrucciones, como Embajador del Departamento; fue transmitido a finales de septiembre o/a principios de octubre de 1980. Creo que fue enviado en un canal de distribución restringuida.

Busco acceso a este manterial para ayudar en la redacción de un libro acerca de mi experiencia como Embajador durante ese período. No tengo pensado utilizar a un asistente de investigación.

Adjunto está una lista de cables de Tegucigalpa que yo redacté y que deseo revisar. Este listado, basado en mis archivos personales cronológicos, muestra tanto el número del cable como el asunto.

Pienso que estos cables están todavía disponbles en el inventario computarizado del Departamento, que podría minimizar demoras en la respuesta a esta solicitud.

A diferencia de muchos de los que buscan acceso bajo la Ley 22 CFR 171.25, yo vivo bastante lejos de Washington. Para ayudarme a programar mi viaje, yo le pediría que después de revisar esta solicitud me avise aproximadame nte cuando el material solicitado esté disponible para revisar. Mientras se acerca esa hora, yo le solicitaría además que me avise por lo menos con 30 días de anticipación para que podamos programar una fecha segura cuan do yo pueda empezar la revisión solicitada.

En la eventualidad que usted desee comunicarse conmigo por teléfono mi número es (borrado por razones de privacidad). Gracias por su cooperación y consideración a esta solicitud. Estoy consciente de la gran c antidad de solicitudes de FOIA, del Congreso y otras solicitudes especiales que llegan a su oficina, como también el impacto que reducciones contínuas en el financiamiento del Departamento tienen para todo. Ciertamente no los envidio.

Sinceramente,

 

 

(firma)

Jack. R. Binns

Anexo: Listado de cables solicitados

 

Fecha: 02/09/96

Fuente: CONADEH, Oficio No. 495 DC/96

Titulo: Carta del Dr. Leo Valladares al Presidente de Argentina Carlos Saúl Menem

Tegucigalpa, Honduras, 02 de septiembre de 1996

Doctor

Carlos Saúl Menem

Presidente Constitucional

de la República de Argentina

Su Despacho

Señor Presidente:

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, es el Ombudsman creado por la Constitución de Honduras y elegido por el Congreso Nacional, es una figura similar al Defensor del Pueblo en la legislación argentina. La misi& oacute;n fundamental del Comisionado Nacional es velar por el respeto de los derechos humanos y fortalecer el funcionamiento del Estado de Derecho.

En atención a esta misión, el Comisionado Nacional elaboró en 1993 un informe provisional sobre los desaparecidos en Honduras, "Los hechos hablan por sí mismos", que documenta 184 casos de desapariciones forz adas de personas y determina responsabilidades del Estado por medio de sus funcionarios.

Este informe se entregó oportunamente al Fiscal General de la República y, la Fiscalía de Derechos Humanos adelanta procesos criminales en contra de los presuntos responsables, algunos de los cuales en el momento se encuentran prófugos.

Como parte de las investigaciones se solicitó al Gobierno de los Estados Unidos de América la desclasificación de documentos que puedan suministrar información en relación a las violaciones a los derec hos humanos en Honduras, durante la pasada década. En el presente ya han recibido algunos documentos y se espera recibir muchos más.

Existen indicios claros de la participación en Honduras, de oficiales adscritos a las Fuerzas Armadas argentinas en el entrenamiento y asesoría de los ejecutores de esta terrible práctica que es la desaparició ;n forzada de personas, lo que se consigna en el expresado informe sobre los desaparecidos en Honduras.

Señor Presidente, los hechos que estamos investigando son sumamente dolorosos y han producido profundas heridas en la sociedad hondureña. La única forma para cerrar estas heridas es determinar la verdad y con ella h acer justicia.

En atención a ello, y para esclarecer la responsabilidad de las autoridades hondureñas en estos hechos, muy respetuosamente, le solicitamos que ordene a las autoridades respectivas de su país poner a nuestra disposi ción toda documentación, ya sea pública o que actualmente sea considerada como secreta ("clasificada"), con el objeto de determinar que fue lo que ocurrió en Honduras.

En concreto pedimos información sobre los siguientes temas:

1. Presencia de militares argentinos en Honduras entre 1980 y 1990:

a) Características de la misión argentina en Honduras en ese período.

b) Nombre, rango y actividad específica del personal militar, civil (inteligencia) y de policía argentino asignado a Honduras.

c) Coordinación con las autoridades y fuerzas de seguridad hondureñas.

d) Coordinación con la CIA y con otras entidades del Gobierno de los Estados Unidos de América.

2. Venta de armamento y entrenamiento en contrainsurgencia a las fuerza de seguridad hondureñas:

a) Venta de material militar por parte de Fabricaciones Militares a Honduras.

b) Detalles del entrenamiento ofrecido a personal de seguridad hondureño.

c) Rol argentino en la organización de unidades de élite de contrainsurgencia y grupos paramilitares hondureños.

3. Rol argentino en la organización y entrenamiento de los llamados "contras" nicaragüenses (Fuerza Democrática Nicaragüense FDN, y otras de su conocimiento) en territorio de Honduras:

a) Nombre y rango del personal militar y de inteligencia asignado a dicha operación, su período de servicio y descripción de sus actividades.

b) Datos sobre el estado mayor argentino a cargo de la operación.

c) Datos sobre los campos de entrenamiento establecidos con participación argentina en territorio hondureño.

4. Naturaleza del Acuerdo Tripartito entre Argentina, Honduras y los Estados Unidos (1981) para apoyar y promover a la "contra" nicaragüense con base de operaciones en Honduras.

5. Coordinación de las operaciones militares argentinas en Honduras. Responsabilidad de:

a) La Jefatura II (Inteligencia) del Comando en Jefe del Ejército.

b) El Batallón de Inteligencia 601 (Ejército).

c) La Cancillería argentina y su Embajada en Tegucigalpa.

d) Institutos Militares.

e) Ministerio de Defensa

f) Fabricaciones Militares.

g) Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE).

6. Financiamiento de las actividades militares argentinas en Honduras:

a) Transferencia de fondos a Honduras destinados a la "contra".

b) Vínculos con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Señor Presidente, no dudamos que usted atenderá esta petición tal y como lo expresó a los medios de comunicación en su visita a Honduras, en mayo pasado, y pondrá a nuestra disposición, p ara ser entregada a las autoridades hondureñas, la documentación que se refiere a los casos detallados, y así determinar la responsabilidad de nuestras autoridades en esa época, con lo cual cerraremos esta terrible págin a de la historia de Honduras, y esto sólo se puede lograr conociendo la verdad, que nos hará libres, y dará fuerte apoyo a nuestro proceso democrático.

Aprovecho la oportunidad para expresarle al Señor Presidente, mis altas muestras de consideración y respeto.

[firma]

LEO VALLADARES LANZA

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos

 

 

  

ANEXO B

CRONOLOGIA DEL PROCESO DE

DESCLASIFICACION

 

 

 

CRONOLOGIA DE LA DESCLASIFICACION SOBRE HONDURAS

15 de noviembre de 1993: Carta inicial del doctor Leo Valladares Lanza, Comisionado Nacional de Protección de los Derechos Humanos en Honduras, dirigida al Embajador de Estados Unidos, William T. Pryce, solicitando al Gobiern o de Estados Unidos información para un informe preliminar sobre las violaciones de derechos humanos en Honduras.

23 de noviembre de 1993: Carta de cinco Senadores y tres Representantes al Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, que dice: "También hemos sido notificados que el doctor, Leo Valladares, oficialmente ha solicitado acc eso a toda la información que el Gobierno de los Estados Unidos pueda tener de este asunto a través de nuestra Embajada en Tegucigalpa... le insistimos que haga disponible cualquier hecho relevante y documentos tan pronto como sea posible."< /P>

8 de diciembre de 1993: Carta del Embajador Pryce al Comisionado Valladares la cual en parte dice: "Si Usted nos pudiera proporcionar los nombres de las víctimas en los casos... eso facilitaría grandemente nuestra c apacidad de proveerle cualquier información relevante que pueda ser encontrada en los archivos del Gobierno de los Estados Unidos."

18 de diciembre de 1993: Carta del Presidente Clinton al Senador Clairborne Pell, señalando: "Estamos en la mejor disposición de ayudar al doctor Valladares. Sin embargo, no es factible revisar toda la documentaci&o acute;n relacionada con derechos humanos en Honduras desde 1980 sobre el material relacionado a todos los 140 o más casos de desapariciones, como el doctor Valladares nos ha solicitado hasta ahora ... Averiguaciones preliminares indican que posible mente están en posesión del Departamento de Estado más de 2,000 documentos relevantes, sólo para el período de 1981-84."

20 de diciembre de 1993: Carta de 46 miembros de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de Estados Unidos dirigida al Presidente de Honduras, Rafael Leonardo Callejas que señala: "...El Comisionado Valladares Lanza está completando un informe de los casos de personas desaparecidas en Honduras. Deseamos expresarle nuestro apoyo a esta iniciativa la cual proveerá información y repuestas acerca de la difícil situación de las per sonas desaparecidas en Honduras."

21 de diciembre de 1993: Carta de seguimiento de Valladares a Pryce en la cual le anexa una "Lista de Preguntas sobre temas acerca de los cuales es solicitada información del Gobierno de los Estados Unidos." Las preguntas están relacionadas con temas generales como también a casos específicos de violaciones de derechos humanos.

1 de agosto de 1995: Valladares entregó personalmente una carta al Embajador Pryce en Tegucigalpa con una solicitud detallada de desclasificación. La solicitud se limitó a seis casos de desapariciones (Padre James Francisco "Guadalupe" Carney, Tomás Nativí Gonzáles, José Eduardo Becerra Lanza, Germán Pérez Alemán, Inés Consuelo Murillo Schwaderer y Gustavo Adolfo Morales Fúnez), General Gustavo Al varez Martínez y el Batallón 3-16. La solicitud está dirigida a: Agencia Central de Inteligencia, Departamento de Defensa, Agencia de Inteligencia para la Defensa, Ejército de Estados Unidos, Consejo Nacional de Seguridad y el Departamento de Estado.

 12 de septiembre de 1995: Seis Senadores y dos Representantes envían carta al Presidente Clinton indicando: "La nueva solicitud del Comisionado parece razonable y es nuestra esperanza que se le proporcionará u na pronta respuesta."

15 de septiembre 1995: Valladares se reúne en Washington, D.C. con John Hamilton, Sub-Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos,(a.i.) quien le entregó un paquete de documentos de Estados Unidos sobr e Honduras los cuales habían sido previamente desclasificados y entregados al periódico The Baltimore Sun y a la familia del Padre Carney (FOIA Caso #840322).

20 de septiembre de 1995: Enmienda No. 2722 del Senado de los Estados Unidos que señala: "Es el sentir del Congreso que el Presidente debería ordenar la expedita desclasificación de todos los documentos en po sesión del Gobierno de los Estados Unidos concernientes a personas que supuestamente desaparecieron en Honduras y hacer estos documentos disponibles a las autoridades hondureñas, quienes están buscando determinar el destino de estos i ndividuos, lo más pronto posible."

28 de septiembre de 1995: Valladares se reúne en Washington, D.C. con Richard Feinberg del Consejo de Seguridad Nacional.

12 de octubre de 1995: El entonces Secretario Ejecutivo del Departamento de Estado de Estados Unidos, Kenneth Bill, envía un memorándum a otras agencias administrativas de inteligencia, solicitándoles su apoy o y cooperación en asuntos de desclasificación sobre Honduras.

Febrero 1996: Oficiales de la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa entregó a Valladares 588 páginas de documentos del Departamento de Estado sobre el caso del Padre Carney.

29 de mayo de 1996: En una carta a Pryce, Valladares ansiosamente solicitó: "Conocer el estatus de nuestra solicitud de desclasificación a otras agencias del gobierno de los Estados Unidos. A la fecha, no he tenido comunicación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Departamento de Defensa (DOD), la Agencia de Defensa de Inteligencia (DIA), el Ejército de los Estados Unidos o el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) en relación a la descl asificación de información en respuesta a nuestra solicitud. Cualquier ayuda que el Departamento de Estado nos pueda proveer para determinar el estatus de nuestras solicitudes con varias agencias sería muy apreciado. Concretamente, se ría extremadamente beneficioso para nosotros saber el proceso que cada agencia ha ejecutado para responder a nuestra solicitud y cuánto más debemos esperar para la entrega de estos documentos."

31 de mayo de 1996: Carta de cuatro miembros del Congreso a William J. Perry, Secretario de Defensa y John M. Deutch, Director de Inteligencia Central, solicitándoles a estas agencias "desclasificar documentos de una maner a completa tan pronto como sea posible", y expresan la confianza de que "los documentos de Estados Unidos podrían ser desclasificados tan pronto como sea posible porque la información que contienen podría jugar un papel muy importante en los esfuerzos de los hondureños para fortalecer sus instituciones civiles."

13 de junio de 1996: Valladares se reúne en Washington, D.C. con Hamilton en el Departamento de Estado; Maria C. Fernandez-Greczmiel, Sub-Secretaria Adjunta de Defensa para Asuntos Interamericanos; y Lee S. Strickland, Jef e de la División de Información, Privacidad y Revisión de Clasificación, CIA.

14 de junio de 1996: Valladares se dirige al Personal del Comité de Derechos Humanos del Congreso informándoles sobre "Desclasificación y Esfuerzos para Detener la Impunidad en Honduras."

15 de junio de 1996: Carta de Valladares para Strickland en la CIA aclarando por escrito su posición en los temas que discutieron en su reunión dos días antes.

Septiembre de 1996: Funcionarios de la Embajada de EE.UU en Tegucigalpa entregaron alrededor de 2,033 páginas de documentos del Departamento de Estado a Valladares.

30 de septiembre de 1996: Valladares se reúne en Washington, D.C. con Hamilton. Nadie en la CIA está disponible para reunirse con Valladares.

Octubre de 1996: Carta de Strickland para Valladares que dice: "Durante la semana pasada, he discutido con nuestro Director Ejecutivo los documentos pertinentes al Padre Carney y puedo notificar que el proceso de redacción está completo y los documentos están en la etapa final de coordinación. Una vez la coordinación y aprobación por el Director Ejecutivo esté completa, copias de este documento le serán envíados a Ust ed. Además, puedo anunciarle que nuestro Grupo de Trabajo sobre Honduras ha completado su tarea de localizar material relevante y la decisión de enviar este material actualmente está siendo considerado por nuestro Director Ejecutivo."

Octubre de 1996: Memorándum de Ralph B. Novak, Director Adjunto, Región Interamericana de la oficina del Sub-Secretario de Defensa para Donald McConville, Director de la Oficina, ARA/CEN, del Departamento de Estado reportándole: "Hasta la fecha hemos registrado 140 cajas de documentos cubriendo el período en cuestión: existen 120 cajas adicionales a ser traídas de nuestros archivos y examinadas antes que el requisito sea completado. Estam os procediendo tan expeditamente como sea posible, y de seguir al mismo ritmo deben completarse los requisitos a más tardar el 31 de diciembre de 1996."

3 de diciembre de 1996: Carta para Clinton de 34 miembros del Congreso "solicitando expedita y completa desclasificación de todos los documentos de EE.UU. pertinentes a las violaciones de Derechos Humanos en Honduras."

5 de diciembre de 1996: Valladares se encuentra en Washington, D.C. con funcionarios del Departamento de Estado y con Fernández-Greczmiel en el Departamento de Defensa. Nadie de la CIA está disponbile para encontrar se con Valladares.

7 de enero de 1997: Carta de Clinton en respuesta a la carta enviada en diciembre por parte del Congreso indicando que: "El Departamento de Defensa está en la etapa final de su revisión y desclasificación res pondiendo a la solicitud del doctor Valladares y espera completar el trabajo dentro de poco. La Agencia Central de Inteligencia está también cerca de dar a conocer documentos relacionados con la desaparición del Padre Carney."

 13 de marzo de 1997: La CIA entrega 36 documentos (124 páginas) y un "Sumario de Documentos de la CIA sobre el Padre Carney" a Valladares, todos acerca del caso del Padre Carney. El Departamento de Defensa entreg&oac ute; documentos reclacionados con las demandas de Honduras. La mayoría de los documentos están fuertemente censurados.

1 de abril de 1997: El Ministro de Relaciones Exteriores de Honduras, Delmer Urbizo Panting habló con el Secretario de Estado de Estados Unidos, Madaleine Albright, acerca de la desclasificación en una reunió n en Washington, D.C.

7 de mayo de 1997: Valladares se dirigió a personal del Congreso con un informe acerca de "La CIA en Honduras" patrocinado por Centro de Política Internacional.

13 de mayo de 1997: Carta de 51 miembros del Congreso al Presidente Clinton quienes solicitan que: "Ordene a las agencias pertinentes, a saber el DOD y la CIA, apresurar la desclasificación y entrega de los documentos sobr e todos los asuntos identificados por el señor Valladares, para una fecha convenida.

22 de mayo de 1997: El Presidente de Honduras, Carlos Roberto Reina, en una conferencia de prensa en el Club Nacional de Prensa en Washington, D.C. declaró: "Los valientes esfuerzos del doctor Valladares por descubrir la v erdad acerca de las violaciones a los derechos humanos en el pasado y presentar ante la justicia a los responsables, ha sido una gran contribución a los derechos humanos, el Estado de Derecho y democracia misma. Sus esfuerzos han sido particularmen te satisfactorios, como quiera que sea, porque muchas de las evidencias disponibles están en disposición del gobierno de EE.UU. Hace poco tiempo el Presidente Clinton se comprometió a compartir estas evidencias con nosotros, y algunos documentos fueron provistos, algunas agencias del Gobierno de los Estados Unidos, especialmente la CIA no han aceptado desclasificar sus documentos concernientes a las violaciones de derechos humanos por funcionarios del Gobierno Hondureño durante la década de los 80's. Pretendo discutir este asunto con funcionarios del Gobierno de EE.UU. durante mis reuniones en Washington esta semana.

23 de mayo de 1997: El Presidente Reina se reúne en la Casa Blanca con Thomas F. McLarty, Asesor del Presidente y Representante Diplomático Especial para las Américas.

13 de junio de 1997: El Presidente Clinton responde a la petición que en mayo le hiciera el Congreso y señala fechas para las cuales la CIA y el Departamento de Defensa emitirán documentos en respuesta a la s olicitud del doctor Valladares y el Inspector General de la CIA completará un reporte clasificado de las actividades de la CIA en Honduras.

18 de junio de 1997: María C. Fernández-Freczmiel, Sub-Secretaria Adjunta de Defensa para Asuntos Interamericanos, informa a Valladares de sus esperanzas que: "nosotros podemos hacer esta entrega a Usted, a trav&eac ute;s del Departamento de Estado, a principios de julio".

27 de agosto de 1997: Informe clasificado del Inspector General de la CIA sobre la relación entre la CIA y los militares hondureños es entregada a los Comités de Inteligencia del Congreso de los Estados Unido s.

29 de agosto de 1997: La CIA entrega 94 documentos (313 páginas) sobre los cinco casos de derechos humanos que involucran hondureños quienes fueron incluidos en la solicitud de Valladares. La mayoría de los d ocumentos fueron fuertemente censurados. Ellos contienen más información sobre la organización y las actividades de grupos izquierdistas en Honduras que sobre la información en materia de violaciones a los derechos humanos hab& iacute;a solicitado el Comisionado.

25 de septiembre de 1997: El Acta de Información en materia de Derechos Humanos (S.1220) es introducida en el Senado de los Estados Unidos por el Senador Christopher Dodd para requerir que la Administración desclasi fique documentos en los Estados Unidos sobre derechos humanos en Honduras y Guatemala. Esta legislación requeriría que las agencias del gobierno revisen para posible desclasificación dentro de 120 días todos los documentos rela cionados con abusos de derechos humanos en respuesta a las solicitudes de estos gobiernos. El acta declara que un panel ya existente para las apelaciones y desclasificación sea ampliado para incluir a dos miembros recomendados por organizaciones ta nto de derechos humanos como académicos. Declara también que la identidad de un individuo involucrado en abusos de derechos humanos no puede ser tachada simplemente porque es una persona pagada por las agencias de inteligencia de los Estados Unidos.

8 de octubre de 1997: El Acta de Información en materia de Derechos Humanos (H.R.2635) es introducida en la Cámara del Congreso de los Estados Unidos por el Representante Tom Lantos.

29 de octubre de 1997: Los Senadores Richard Shelby (Presidente) y J. Robert Kerrey (Vice Presidente) del Comité Selecto de Inteligencia del Senado envían una carta al Director de la Central de Inteligencia George T enet solicitando la desclasificación al máximo que sea posible, sobre el reciente informe del Inspector General de la CIA sobre Honduras. La carta pide que Tenet informe al Comité dentro de cuatro semanas sobre sus intenciones en cuan to a la desclasificación del informe del Inspector General y sobre su respuesta a las recomendaciones en el informe.

 

 

  

ANEXO C

CORRESPONDENCIA

12 de septiembre de 1995

Congreso de los Estados Unidos,

Washington, DC 20515

Carta al Presidente William J. Clinton de

Miembros del Congreso de los Estados Unidos

12 de septiembre de 1995

Honorable William J.Clinton

La Casa Blanca

Estimado Señor Presidente:

Nos urge apoyar el trabajo del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, Doctor Leo Valladares Lanza. El Doctor Valladares Lanza ha hecho una valiosa labor en sus investigaciones en la legacía de los derechos huma nos en Honduras y merece la asistencia de los Estados Unidos en sus esfuerzos contínuos.

Muchos de nosotros le escribimos a usted en noviembre de 1993 en apoyo al Doctor Valladares durante su investigación en su informe preliminar de las "desapariciones" en Honduras, Los Hechos Hablan por Sí Mismos. Este infor me representa el esfuezo más significativo del Gobierno de Honduras para revelar la verdad acerca de los abusos en derechos humanos. En ese tiempo, le solicitamos que "hiciera disponible cualquier dato relevante y documentos tan pronto como fuera p osible". El Doctor Valladares emitó una petición escrita en diciembre de 1993, pero le fue dicho que los alcances de la solicitud eran muy amplios.

Es nuestro entender que el Doctor Valladares limitó su solicitud y la reemitió en una carta enviada a la Embajada de Estados Unidos en Honduras el 1 de agosto de 1995. La nueva solicitud del Comisionado parece razonable y es nuestra esperanza que ésta recibirá una pronta respuesta.

El Gobierno de Honduras está haciendo un serio esfuerzo para reducir la influencia de las Fuerzas Armadas en asuntos civiles. En julio, el gobierno acusó a 11 militares entre ellos activos y retirados por su alegada respon sabilidad en el secuestro y tortura durante los años ochenta. Honduras ha llegado a ser uno de los pocos paises en América Latina que han buscado activamente enjuiciar a aquellos responsables por abusos de derechos humanos cometidos contra c iviles.

Pensamos que los recientes reportes de prensa acerca del papel de la CIA en Honduras, son precisos, incrementa la responsabilidad de los Estados Unidos de asistir al gobierno actual de Honduras en esclarecer la verdad acerca del pasado. Las series revelaron que la CIA financió, facilitó y entrenó el Batallón 3-16, la unidad hondureña de inteligencia militar tras docenas de desapariciones no resueltas, casos documentados de tortura y asesinatos pol&iacu te;ticos.

Apoyamos los esfuerzos hondureños de sacar al país de una era de violencia, secretividad e impunidad gubernamental, hacia una sociedad más fuerte y más democrática. Nosotros creemos que el Gobierno de los Estados Unidos puede ayudar en esta transición crítica cumpliendo con la solicitud del Doctor Valladares para la desclasificación, la Administración tiene la oportunidad de esclarecer el pasado, contribuir a la investigaci& oacute;n de casos claves de derechos humanos y de ayudar en el fortalecimiento de instituciones civiles en Honduras.

Respetuosamente solicitamos que usted empiece rápidamente a desclasificar y proporcione al Doctor Valladares los documentos que él busca.

Sinceramente,

Sen. Clairborne Pell

Sen. Christopher Dodd

Sen. Tom Harkin

Sen. Eward Kennedy

Sen. Patrick J. Leahy

Sen. Paul Simon

Rep. Lee. H. Hamilton

Rep. Robert G. Torricelli

Rep. Joseph Moakley

   

20 Septiembre 1995

Enmienda del Senado de los Estados Unidos No.2722,

Gaceta Congresional, pp. S13935-S13936.

HONDURAS

Propósito: Declarar el sentido del Congreso de que la administración debe desclasificar expeditamente documentos relacionados con los hondureños quienes fueron alegadamente "desaparecidos", y para otros prop&oac ute;sitos.

En el lugar apropiado, en la legislación, inserte lo siguiente:

SECCION HONDURAS

(a) HALLAZGOS.--El Congreso hace los siguientes hallazgos:

(1) En 1981, un escuadrón secreto de la muerte del ejército hondureño conocido como Batallón 316 fue creado. Durante los años ochenta el Batallón 316 realizó una campaña sistem&aac ute;tica de secuestrar, torturar y asesinar supuestos subversivos. Las víctimas hondureñas incluyeron estudiantes, profesores, dirigentes sindicales y periodistas. En 1993 fueron reportados 184 casos no resueltos de personas quienes fueron s upuestamente "desaparecidos". Se les presume muertos.

(2) En este entonces, oficiales de la Administración estuvieron conscientes de las actividades del Batallón 3-16, pero en su informe sobre los derechos humanos en 1983 el Departamento de Estado declaró que "no hay p risioneros políticos en Honduras".

(b) DESCLASIFICACION DE DOCUMENTOS.--Es el sentido del Congreso que el Presidente debe ordenar la desclasificación expedita de todos los documentos en posesión del Gobierno de los Estados Unidos pertinentes a las personas quienes supuestamente "desaparecieron" en Honduras, prontamente proporcionar dichos documentos a las autoridades hondureñas quienes están tratando de determinar el destino de estos individuos.

El señor LEAHY. Señor Presidente, la enmienda que estoy patrocinando por parte mía y por parte de los Senadores Dodd y Sarbanes, hacen un llamado a la administración para desclasificar documentos relacionados con individuos que fueron desaparecidos en Honduras durante los años ochenta.

Hay una evidencia considerable que en 1981, un escuadrón secreto de la muerte del ejército hondureño fue creado con el conocimiento y la asistencia del gobierno estadounidense. Fue conocido como Batallón 3-16 , y durante los años ochenta realizó una campaña sistemática de secuestrar, torturar y asesinar a supuestos subversivos. Aquellos fueron organizadores sindicales, activistas de los derechos humanos, periodistas, abogados, estud iantes y profesores. La mayoría de ellos estaban ligados a actividades que serían legales en cualquier democracia.

En este entonces, la Embajada de los Estados Unidos, que tenía amplia razón para saber de estas actividades, las negó. Aún hoy, oficiales de los Estados Unidos, quienes estuvieron allá dicen no saber n ada.

Pero el hecho es que el paradero de 184 personas quienes pudieron haber sido desaparecidos, permanece desconocido, y el Gobierno de Honduras, a su crédito, ha tomado medidas para determinar su destino.

Lastimosamente, el Gobierno de los Estados Unidos no ha hecho todo lo posible para ayudar en este esfuerzo. De hecho, no ha ayudado. Por tal razón, consistentes con una carta enviada esta semana al Presidente por el Senador Harki n, otros Senadores y yo hacemos un llamado a la administración para que prontamente proporcione documentos en su posesión que sean pertinentes a estos individuos supuestamente desaparecidos a autoridades hondureñas. Comprendo que esta enmienda es aceptable para el otro lado.

Señor McCONNELL. Señor Presidente, como he indicado no estoy consciente de cualquier problema con las enmiendas que acaban de ser emitidas al escritorio de este lado.

Señor LEAHY. Señor Presidente, Aviso a mi amigo del Estado de Kentucky que no hay objecciones de este lado. Han sido aprobadas para adopción.

El OFICIAL QUE PRESIDE. Votaremos por todas la enmiendas en bloque.

Así las enmiendas (Nos. 2710 and 2714 hasta la 2722) fueron aprobadas en bloque.

Señor McConnell. Yo promuevo la reconsideración del voto.

Señor Leahy. Yo propongo que pongamos la moción en la mesa.

La moción puesta en la mesa fue aprobada.

 

Departamento de Estado

Washington D.C.

12 de octubre de 1995

Memorándum a:

ANDREW D. SENS

Secretario Ejecutivo

Consejo de Seguridad Nacional

 

WARREN A UTHE

Secretario Ejecutivo

Agencia de Inteligencia de Defensa

COL. ROBERT R. MCALEER, USMC

Secretario Ejecutivo

Departamento de Defensa

RICK E. YANNUZZI

Secretario Ejecutivo

Agencia Central de Inteligencia

YVONNE M. HARRISON

Secretario Ejecutivo

Departamento del Ejército

 

ASUNTO: Solicitud del Gobierno de Honduras a través del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos al Gobierno de los Estados Unidos, en relación a documentos relevantes sobre las investigaciones en derechos humanos.

El Departamento de Estado por este medio solicita la cooperación y asistencia de las agencias arriba indicadas para dar respuesta a la solicitud del 31 de julio del Dr. Leo Valladares, director de la Comisión de Derechos H umanos en Honduras, quien requiere documentos del Gobierno de los Estados Unidos relacionados con las desapariciones y otros abusos en materia de derechos humanos ocurridos a principios de los ochenta en Honduras.

El Departamento de Estado desea contribuir en lo posible a dar respuesta a la petición de gobierno a gobierno. La Comisión dirigida por el Dr. Valladares, es una institución gubernamental, creada por decreto preside ncial en 1992. La legislación hondureña subsecuentemente estableció la Comisión de Derechos Humanos en forma permanente. El Dr. Valladares fue nombrado presidencial.

Nosotros solicitamos a las agencias arriba nombradas ubicar para el propósito de esta solicitud, "documentos relevantes", que incluyan aquellos que se originaron en la agencia en cuestión -otros materiales de las agencias no tienen que se proporcionados. Cada agencia debe revisar los documentos teniendo en consideración la necesidad de proteger documentación clasificada, intereses privados y otros privilegios gubernamentales. El Departamento propone proveer l os documentos entregables al Dr. Valladares, a través de nuestra embajada en Tegucigalpa. Las agencias deberán también advertir sobre los documentos entregados, cuales podrian llegar a ser de dominio público. Con este memor&aac ute;ndum también, se adjuntan las dos solicitudes separadas de la oficina del Fiscal General de Honduras.

 

Solicitud del 13 de junio de 1995, que se refiere a una carta del Fiscal General de Honduras, Edmundo Orellana, buscando toda información que se encuentre en los archivos de las agencias del Gobierno de los Estados Unidos, y que están relacionados con la desaparición del ciudadano estadounidense padre James Francis Carney en septiembre de 1983.

La otra solicitud es del 15 de junio de 1995, de Sonia Marlyna de Flores, Fiscal Especial de Derechos Humanos, buscando información sobre las operaciones y contactos de la CIA, con oficiales hondureños, personas desapareci das, tráfico de armas, Batallón 3-16 y otros asuntos.

En su respuesta interina de agosto de 1995 a las solicitudes de la oficina del Fiscal General, el Departamento notificó con respecto a la solicitud del 15 de junio, que el Gobierno de los Estados Unidos, de acuerdo con sus pol&ia cute;ticas ya desde mucho tiempo establecidas, no comenta sobre las actividades de inteligencia de los Estados Unidos en el exterior. Al mismo tiempo nosotros expresamos nuestra voluntad de proporcionar documentos que podrían ser relevantes y cuand o pueden ser disponibles como resultado de una solicitud FOIA ya existente. De manera similar pedimos que estas agencias tomen estas solicitudes en consideración, en la búsqueda de los documentos relevantes para la solicitud de Valladares y de indicarnos a nosotros, cuales documentos de los que serán entregados a Valladares, también podrían ser relevantes para las solicitudes de la oficina del Fiscal General.

No estamos pidiendo a otras agencias el elaborar respuestas a preguntas en la solicitud del Fiscal Especial del 15 de junio. Nosotros anticipamos que un grupo de trabajo interagencial presidido por NSC sobre asuntos de documentos centro americanos se reunirá en el futuro próximo para coordinar la respuesta de Estados Unidos. Nosotros solicitamos una respuesta a este memorándum a más tardar el 15 de noviembre con una estimación del número y el tip o de documentos relevantes que podrían ser entregados y cuando serán entregados al Departamento de Estado.

El contacto en el Departamento de Estado para este asunto es ARA/ CEN oficina del director de John R. Hamilton, o del director adjunto Gary Maybarduk y el oficial Lynn Allison. Ellos pueden ser contactados en los siguientes teléf onos (202) 647-1831 o 647-0033 Fax seguro (secure fax) 647-0905 (in the area from office).

Su cooperación en este asunto es altamente apreciada

Keneth C. Brill

Secretario Ejecutivo

 

31 mayo 1996

Congreso de los Estados Unidos, Cámara de Representantes de los Estados Unidos,

Washington, D.C. 20515-1005.

Carta al Director de la Agencia Central de Inteligencia, John M. Deutch de Miembros del Congreso de los Estados Unidos.

31 de mayo de 1996

Señor John M. Deuth

Director

Agencia Central de Inteligencia

Washington, D.C. 20505

Estimado Señor Director:

 

Le estamos escribiendo en relación a la solicitud del Comisionado Nacional de Derechos Humanos de Honduras, Doctor Leo Valladares, para desclasificar documentos de los Estados Unidos sobre seis casos específicos de derecho s humanos y cualquier información que esté disponible sobre el Batallón 3-16 (una unidad militar entrenada por la CIA) y su fundador, General Alvarez Martínez.

Creemos que los documentos de los Estados Unidos deben ser desclasificados lo más pronto que sea posible porque la información que contienen podría jugar un papel muy importante en los esfuerzos por parte de los hon dureños en el fortalecimiento de sus instituciones civiles. Por eso, estuvimos muy satisfechos cuando el Presidente Clinton pidió que esta solicitud fuera expeditada y que el Departamento de Estado empezara a entregar documentos.

Nosotros queremos animar al Departamento de Defensa a desclasificar sus documentos de la manera más amplia y más rápida posible. Es importante que los Estados Unidos jueguen un rol de apoyo en asegurar que posibles violaciones de derechos humanos sean investigadas completamente para que la justicia pueda prevalecer.

Gracias por su atención a nuestras preocupaciones.

Sinceramente,

(firma)

John Lewis

Miembro del Congreso

(firma)

Tom Lantos

Miembro del Congreso

(firma)

Esteban Torres

Miembro del Congreso

(firma)

Peter De Fazio

Miembro del Congreso

 

31 Mayo 1996

Congreso de los Estados Unidos, Cámara de

Representantes de los Estados Unidos,

Washington, D.C. 20515-1005

Carta al Secretario de Defensa de los Estados Unidos,

William J. Perry, de Miembros del Congreso de los Estados Unidos

31 de mayo de 1996

Señor William J. Perry

Secretario

Departamento de Defensa

El Pentágono

Washington, D.C. 20301

Estimado Secretario Perry:

Le estamos escribiendo en relación a la solicitud del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, Doctor Leo Valladares, para desclasificar documentos de los Estados Unidos sobre seis casos específicos de der echos humanos y cualquier información que esté disponible sobre el Batallón 3-16 (una unidad militar entrenada por la CIA) y su fundador, General Alvarez Martínez.

Creemos que los documentos de los Estados Unidos deben ser desclasificados lo más pronto que sea posible porque la información que contienen podría jugar un papel muy importante en los esfuerzos por parte de los hon dureños en el fortalecimiento de sus instituciones civiles. Por eso, estuvimos muy satisfechos cuando el Presidente Clinton pidió que esta solicitud fuera expeditada y que el Departamento de Estado empezara a entregar documentos.

Nosotros queremos animar al Departamento de Defensa a desclasificar sus documentos de la manera más amplia posible y más rápida posible. Es importante que los Estados Unidos jueguen un rol de apoyo en asegurar que p osibles violaciones de derechos humanos sean investigadas completamente para que la justicia pueda prevalecer.

Gracias por su atención a nuestras preocupaciones.

Sinceramente,

(firma)

John Lewis

Miembro del Congreso

(firma) Tom Lantos

Miembro del Congreso

(firma)

Esteban Torres

Miembro del Congreso

(firma)

Peter De Fazio

Miembro del Congreso

 

31 Mayo 1996

Comisionado Nacional de Derechos Humanos,

Oficio No. 280-DC/96

Carta al Embajador de los Estados Unidos en Honduras William T. Pryce del Dr. Leo Valladares Lanza

Tegucigalpa M.D.C., 31 de mayo de 1996.

Señor Embajador:

Tengo el agrado de dirigirme a usted para agradecerle los esfuerzos que usted y otros funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos, han hecho para responder de manera rápida y efectiva, a la solicitud de desc lasificación que le entregué el 31 de julio del año pasado.

Mis conversaciones con usted y con el señor John Hamilton, me han llenado de esperanzas pues ustedes me han informado que el Departamento de Estado está trabajando expeditamente para completar la desclasificació n de documentos. Una muestra de ese esfuerzo ha sido la reciente entrega de documentos que nos hicieron sobre el caso del Padre James Carney, los cuales ayudarán a nuestros esfuerzos para que las autoridades del Gobierno de Honduras, en particular los jueces que están conociendo de los casos, puedan descubrir la verdad acerca de las violaciones de los derechos humanos que ocurrieron en Honduras en la década de los 80. La voluntad del Departamento de Estado de entregarnos los documento s ya desclasificados de una vez, en vez de esperar hasta que todo el proceso de investigación esté concluído, facilita mucho nuestros esfuerzos, y esto es muy importante, porque existen aún muchos documentos por desclasificar p ues el Presidente Clinton dijo, en la carta que el 18 de julio de 1993 escribió al Senador Claiborne Pell, que: "reportes preliminares indican que el Departamento de Estado tiene documentos sobre el tema en una cantidad que puede superar los 2,000 solamente en el período de 1981-1984."

El Comisionado Nacional tiene muchos deseos de saber el estado de nuestra solicitud de desclasificación con las demás agencias del Gobierno de los Estados Unidos. Hasta la fecha no ha tenido comunicación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Departamento de Defensa (DOD), la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), el Ejército de los Estados Unidos o el Consejo de Seguridad Nacional (NSC), acerca de la desclasificación de informaci&oacu te;n como respuesta a nuestra solicitud. Cualquier ayuda que nos pueda proporcionar el Departamento de Estado en averiguar el status de nuestras solicitudes con estas agencias, sería muy apreciada. Concretamente nos sería útil saber e l proceso que se está haciendo en cada agencia para responder a nuestra solicitud, y cuanto tiempo más podremos esperar para la entrega de estos documentos. También sería de extrema utilidad tener los nombres de los oficiales, dentro de estas agencias, con quienes podríamos comunicarnos directamente acerca de esta petición.

En espera de sus noticias, aprovecho la oportunidad para reiterarle mi profunda gratitud a todas las personas que en el Gobierno de los Estados Unidos, han apoyado nuestros esfuerzos para fortalecer en Honduras la democracia, por me dio de la promoción y defensa de los derechos humanos.

[firma]

LEO VALLADARES LANZA

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos

cc: John Hamilton, Departamento de Estado de los Estados

Unidos.

Jeffrey H. Smith, Agencia Central de Inteligencia.

Judith A. Miller, Departamento de Defensa de los Estados

Unidos.

William Allard, Agencia de Defensa.

James F. Dobbins, Consejo de Seguridad Nacional.

William T. Coleman, Ejército de los Estados Unidos.

 

15 Junio 1996

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos.

Carta al Señor Lee S. Strickland de la Oficina Central de Inteligencia del Doctor Leo Valladares Lanza

 

15 de junio de 1996

Señor Lee S. Strickland

Jefe de Información, Privacidad y Clasificación

División de Análisis

La Agencia Central de Inteligencia

Washington, D.C. 20505

Estimado Señor Strickland:

Deseo agradecerle formalmente por la buena voluntad de reunirse conmigo esta semana para discutir el estado de la respuesta de la Agencia Central de Inteligencia a la solicitud del Gobierno de Honduras (1 de agosto de 1995) para la desc lasificación de documentos los cuales pueden ayudarnos a descubrir la verdad acerca de las violaciones de derechos humanos que tuvieron lugar en los años ochenta.

Me complació saber que el Señor Deutsh está interesado en los derechos humanos y que la CIA ha dedicado recursos para la desclasificación de Honduras. En nuestra reunión mencioné que yo, como Co misionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, estoy haciendo un esfuerzo de buena fe para buscar la verdad y poner fin a la impunidad. Sé que la CIA también actua con ese espíritu. Consecuentemente, confío en que la r edacción y entrega de documentos relevantes ocurrirá tan pronto como sea posible.

De nuestra reunión, hay un asunto de nuestra conversación que me gustaría aclarar. Usted mencionó la existencia de algunos documentos los cuales resumen otros documentos. Le reitero que las autoridades civile s de Honduras están interesadas en recibir la más completa y detallada información posible en respuesta a nuestra solicitud. Deseo recibir documentos con redacción completa, aún cuando ellos se refieran a otros temas no relevantes de Honduras.

Sin embargo, sería útil para el Gobierno de Honduras recibir los resúmenes, como un complemento a la otra información más detallada. Bajo ninguna circunstancia yo quisiera que éstos sustituyan a los documentos redactados en su totalidad.

Mientras el proceso de desclasificación continúa, espero seguir en comunicación con usted.

Sinceramente,

(firma)

Doctor Leo Valladares Lanza

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos

 cc: John Hamilton, Departamento de Estado de los Estados

Unidos.

 

25 junio 1996

Oficina del Secretario Asistente, Departamento de

Defensa, Asuntos de Seguridad, Internacional

Carta al Republicano John Lewis de la Secretaria

Adjunta de Defensa para Asuntos Interamericanos,

María C. Fernández-Greczmiel.

Al Honorable John Lewis

Cámara de Representantes

229 Cannon House Office Building

Washington, D.C. 20515-1005

25 de junio de 1996

Estimado Congresista Lewis;

Esta es una respuesta a su reciente carta dirigida al Secretario Perry en relación a la solicitud del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, Doctor Leo Valladares Lanza, de desclasificar documentos del Gobierno de los Estados Unidos sobre seis casos específicos de derechos humanos y cualquier otra información disponible sobre el Batallón 3-16 y su fundador, General Alvarez Martínez.

El Gobierno de los Estados Unidos está considerando su solicitud como una solicitud de gobierno a gobierno, en orden de expedir el proceso de desclasificación. Me reuní con el Doctor Valladares, el 14 de junio de 19 96, para explicarle nuestro completo apoyo a sus esfuerzos. Compartí con el Doctor Valladares que hemos localizado documentos en nuestros archivos que pueden contener material relevante, y pronto el Consejo determinará quien puede comenzar u na revisión meticulosa de nuestros documentos. Estoy de acuerdo con su juicio, que nuestro gobierno apoya el esfuerzo del Gobierno de Honduras en asegurar que las posibles violaciones de derechos humanos están siendo totalmente investigadas de manera tal que la justicia pueda prevalecer.

Gracias por el estímulo del esfuerzo de la DOD en responder a la solicitud del Doctor Valladares.

Sinceramente,

María C. Fernández-Greczmiel

Secretaria Adjunta de Defensa para

Asuntos Interamericanos

 

11 de octubre de 1996

Entregado personalmente al Doctor Leo Valladares por el Embajador de los Estados Undos Creagan el 31 de octubre de 1996 en la Embajada de los Estados Unidos en Tegucigalpa, la Agencia Central de Inteligencia.

Carta al Doctor Leo Valladares de Lee S. Strickland,

Coordinador de Información y Privacía de la CIA.

Doctor Valladares

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de

Honduras

Querido Doctor Valladares:

Siento mucho no haber podido reunirme con usted durante su visita a Washington, D.C. del 28 de septiembre hasta el 5 de octubre. Intenté cambiar mi horario para poder incluír una reunión con usted. Sin embargo, debi do a mi involucramiento en varios otros asuntos críticos no me fue posible cambiar mi horario.

Por favor tenga la seguridad que este tema relacionado con los abusos de derechos humanos en Honduras sigue siendo de mayor importancia para esta Agencia. Durante la semana pasada, he discutido con nuestro Director Ejecutivo los documen tos pertinentes al Padre Carney y le puedo avisar que el proceso de redacción está completo y que los documentos están en la última etapa de coordinación. Una vez cumplida la coordinación y autorización por el Director Ejecutivo, las copias de estos documentos serán enviados a usted.

Además, le puedo avisar también que nuestro Grupo de Trabajo sobre Honduras ha completado su tarea de localizar material relevante y una decisión en cuanto a este material actualmente está siendo considerado por nuestro Director Ejecutivo.

Estaré en contacto siempre y cuando hayan decisiones. Por favor no vacile en contactarme en cualquier momento.

Sinceramente,

 

(firma)

Lee S. Strickland

Coordinador de Información y Privacía

copia:

Señor John Hamilton

Departamento de Estado

2201 C Street, N.W.

Washington, D.C. 20520

  

21 octubre 1996

La Agencia Central de Inteligencia,

Washington, D.C. 20505

Carta al Republicano John Lewis del Director para Asuntos Congresionales de la CIA, John H. Moseman.

21 de octubre de 1996

Al Honorable John Lewis

Cámara de Representantes

Washington, D.C. 20515

Estimado Congresista Lewis:

Gracias por su carta del 13 de mayo de 1997, en relación a la cooperación de la Agencia con el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, Doctor Leo Valladares Lanza. Nos complace confirmarle que hemos estad o en contacto directamente con el Doctor Valladares y trabajando para desclasificar documentos relevantes en forma rápida y amplia como sea posible. Esta política es consistente con el interés del Gobierno de los Estados Unidos en los derechos humanos y la necesidad de proteger información de seguridad nacional legítima.

Sinceramente,

 

(firma)

John H. Moseman

Director de Asuntos Congresionales

 

26 Octubre 1996

Oficina del Secretario Asistente de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional, Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Memorándum para Donald McConville en el Departamento de Estado del Ralph B. Novak, Director Adjunto de la Región Interamericana de la Oficina del Secretario Asistente de Defensa para Asuntos de Seguridad Internacional del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

MEMORANDUM PARA: Donald McConville

Director de la Oficina, ARA/CEN

Departamento de Estado

ASUNTO: Solicitud de Búsqueda de Registros, Una Respuesta Interina

Este es en referencia al Memorándum del Estado con fecha del 12 de octubre de 1995. Asunto: Solicitud del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos del Gobierno de Honduras al Gobierno de los Estados Unidos para documentos rel evantes de investigaciones sobre derechos humanos. Hasta la fecha hemos buscado 140 cajas de documentos que cubren el período en cuestión: hay 120 cajas adicionales que necesitan ser traídas de nuestros archivos e inventariarlas antes de poder cumplir con este requisito. Estamos procediendo lo más expeditamente que sea posible, y dada la rapidez actual de búsqueda el requisito debería de estar completo a más tardar el 31 de diciembre de 1996.

(firma)

Ralph B. Novak

Director Adjunto

Región Interamericana

 

03 diciembre 1996

Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Comité Congresional de Derechos Humanos

Apoye la Desclasificación de Documentos de los Estados Unidos Relacionados con Violaciones de Derechos Humanos en Honduras

3 de Diciembre de 1996

El Honorable William J. Clinton

Presidente de los Estados Unidos

La Casa Blanca

Washington, D.C. 20500

Estimado Señor Presidente:

Nosotros estamos escribiendo para solicitar la desclasificación expedita y completa de todos los documentos de los Estados Unidos pertinentes a las violaciones de derechos humanos en Honduras.

Durante los primeros años de la década de los ochenta, los Estados Unidos enviaron millones de dólares a los militares hondureños en defensa contra el gobierno sandinista en Nicaragua y contra las guerrillas de El Salvador y Guatemala. Los Estados Unidos construyeron y operaron bases militares, pistas aéreas y sistemas sofisticados de radar en territorio hondureño. Se realizaron numerosos ejercicios militares conbinados. El Gobierno de los Estad os Unidos también ayudó a establecer, entrenar y proveer equipo al Batallón 3-16, una unidad militar que fue responsable por el secuestro, tortura, desaparición y asesinato de por lo menos 184 entre estudiantes, profesores, per iodistas, activistas de derechos humanos y otros hondureños en los años ochenta.

El pueblo hondureño todavía no conoce la verdad sobre las violaciones de derechos humanos que sufrió su país durante este período. Los perpetradores de los abusos de derechos humanos gozan de una impun idad dada por la secretividad. No sólo sus crimenes permanecen sin castigo, sino también siguen ocupando puestos de poder e influencia en Honduras. Investigaciones de derechos humanos conducidas por autoridades civiles han sido impedidas por la falta de información dentro de Honduras. Los militares hondureños dicen haber quemado todos los archivos del período en cuestión.

El 1 de agosto de 1995, el Comisinado de Derechos Humanos en Honduras, Doctor Leo Valladares Lanza remitió una solicitud al Gobierno de los Estados Unidos para la desclasificación de información relacionada con seis casos específicos de derechos humanos, así como documentos pertinentes al Batallón 3-16 y el General Gustavo Alvarez Martínez. En respuesta, el Secretario Ejecutivo del Departamento de Estado de los Estados Unidos Kenneth Bril l, envió un memorándum fechado el 12 de octubre de 1995, a otras agencias ejecutivas de intelingencia, solicitando su apoyo y cooperación en estos temas de desclasificación. Desafortunadamente, sólo el Departamento de Es tado ha desclasificado algunos documentos. Felicitamos al Departamento de Estado por sus esfuerzos de cooperar con la solicitud del Doctor Valladares.

Sin embargo, los primeros juegos de documentos ya estaban en el dominio público, y las 586 páginas entregadas en marzo de 1996 tenían que ver exclusivamente con el caso del Padre James Carney. Recientemente, el Depa rtamento de Estado desclasificó unas 2,033 páginas más que actualmente están siendo revisadas por el Doctor Valladares y su personal. Ninguna de las otras agencias han respondido a la solicitud del Doctor Valladares.

Usted respondió a una solicitud similar de El Salvador en 1993, enviando una carta a líderes congresionales el 7 de junio del mismo año, expresando la voluntar de su administración de cooperar con la Comisi&o acute;n de la Verdad en El Salvador. Su acción resultó en la desclasificación de unos 12,000 documentos del Departamento de Estado como del Departamento de Defensa y de la CIA dentro de seis meses.

El proceso democrático en Honduras es frágil, y no se puede construir la democracia a base de la impunidad. Aquellos quienes han operado con impunidad en el pasado están resistiendo los esfuerzos para promover actit udes y construir estructuras que garantizan los derechos básicos y libertades para todos los ciudadanos hondureños. Por medio de la desclasificación en nuestros archivos, nosotros podemos poner fin a esta situación y preparar e l camino para el enjuiciamiento de aquellos individuos quienes son culpables de atrocidades de derechos humanos.

Le agradecemos su atención a este asunto urgente y esperamos su respuesta.

Sinceramente,

Tom Lantos

John Edward Porter

Jose Serrano

William Clay

Howard Berman

Jim McDermott

Joseph Kennedy

Barney Frank

Petter DeFazio

Sidney Yates

Robert Torricelli

Melvin Watt

John Olver

Lucille Roybal-Allard

Martin Meehan

Elizabeth Furse

John Lewis

Cynthia McKinney

Constance Morella

Lane Evans

Luis Gutierrez

Josse Jackson

Steven Schiff

Esteban Edward Torres

Jerry F. Costello

William O. Lipinski

Richard J. Durbin

Eleanor Holmes Norton

John Conyers, Jr.

Louise McIntosh Slaughter

Harris W. Fawell

Zoe Lofgren

Bob Franks

Vic Fazio

 

07 enero 1997

La Casa Blanca.

Carta a cada uno de los 34 Miembros del Congreso de los Estados Unidos quienes firmaron la carta fechada 3 de diciembre de 1996 dirigida al Presidente Bill Clinton

 

LA CASA BLANCA

Washington

7 de enero de 1997

 

Estimado(a) [Nombre del Representante]:

Gracias por su carta solicitando la expedita y completa desclacificación de documentos de los Estados Unidos referentes a las violaciones de derechos humanos en Honduras.

Para esclarecer eventos de los años 1980 y en respuesta a solicitudes del gobierno hondureño, hemos motivado a las agencias para que conduzcan una revisión expedita y de desclasificación de documentos relacio nados con las violaciones de los derechos humanos en Honduras. Como ustedes notaron, el Departamento de Estado ha revisado y desclasificado parcial o totalmente más de 500 documentos relacionados con la desaparición del Padre James Carney en 1983, varios otros casos de derechos humanos, las actividades de dos ex oficiales militares, y el Batallón 3-16, una unidad de inteligencia militar disuelta. El Comisionado Nacional de Derechos Humanos de Honduras, Leo Valladares, quién sol icitó originalmente la desclasificación, ha expresado subsecuentemente su aprecio por los esfuerzos estadounidenses para que estos documentos sean disponibles.

El Departamento de Defensa está en las fases finales de su revisión y desclasificación, respondiendo a la solicitud del Doctor Valladares quién espera concluir su trabajo pronto. La Agencia Central de Intelig encia (CIA) está cerca de liberar sus documentos relacionados con la desaparición del Padre Carney.

La CIA continúa su revisión de otros aspectos de la situación de los derechos humanos en Honduras en los años 80. Mi administración está comprometida a compartir con las autoridades hondure&ntil de;as toda la información apropiada sobre los casos de derechos humanos en el pasado, considerando la complejidad y sensibilidad de los documentos en cuestión.

Además de nuestro compromiso de compartir los documentos del Gobierno de los Estados Unidos que pueden iluminar los eventos de los años 80, continuamos motivando los esfuerzos del Presidente de Honduras, Carlos Roberto Rei na, para poner fin a una tradición de impunidad militar que generó un clima de abuso a los derechos humanos. Las recientes acusaciones de detenciones ilegales y tentativa de asesinato contra varios militares activos y retirados, y la reclusi ón de un coronel activo por tráfico de drogas son señales que el imperio de la justicia se ha empezado a aplicar a todos los hondureños. También tenemos en proceso proyectos de USAID y del Departamento de Justicia para m ejorar la administración de justicia y la profesionalización de la investigación criminal en Honduras. Al fortalecer el sistema judicial de Honduras, estos proyectos promoverán los objetivos comunes sobre derechos humanos.

Creemos que los derechos humanos en Honduras han mejorado mucho en comparación con la situación en los años ochenta, aunque se mantienen problemas de detenciones arbitrarias y la justicia de los grupos paramilitares . Trabajando con el gobierno de Reina para avanzar en reformas y haciendo lo posible para ayudar a la investigación de abusos pasados, apuntamos para alcanzar mejoras en el futuro.

Sinceramente,

 

(firma--Bill Clinton)

 

La(El) Honorable [Nombre del Representante]

Cámara de Representantes

Washington, D.C. 20515-3701

 

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos

Oficio No.053-DC/97

Tegucigalpa, M.D.C., 03 de febrero de 1997

 

Señor Embajador:

Como es de su conocimiento, se ha difundido ampliamente la noticia sobre documentos que recientemente se desclasificaron a petición del periódico The Baltimore Sun. Entre esos documentos se encuentra el "Human Resource Exp lotation Training Manual -1983". En extenso artículo publicado por el referido periódico, se alude en repetidas oportunidades, sobre las implicaciones que ese manual tuvo en posibles actos violatorios de los derechos humanos en Honduras.

En atención a lo anterior, y dado a que nuestra institución está haciendo la investigación sobre ese tema, y que además existe una petición formal para desclasificar otros documentos, solicito a usted que se nos proporcionen los documentos desclasificados a The Baltimore Sun, los cuales le fueron entregados a ese periódicos el 24 de enero pasado.

De usted atentamente,

Leo Valladares Lanza

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos

Excelentísimo Señor

James F. Creagan

Embajador de losEstados Unidos

de Norte América

Su Despacho

 

Embajada de los Estados Unidos de América

Tegucigalpa, M.D.C.

5 de Febrero de 1997

 Dr. Leo Valladares Lanza

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos

Su Despacho

 

Estimado Doctor Valladares:

Me permito acusar recibo de su atenta carta de fecha 3 del presente, por medio de la cual nos solicita que le proporcionemos los documentos desclasificados al periódico The Baltimore Sun; que fuera recibido por ellos el 24 de ene ro recién pasado.

Atendiendo a su solicitud, nos hemos puesto en contacto con los funcionarios apropiados y le comunicaremos de inmediato la información que recibamos.

Deseándole éxitos en sus delicadas funciones le reitero mi distinguida consideración.

Atentamente,

 

James F. Creagan

Embajador

 

 13 mayo 1997

Miembros del Congreso de los Estados Unidos.

Carta al Presidente Bill Clinton de Miembros del Congreso de los Estados Unidos

13 de mayo de 1997

El Honorable William J. Clinton

Presidente de los Estados Unidos

La Casa Blanca

Washington, D.C. 20500

Estimado Señor Presidente:

Le escribimos de nuevo en relación a la desclasificación y entrega de documentos pertinentes a los abusos de derechos humanos en Honduras durante los años ochenta.

Mientras agradecemos su compromiso a motivar a todas las agencias relevantes de los Estados Unidos para que conduzcan una revisión expedita y desclasificación de documentos relacionados con violaciones de derechos humanos en Honduras, seguimos preocupados que, hasta la fecha, la única agencia que ha desclasificado un número significativo de documentos y que los haya hecho disponibles al Gobierno de Honduras es el Departamento de Estado.

El Departamento de Defensa, que supuestamente está "en las últimas fases de su revisión y desclasificación", ha desclasificado sólo 34 documentos. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) ha desclasifi cado sólo 36 documentos, todos aquellos relacionados con el caso de la desaparición del Padre James Carney. Falta mucho para que la respuesta sea suficiente. La solicitud de desclasificación presentada por el Comisionado Nacional de D erechos Humanos, Leo Valladares cubre documentos pertinentes a cinco casos específicos en adición con el del Padre Carney, así como documentos sobre el General Gustavo Alvarez Martínez y el Batallón 3-16. No hemos recibi do ninguna indicación de cuando, o sí, el Departamento de Defensa o la CIA desclasificarán sus documentos sobre estos temas.

Continuamos creyendo, junto con el Doctor Valladares y el Gobierno de Honduras, que la desclasificación y entrega de estos documentos al Gobierno de Honduras es necesaria para fortalecer la democracia en este país. Aquello s quienes han operado con impunidad en el pasado están resistiendo esfuerzos para promover el clima y las estructuras que garantizarán los derechos básicos y libertades para todos los ciudadanos hondureños. Por medio de la desc lasificación de nuestros archivos nosotros podemos poner fin a esta situación y preparar el camino para el enjuiciamiento de aquellos individuos quienes son culpables de violaciones a los derechos humanos.

Solicitamos, Señor Presidente, que usted instruya a las agencias relevanes, particularmente el Departamento de Defensa y la CIA, para expedir la desclasificación y entrega de documentos sobre todos los temas identificados por el Señor Valladares, ya para una fecha acordada.

Adicionalmente, creemos que sería de beneficio para usted reunirse con el Presidente Reina durante su visita a Washington la semana del 19 al 23 de mayo, cuando él recibirá un premio de American University por su co mpromiso de toda su vida a los derechos humanos. Es importante que usted escuche directamente de él cuan crítico es la entrega de los documentos solicitados a su gobierno.

Le agradecemos por su atención a este asunto urgente y esperamos su respuesta.

Sinceramente,

 

John Edward Porter

John Olver

William Lipinski

Alcee Hastings

Martin Meehan

Bobby Rush

Tom Lantos

Lloyd doggett

James McGobern

Cynthia McKinney

Connie Morella

Sam Farr

Howard Berman

Peter Visclosky

Louise McIntosh Slaughter

Marcy Kaptur

Bob Franks

Lucille Roybal-Allard

Elizabeth Furse

Pete Stark

John Conyers

Sherrod Brown

Robert Underwood

John Lewis

Lynn Rivers

Melvin Watt

William Clay

Sidney Yates

Luis Gutierrez

Patrick Kennedy

Thomas Petri

Peter DeFazio

Joseph Kennedy

Ronadl Dellums

Glenn Poshard

George Brown

Phil English

Jose Serrano

Jerry Costello

James Oberstar

Carolyn Maloney

Vic Fazio

Esteban Torres

Matthew Martinez

Jesse Jackson, Jr.

Walter Capps

Rod Blagojevich

Jim McDermott

Lynn Woolsey

David Price

Michael McNulty

  

10 junio 1997

Comisionado Nacional de los Derechos Humanos,

Ref.258-DC/97

Carta a María C. Fernández-Greczmiel del

Doctor Leo Valladares

Señora María C. Fernández-Greczmiel

Secretaria Adjunta de Defensa para

Asuntos Interamericanos

Departamento de Defensa de los Estados Unidos

Fax. 703-695-8404

Estimada Señora Fernández Greczmiel:

Le escribo hoy para solicitarle una clarificación escrita del estatus de la desclasificación de documentos que responden a mi solicitud, la cual estaba fechada el 31 de julio de 1995.

Como usted está consciente, hasta la fecha otras autoridades hondureñas y yo sólo hemos recibido 34 documentos del Departamento de Defensa de los Estados Unidos (DOD), la mayoría de los cuales están fu ertemente censurados. Estos 34 nos fueron entregados en marzo de 1997.

Nos serán enviados más documentos del DOD en respuesta a mi solicitud, o yo ya he recibido todos los documentos que ustedes intentaban entregarme? Si hay más documentos tramitándose como usted dice, por favor especifique una fecha, para cuando debo yo esperar recibirlos.

Se solicita una pronta respuesta a mis preguntas, porque esta aclaración puede influir en la estrategia en nuestras investigaciones de derechos humanos que están en marcha.

Gracias por su atención a este asunto.

Sinceramente,

(firma)

Dr. Leo Valladares

cc: John Hamilton

Secretario Adjunto Asistente para Asuntos

Interamericanos.

LA CASA BLANCA

Washington

 

13 de junio de 1997

Estimada(o) Representante [Apellido]

Muchas gracias por su carta relacionada con la desclasificación y divulgación de documentos relacionados con los abusos de derechos humanos en Honduras durante los años ochenta. He tenido varias conversaciones c on el Presidente Reina durante mi reciente cumbre presidencial con presidentes de Centroamérica y me impresioné por su dedicación en la consolidación de la democracia y defensa de los derechos humanos en Centroamérica.

Como es notorio en mi carta anterior, dar apoyo a los esfuerzos regionales para proteger los derechos humanos y la democracia es el punto central de la política de Estados Unidos hacia Centro América. La Primera Dama y la Secretaria Albright enfatizó este punto durante la cumbre presidencial en San José cuando ellos visitaron las oficinas del Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Estamos también dando soporte a los esfuerzos regionales para bal ancerar la justicia y la reconciliación nacional para conducir expedita desclasificación y revisión de documentos de Estados Unidos sobre pasadas violaciones de derechos humanos.

Su carta en particular solicita documentos que se originan en la CIA y el Departamento de Defensa. Referente a los cinco nombrados en la solicitud del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, Leo Valladares, la CIA espe ra completar su revisión y dar a conocer los documentos para mediados de julio. Referente a la solicitud del Doctor Valladares de información de las actividades de la CIA en Honduras, incluyendo el soporte para el servicio militar y de intel igencia, la Administración considerará para dar a conocer documentos del General Alvarez Martínez y del Batallón 3-16 que tienen que ver con violaciones de los derechos humanos. Esta liberación de documentos no incluir&a acute; ningún material que podría causar daño a la seguridad nacional. La CIA espera dar a conocer material relacionado con el General Alvarez a más tardar en septiembre y sobre el Batallón 3-16 a más tardar en no viembre. El Departamento de Defensa está conduciendo su propia inspección para identificar cualquier material adicional que tenga que ver con la solicitud del Gobierno de Honduras fuera de la colección de 34 documentos dados a conocer este año. Este estará completo para fines del mes de junio.

Como usted sabrá, el Inspector General de la CIA ha formado un equipo investigador para atender varias preguntas hechas por el Grupo Interno de Trabajo establecido para revisar las actividades de la CIA en Honduras. Este equipo i nvestigador está actualmente revisando los documentos de la CIA y entrevistando a actuales y a ex empleados del Gobierno de los Estados Unidos con el fin de completar su clasificado reporte de investigación este mes. El reporte del Inspector General será compartido con los apropiados comités del Congreso.

Creo que este esfuerzo está en mantener con el espíritu de su carta y es consistente con el compromiso de mi administración de compartir con las autoridades de Honduras toda la información apropiada acerca de los casos de derechos humanos, teniendo en mente lo complejo y sensitivo de los documentos en cuestión.

  

Sinceramente,

La(El) Honorable [Nombre del Representante]

Cámara de Diputados

Washington, D.C. 20515-2008

OFICINA DEL ASISTENTE DE SECRETARIA DE

DEFENSA

2400 DEFENSE PENTAGON

WASHINGTON, D.C. 20301-2400

 

Junio 18, 1997

Doctor Leo Valladares Lanza

Comisionado Nacional de Derechos Humanos

Gobierno de Honduras

Tegucigalpa, D.C.

Estimado Dr. Valladares:

Esta es una respuesta a su solicitud para conocer la situación actual en la búsqueda, desclasificación y remisión por parte del Departamento de Defensa (DOD) de los documentos relacionados con los abusos de l os derechos humanos en Honduras.

Como es de su conocimiento, después de hacer una remisión inicial de documentos, el Departamento de Defensa inició otro inventario comprensivo involucrando a todas las agencias dentro del DOD para determinar si ah&i acute; se encuentran documentos adicionales los cuales puedan responder a su solicitud. Ese proceso todavía está en camino.

Nosotros esperamos recibir los resultados de dicha búsqueda pero es difícil predecir con exactitud la fecha, cuándo y qué documentos se obtendrán.

Por favor tenga la seguridad que este proceso está siendo expedito tan pronto como sea posible, yo tengo la esperanza que nosotros podremos remitirle la información a más tardar a principios de julio por medio del D epartamento de Estado.

Gracias por su paciencia e interés en lo que concierne a

este asunto.

 

Sinceramente,

María C. Fernández Greezmier

Secretaria Asistente Adjunta de Defensa

en Asuntos Interamericanos

cc: John Hamilton, Departamento de Estado

 

 

 La Casa Blanca

Washington

1 de diciembre de 1997

 

Estimado Mort:

Gracias por su carta en nombre del Centro de Estudios de Seguridad Nacional y otras instituciones interesadas en los avances de la desclasificación de material relacionado con los abusos en derechos humanos en América Lati na. Yo aprecio el reconocimiento del grupo a nuestros esfuerzos, a nuestros avances en esta materia, particularmente a la Junta de Supervisión de Inteligencia, a través del "Informe de la Revisión de Guatemala" y la desclasificacion a nterior de documentos sobre abusos de derechos humanos en El Salvador.

Su carta en partucular pregunta sobre la reciente petición de la Comisión de Clarificación Histórica de Guatemala, por asistencia de los Estados Unidos (EE.UU.) y por el estado de la desclasificación d e documentos sobre abusos de derechos humanos en Honduras.

Como usted sabe, mi administración apoya fuertemente el trabajo de la Comisión de Clarificación Histórica de Guatemala, y está comprometida en ayudar a la comisión a cumplir con su trabajo. Los Estados Unidos fue la primer nación, en dar un apoyo financiero significativo, un ejemplo a seguir por otras naciones. Nosotros hemos puesto a la disposición más de 7 mil documentos relacionados con casos de derechos humanos en Guatem ala, que datan desde 1954 hasta el presente, los cuales fueron desclasificados como parte de la revisión de documentos. Nosotros estamos revisando cuidadosamente las solicitudes de la Comisión para documentos adicionales. Representantes del personal del Consejo de Seguridad Nacional y del Departamento de Estado, se reunieron con el Coordinador, Christian Tomuschat, el 12 de noviembre para discutir las prioridades de la Comisión y de que manera nosotros les podíamos proporcionar la información apropiada y útil, en el límite del tiempo disponible. Nosotros contestaremos que en lo posible y de acuerdo con las actuales guías de desclasificación, a fin de ayudar a la Comisión a realizar sus importantes deberes.

Yo tambien les puedo informar sobre los futuros avances en la entrega de documentos desclasificados relacionados con los abusos de derechos humanos en Honduras. Nosotros estamos comprometidos a compartir con las autoridades hondure&ntil de;as toda la información apropiada sobre los casos de derechos humanos en el pasado, tomando en conscideración lo sensible y complejo de los documentos en cuestión. Adicionalmente, la CIA completó su revisión sobre cinc o casos individuales mencionados en la solicitud del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Leo Valladares y entregó un segundo grupo de documentos a finales de agosto. Nosotros también acordamos considerar la entrega de documentos re lacionados con violaciones a derechos humanos solicitados por el doctor Valladares, sobre el General Alvarez Martínez y el Batallón 3-16. La CIA, dentro de pocas semanas entregará material relacionado con el General Alvarez y a finale s del año sobre el Batallón 3-16. Este último incluirá el informe al Inspector General.

El Departamento de Defensa a concluído con sus esfuerzos de identificar materiales adicionales que podrían dar respuesta a la solicitud del gobierno hondureño más allá de la entrega anterior. Como resu ltado, el Departamento de Defensa espera tener listo un segundo grupo de documentos y entregarlos a finales de año.

Gracias por su contínuo interés en este importante asunto. Por favor sientase libre en compartir esta respuesta con los distinguidos representantes de las otras organizaciones que me escribieron conjuntamente con usted.

 

 

Sinceramente

 

Bill Clinton

Sr. Morton Halperin

Pres. Consejeria

Centro de Estudios de Seguridad Nacional

Gelman Library, Suite 701

2130 H Street, NW

Washington, D.C. 200367

 

 

 

ANEXO D

HERRAMIENTAS PARA INTERPRETAR LOS

DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS

ABREVIATURAS Y SIGLAS

 

 

 

 

CLASIFICACION

CATEGORIAS PARA DOCUMENTOS

DEL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS

 

C Confidencial

LOU Uso oficial limitado

NF No para extran jeros

NOFORN No para extranjeros

S Secreto

U No clasificado

UNCLAS No clasificado

 

Abreviaturas de la Embajada

ADCM Adjunto Segundo del Jefe de Misión

ADMIN Oficial Administrativo

AGR Oficial de Agricultura

AID Agencia de Desarrollo Internacional

AMB Embajador

AMEMBASSY Embajada Americana

ASST Asistente

CAO Oficial de Asuntos Culturales

CG Cónsul General

CLO Oficial de Enlace con la Comunidad

COM Oficial de Comercio

CONS Oficial Consular

CT Grupo de País

DAO Oficina del Agregado Militar

DATT Agregado de Defensa

DCM Adjunto del Jefe de Misión

DS Oficial de Seguridad Diplomática

E / CO Oficial Económico y Consular

ECON / COM Oficial Económico / Comercial

ECON Oficial de Economía

ECON REP Representante del Sector Económico

EMBOFF Oficial de Embajada

FSN Oficial del Servicio Exterior de Nacionalidad Americana

FSO Oficial del Servicio Exterior

IO Oficial de Información

ISM Gerente de Sistemas de Información

MED-NUR Unidad Médica de Enfermería

MILATT Agregado Militar

MILGP Grupo Militar

PERS SECY Secretario(a) de Personal

PAO Oficial de Asuntos Públicos

POLOFF Oficial de Política

RSO Oficial de Seguridad Regional

USAID DIR Director de la Agencia de Desarrollo Internacional

USAID DEP Misión de la Agencia de Desarrollo Internacional Suplente General

ACNUR Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

AFB Base de la Fuerza Aérea

A/LA Oficina de la CIA para Africa y América Latina

AMCIT Ciudadano americano

AP Servicio Cablegráfico de la Prensa Asociada

APR Abril

AR Argentina

ARA Buró de Asuntos Interamericanos del Departamento de Estado de los Estados Unidos

ASAP Lo más pronto posible

ASD Sub-secretario de Defensa

ASST Asistente

ATA Asistencia Anti-Terrorista

AUG Agosto

BN Batallón

BR Brasil

BSST Equipo de Entrenamiento de Vigilancia Fronteriza

BT Reporte Final del Departamento de Defensa de Inteligencia

CA América Central

CAL Calibre

CALFFAA Centro de Apoyo Logístico de las Fuerzas Armadas

CAP Centroamérica y Panamá

CAS Fuente Norteamericana Controlada

CASC Asistencia a Ciudadanos

CCOP Comité Coordinador de Organizaciones Populares

CDEC Centro Combinado de Utilización de Documentos

CDR Comandante

CHRON Cronología

CI Chile

CI Contrainteligencia

CIA Agencia Central de Inteligencia

CICA Competencia dentro de la Ley de Contratación

CINC Comandante en Jefe

CINCSO Comandante en Jefe,

Comando Sur

CINCSOUTH Comandante en Jefe, Comando Sur

CIT Ciudadanía

CMD Orden o Comandante

CMT Comentario

CNTR Centro

CO Colombia

COB Cierre de Negocio o Final del Asunto

CODEL Delegación del Congreso de Washington

COIN Contrainsurgencia

COMJIF-B Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo

CONGREL Relaciones con el Congreso

COS Jefe de Personal o Jefe de una Estación de la CIA

CP Partido Comunista

CTRY País

CU Cuba

DAO Oficina del Agregado de Defensa

DCI Director de Inteligencia Central

DDCI Director Adjunto de Inteligencia Central

DDO Director Adjunto de Operaciones

DEA Agencia Especial Antidrogas

DEPT Departamento

DFA Ministerio o Secretaría de Asuntos Exteriores

DI Directorado de Inteligencia de la CIA

DIA Agencia de Inteligencia de Defensa

DIN Dirección de Investigación Nacional

DIR Director

DNI Dirección Nacional de Investigaciones (a.k.a. como DIN)

DISSEMS Diseminaciones

DO Directorado de Operaciones de la CIA

DOB Fecha de Nacimiento

DOCS Documentos

DOD Departamento de Defensa

DOI Fecha de Información

DOLS Dolares

DOPB Lugar y Fecha de Nacimiento

DP Persona Desplazada

DSAA /CONGREL Agencia de Asistencia para Seguridad de Defensa/Relaciones Congresionales

ECON Económico

ENCL Anexo

EO Orden Ejecutiva

ES El Salvador

ESAF Fuerza Aérea de El Salvador

EXDIS Distribución por la Secretaría Ejecutiva estrictamente a los que tengan necesidad de conocer

FAH Fuerza Aérea Hondureña

FBI Buró Federal de Investigaciones

FBIS Servicio de Información de Difusión al Extranjero

FI Frente Internacional

FMLH Frente Morazánico para la Liberación de Honduras

FMS Ventas Militares al Extranjero

FOIA Acta de Libertad de Información

FONMIN Ministro de Relaciones Exteriores

FPR-LZ Fuerzas Populares Revolucionarias Lorenzo Zelaya

FR Padre

FRG República Federal de Alemania

FS Servicio Exterior

FSLN Frente Sandinista de Liberación Nacional

FUSEP Fuerza de Seguridad Pública

FUTH Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras

FY Año Fiscal

FYI Para su información

G-1 Jefe de Personal de las Fuerzas Armadas

G-2 Jefe de Inteligencia de las Fuerzas Armadas

G-4 Jefe de Logística de las Fuerzas Armadas

GAO Oficina de Auditoría al Gobierno

GDP Producto Interno Bruto

GE Alemania Occidental

GNP Producto Nacional Bruto

GOCR Gobierno de Costa Rica

GOES Gobierno de El Salvador

GOG Gobierno de Guatemala

GOH Gobierno de Honduras

GON Gobierno de Nicaragua

GOP Gobierno de Panamá

GOV Gobierno de Venezuela

GOVT Gobierno

GP Grupo

GRN Gobierno de la República de Nicaragua

GT Guatemala

HAF Fuerzas Armadas de Honduras

HFAC Comité de Asuntos Extranjeros de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos

HO Honduras

H.O. Organización Humanitaria

HOAF Fuerzas Armadas de Honduras

HPSCI Comité Permanente de Selección de Inteligencia de la Camara deRepresentantes del Congreso de los Estados Unidos

HQS Cuartel General

HRE Explotación de Recursos Humanos

HUMINT Inteligencia Humana

IA Interamericano

ICA Agencia de Comunicaciones Internacionales (antecesora de USIA)

ICITAP Programa Internacional de Asistencia y Entrenamiento enInvestigación Criminal

IG Inspector General

IIR Reporte de Información de Inteligencia

IMET Educación y Entrenamiento Militar Internacional

IMF Fondo Monetario Internacional

INF BN Batallón de Infantería

INFO Información

 

INS Servicio de Inmigración y Naturalización

INTAFF Asuntos Internacionales

INTEL Inteligencia

IPTF Fuerza de Tarea de Policía Internacional

IS Seguridad Interna

ISA Asuntos de Seguridad Internacional

IT Italia

J-2 Jefe de Inteligencia, Estado Mayor Conjunto

JAO Sección Administrativa Conjunta

JCS Estado Mayor Conjunto

JRG Junta Revolucionaria del Gobierno de El Salvador

JUN Junio

JUL Julio

KIA Muerto en acción

LA América Latina

LBS Libras

LIMDIS Distribución Limitada

LOI Carta de Intenciones

MAAG Grupo Advisor de Asistencia Militar

MAP Programa de Asistencia Militar

MAR Marzo

MCAP Capacidades militares

MFA Ministro de Relaciones Exteriores

MGMT Administración

MI Inteligencia Militar

MIB Batallón Militar de Inteligencia

MIL Militar

MIL IN Inteligencia Militar

MINFIN Ministerio de Finanzas

MINGOV Ministro de Gobierno

MOD Ministro de Defensa

MOPS Operaciones Militares

MPL Movimiento de Liberación Popular

MTT Grupo de Entrenamiento Militar

MUR Movimiento Unitario Revolucionario

MX México

NCA Nicaragua

NCO Sub Oficial

NFI No más información

NGO Organización No Gubernamental

NHAO Oficina de Asistencia Humanitaria de Nicaragua

NIACT Acción nocturna, acción requerida por el recipi ente a cualquier hora del día o la noche

NOW-COMS Sub Oficiales

NSC Consejo de Seguridad Nacional

 

NODIS No Distribución

NU Nicaragua

NWRMC Comando Militar Regional del Noroeste

OAS Organización de Estados Americanos

OCA Oficina de Asuntos del Congreso

OCC Ocupación

OCT Octubre

OFDA Oficina de Ayuda en Casos de Desastres Naturales de la Agencia de Desarrollo Internacional en Washington, D.C.

OGC Oficina del Consulado General

OIG Oficina del Inspector General

OLP Oficina de Políticas Legales

OP Operación

OPS Operaciones

OSD Oficina del Secretario de Defensa

OSD / CCD Oficina del Secretario de Defensa

OSD/LA Oficina del Secretario de Defensa/América Latina

PA Acto de privacidad

PARA Párrafo

PCH Partido Comunista de Honduras

PBH En sus manos

PCMLH Partido Comunista, Marxista, Leninista de Honduras

PE Perú

PEP Programa de Intercambio de Personal

PGOV Gobierno de Asuntos Internos

PHUM Derechos Humanos

PINR Inteligencia

PINS Seguridad Nacional

POH Valija Diplomática

PLT Pelotón

POL Política

PREL Política de Asuntos Exteriores

PROP Propaganda y operaciones Psicológicas

PRTC Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos

PSYOPS Operaciones Psicológicas

Q Pregunta

QTE Cita

REL... Esta información ha sido autorizada para se entregada a...

REP Representante o Congresista

RO Oficial de Rango

RPT Reporte

S-1 Jefe de Personal, Fuerzas

Especiales de Seguridad

SAIC?? Agente Especial Encargado

SECDEF Secretario de Defensa

SECSTATE Secretario de Estado

SEP Septiembre

SEPTEL Telegrama separado

SESO Estación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)

SF BN Batallón de Fuerzas Especiales

SIGINT Señales de Inteligencia

SP España

SPEC IN Instrucciones Especiales

SPS San Pedro Sula

SQD Escuadra

SQDN Escuadrón

SSCI Comité Selecto de Inteligencia del Senado

STAFFDEL Delegación de Personal

SUBJ Materia

TBD Para ser determinado

TDY Misión Temporal

TEGUCI Tegucigalpa

TELCON Conversación telefónica

TOR Hora de recibido

TOT Hora de transmisión

TW Taiwán

UN Naciones Unidas

UNHCR Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

UNK Desconocido

UNQTE Final de cita

UPI Prensa Unida Internacional

UR Uruguay

URP Unión Revolucionaria de Personas

USAF Fuerza Aérea de Estados Unidos

USAID Agencia Internacional para el Desarrollo (EE.UU.)

USC Ciudadano americano

USCINCSO Comandante en Jefe del Comando Sur (EE.UU.)

USD / P Subsecretario de Defensa para Políticas

USG Gobierno de EE.UU.

USIA Agencia de Información de EE.UU.

UY Uruguay

VE Venezuela

VOA La Voz de América

VOLAGS Organizaciones de Voluntariado

/W Oficina Central de una agencia americana

WASHDC Washington, DC

WIA Herido en Acción

WNINTEL Fuentes de Inteligencia o Métodos de Involucramiento

YRS Años

 

Rangos Militares

BG General de Brigada

BGEN General de Brigada

CAPT Capitán

COL Coronel

GEN General

LT Teniente

LT INF Teniente de Infantería

LTC Teniente Coronel

LTCOL Teniente Coronel

MAJ Mayor

SGT Sargento

TTNE Teniente

 

 

NIVELES DE CLASIFICACION

ALTAMENTE SECRETO: "... información, la divulgación no-autorizada de la cual razonablemente se crea que puede causar daños excepcionalmente graves a la seguridad nacional que la autoridad original de la clasific ación pueda identificar o describir."

SECRETO: "... información, la divulgación no-autorizada de la cual razonablemente se crea que puede causar daños serios a la seguridad nacional que la autoridad original de la clasificación pueda identificar o describir."

CONFIDENCIAL: " ... información, la divulgación no-autorizada de la cual razonablemente se crea que puede causar daño a la seguridad nacional que la autoridad original de la clasificación pueda identificar o describir".

Fuente: Orden Ejecutivo No. 12958, Seccion 1.3 (a) (1-3), del 17 de abril de 1995.

  

Exenciones a la Ley sobre Libertad de Información "FOIA" - 5 U.S.C., Sección 552, Artículo b)

1. Información sobre Seguridad Nacional: La "FOIA" no se aplica a asuntos que son:

a. "Autorizados específicamente bajo criterios establecidos por Orden Ejecutivo a que se mantengan en secreto por razones de defensa nacional o de política extranjera, y

b. (que) de hecho se reservan correctamente de acuerdo a tal Orden Ejecutivo."

El Orden Ejecutivo actualmente vigente es el No. 12958 sobre Información de Seguridad Nacional Reservada. (Este Orden) fue promulgado por el Presidente Clinton el día 17 de abril de 1995, entrando en vigencia el 17 de octu bre de 1995. (Este Orden) delinea los criterios tanto sustanciales como procesales para la negación de informaciones relacionadas a la seguridad nacional. (El Orden) revocó el anterior Orden Ejecutivo No. 12356, el cual fue promulgado por el Presidente Reagan el día 2 de abril de 1982.

2. Reglas Internas de una Agencia: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "relacionados únicamente a reglas y prácticas internas de una agencia con lo que se refiere a personal."

3. Información Exenta Por Otros Estatutos: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "específicamente exentos de revelación por estatuto" fuera de la "FOIA", con tal de que el estatuto:

a. "Requiere que los asuntos no se revelen al público de tal forma como para no dejar discreción en el asunto, ó

b. Establezca criterios particulares para la negación (de información) o se refiera a tipos específicos de asuntos a ser reservados."

4. Información sobre Negocios: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "secretos comerciales y de negocios o informaciones financieras obtenidas de una persona y privilegiadas o confidenciales."

5. Memorándum Interno de una Agencia o entre Agencias: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "memorándum al interior de una agencia u entre agencias, o cartas que no estarían disponibles por ley para alguien que no fuera agencia en litigación con la agencia."

6. Privacía Personal: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "ficheros personales, ficheros médicos y otros por el estilo, la revelación de los cuales constituiría una invasión clara e injustifi cada de la privacía personal."

7. Ficheros (Policíacos, de Fuerzas de Seguridad) relacionados al hacer cumplir la Ley: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "ficheros/registros o informaciones recopiladas con propósitos penales/de hacer cumplir la ley, pero (la "FOIA" no se aplica) sólo en la medida en que la presentación de tales ficheros/registros o informaciones penales/para hacer cumplir la ley:

a. Podrían, se supone razonablemente, interferir con procesos penales,

b. Despojarían a alguien de su derecho a un proceso equitativo o de una adjudicación imparcial,

c. Podrían, se supone razonablemente, constituirse en una invasión injustificada de la privacía personal,

d. Podrían, se supone razonablemente, revelar la identidad de una fuente confidencial, incluso de una agencia estatal, local u extranjera, u autoridad o cualquier institución privada que brinde informaciones de manera c onfidencial, y en el caso de un fichero o de informaciones recopiladas por una entidad penal autorizada Para hacer cumplir la ley, en el transcurso de una investigación penal o por una agencia, llevando a cabo una investigación legal en mate ria de inteligencia de seguridad nacional, información proveída por una fuente confidencial,

e. Revelaría técnicas y procedimientos para investigaciones o procesos en función del cumplimiento de la ley, o revelaría directivas para investigaciones o procesos [en función del cumplimiento de l a ley en cuanto a aplicación de la ley], si tal revelación pudiera, se supone razonablemente, dar lugar a que la ley se burlara, o

f. Pudiera, se supone razonablemente, poner en peligro la vida o la seguridad física de cualquier individuo."

8. Ficheros/Registros de instituciones financieras: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "contenidos en o relacionados al examen, funcionamiento, o a informaciones de condición preparados por, de parte de, o para el uso de una agencia responsable para la regulación o supervisión de instituciones financieras."

9. Datos sobre Fuentes Petroleras: La "FOIA" no se aplica en asuntos que son: "informaciones y datos geológicos y geofísicos, incluyendo mapas, acerca de pozos."

Fuente: Litigación las Leyes Federales sobre Gobierno Abierto, editada por Allan Robert Adler, Fundación (Pro) ACLU (Sindicato [Norte]Americano sobre Derechos Civiles), 122 Maryland Avenue,N.E., Washington, D.C. 20002, Tel . 202-544-1681, Edición Décimonono, 551 páginas.

 

  

ANEXO E

OPINIONES EDITORIALES SOBRE

EL PROCESO DE DESCLASIFICACION

 

 

09 octubre 1995

The New York Times, por Tina Rosenberg

La Verdad que América debe a Honduras

En julio el gobierno de Honduras presentó cargos en contra de 10 oficiales activos y retirados, entre ellos siete coroneles, acusados de tentativa de asesinato y de la detención ilegal de seis ciudadanos hondureñ ;os. Los soldados formaban parte del conocido Batallón 3-16, una unidad que financiada y entrenada por la Agencia Central de Inteligencia a principios de los años ochentas. Los investigadores hondureños creen que el Batallón 3- 16 fue responsable de la desaparición de 140 personas cuyos cadaveres nunca han sido encontrados.

Si se abre el juicio este otoño como se espera, Honduras será la primera nación latinoamericana en juzgar a un grupo de oficiales poderosos y todavía en servicio por la violación de derechos humanos co ntra su propio pueblo.

Las Fuerzas Armadas, dirigidas ahora por el general que una vez comandó el Batallón 3-16, respondió enviando tanques a la calle durante todo un día como muestra de su fuerza. Testigos potenciales y oficiales gubernamentales que demandan la investigación han sido amenazados. En el afán de dar una señal a los militares y para proveer pruebas para el juicio, los Estados Unidos debe proporcionar a los hondureños cualquier informe secre to que funcionarios de la CIA y funcionarios de la Embajada de Estados Unidos hayan enviado a Washington sobre los crimenes del Batallón 3-16. Aunque la primera solicitud de desclasificación a los Estados Unidos fue hecha hace dos año s, Washington hasta ahora ha proveído sólo cuatro documentos de la CIA fuertemente censurados.

Oficiales de la administración de Clinton dicen que un esfuerzo especial de desclasificación, ahora ha sido aprobado para acelerar el flujo de información a Honduras. En dicho esfuerzo se manejará tanto mater iales del Departamento de Estado como de la CIA, sobre el Batallón 3-16, así como otros asuntos que están bajo investigación en Honduras. El trabajo tiene que comenzar lo más pronto como sea posible para poder dar amplio acceso al Gobierno de Honduras sobre estos materiales.

Los que tienen crédito moral en el juicio son valientes y determinadas autoridades del Gobierno de Honduras, entre ellos el Presidente Carlos Roberto Reina, la Fiscal Especial de los Derechos Humanos, Sonia Dubón de Flores , y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Leo Valladares. Desde que el Presidente Reina asumió su cargo a principios de 1994, él ha puesto fin al reclutamiento forzoso y a los abusos de los soldados y empezó a remover varia s agencias policiales del control militar. El señor Valladares, quien alegremente admitió que fue nombrado Comisionado en 1992 porque ellos esperaban que él no haría bulla sobre lo sucedido, no obstante él comenzó a investigar al Batallón 3-16 después que uno de sus miembros se presentó a confesar su participación en los asesinatos.

El Batallón 3-16 surgió de la colaboración, valorada en billones de dólares, entre la Administración Reagan y las Fuerzas Armadas de Honduras, a principios de los ochenta para apoyar las guerras en Nic aragua y El Salvador. Su propósito fue aparentemente atrapar a los hondureños quienes traficaban armas a la guerrilla salvadoreña. Pero el informe de Valladares, publicado en 1993, encontró que el Batallón 3-16 lleg&oacu te; a convertirse en un escuadrón de la muerte que torturó y ejecutó a izquierdistas pacíficos.

Los hallazgos que arrojó las investigaciones del señor Valladares son ahora ampliamente confirmados. Algunos de los miembros del Batallón 3-16 han proporcionado información detallada sobre la participaci&oacu te;n en asesinatos y tortura. Como parte de una investigación de 14 meses, el periódico The Baltimore Sun logró la desclasificación de algunos documentos del Gobierno de los Estados Unidos, que mostraban que oficiales en Washin gton conocían de los asesinatos y desapariciones pero engañaron al Congreso y al pueblo.

Considerando la sórdida historia del Batallón 3-16, y otros operativos secretos norteamericanos en Honduras, lo menos que el Gobierno de los Estados Unidos puede hacer es entregar los documentos lo más pronto posibl e.

 

11 octubre 1995

The Los Angeles Times

Las manos sucias de los Estados Unidos en Honduras

 

23 diciembre 1995

The New York Times, pag. 16.

Justicia incumplida en Honduras

 

12 junio 1996

The Baltimore Sun, pág. 14A.

Que los Estados Unidos limpie su imagen ante

Honduras

 

25 Junio 1996

The Washington Post, pag. A16.

Corriendo tras los violadores de Derechos Humanos

 

09 Agosto 1996

The National Catholic Reporter, p. 28

Todavía se Necesita Decir la Verdad en Centroamérica

 

10 Octubre 1996

The New York Times, pag. A32.

Cumplir las promesas hechas a Honduras

 

20 Enero 1997

La Tribuna

Desclasificación e Impunidad

  

28 Enero 1997

The Baltimore Sun

Abusos de los Estados Unidos en Honduras

 

23 Junio 1997

The Baltimore Sun, pág. 8A.

A la Luz del Día las Atrocidades en Honduras

 

The New York Times, pág. A24.

Historia que Permanece Oculta

 

16 Noviembre 1997

The Miami Herald

Qué le paso a El?

 

 

ANEXO F

BIBLIOGRAFIA RELACIONADA CON

EL PROCESO DE DESCLASIFICACION

The Facts Speak for Themselves: The Preliminary Report on Disappearances of the National Commisioner for the Protection of Human Rights in Honduras, traducción al inglés por Human Rights Watch/Americas y el Centro para la Justicia y Derecho Internacional (CEJIL), julio 1994, 271 pp; disponible por $15 en Human Rights Watch, 485 5th Ave. New York, NY, 10017-6104, Tel. 212-986-1980.

"The File on Father Carney". Documental de la BBC, préstamo libre para individuos de: Doctores Eileen y Joseph Connolly, 214 S. Meremac Ave. Saint Louis, MO 63105 Tel. 314-863-7267, Fax. 314-863-7263.

Los Hechos Hablan por Sí Mismos: Informe Preliminar sobre los Desaparecidos en Honduras, 1980-1993, Comisionado Nacional para la Protección de los Derechos Humanos en Honduras, enero 1994, 496 pp., Editorial Guaymuras, Apa rtado Postal 1843, Tegucigalpa, Honduras C.A., Tel. 37-5433, Fax. 38-4578.

Litigation Under the Federal Open Government Laws, editado por Allan Robert Adler, American Civil Liberties Union Foundation, 122 Maryland Ave., N.E. Washington D.C. 20002, Tel. 202-544-1681, Novena edicion 1995, 551 pp.

Sitio Web del Comisionado Nacional para la Protección de los Derechos Humanos en Honduras: http://www.conadeh.hn

Sitio Web del Archivo de Seguridad Nacional: http://www.seas.gwu.edu/nsarchive

 

"Open The Files: A Chance to Aid Demilitarization in Honduras," por Adam Isacson y Susan Peacock, Informe de Política Internacional, septiembre de 1997, Centro para Política Internacional, 1755, Massachusetts Ave. N.W., Wa shington D.C. 20036, Tel. 202-232-3317, Fax. 202-232-2440, Correo electrónico: cip@igc.apc.org, US$1.50, disponible en la línea del sitio Web: http://www.ciponline.org

Report of the Commission on Protection and Reducing Government Secrecy, 103r. Congreso, S. Documento 105-2, 114 pp., disponible en el sitio Web de la oficina Gubernamental de Imprenta citado en: h ttp://www.access.gpo.gov/int

To Be a Christian Is... to Be a Revolutionary: The Autobiography of Father James Guadalupe Carney, Editorial Harper & Row, 1985, 473 pp., disponible por US$8.00 de: Doctores Eileen y Joseph Connolly, 214 S. Meremac Ave., Saint Louis , MO. 63105, Tel. 314-863-7267, Fax. 314-863-7263.

"Unearthed: Fatal Secrets," por Ginger Thompson y Gary Cohn, Informe especial, Periódico The Baltimore Sun, junio 1995, Tel. 410-332-6800, US$3.95.

Using the Freedom of Information Act: A Step by Step Guide, The American Civil Liberties Union, 122 Maryland Ave., N. E., Washington, D.C. 20002, Tel. 202-544-1681, US$3.00.